abril 01, 2008

Plaza de Mayo: Una demostración de debilidad




En la patética y vergonzosa historia de Argentina, todos los gobiernos cuando no han tenido soluciones para solucionar problemas se han puesto en el papel de víctimas, o han denunciado una conspiración que en la realidad no existe, o inventan un enemigo invisible para culpar de los males y desastres que se producen por su ineficiencia y falta de idoneidad.

Cristina Fernández de Kirchner ha confundido a la presidencia de la nación con una pasarela de modelos para mostrar vestidos y hacer poses seductoras a las cámaras de televisión. En algo más de cien días no ha dado ninguna respuesta a los problemas ni pruebas de ser una persona idónea para ejercer el oficio de presidente de la nación. En este breve periodo de tiempo ha sufrido un desgaste político tan grande que parece ser un funcionario con 10 años en el cargo.

Antes de las elecciones presidenciales de octubre pasado había gente que decía que Cristina Kirchner iba a ser el títere que fungirá como presidente, pero que el poder real lo tiendrá su esposo Néstor Kirchner y los jefes de los corruptos sindicatos argentinos. Todos los pronósticos de los electores se están cumpliendo. Cristina Kirchner no da muestras de ser idónea en el cargo, se ve por doquier que no es libre para tomar decisiones, que tiene que pedir permiso para adoptar una decisión, y que está desorientada.

En los primeros días de la inauguración, los problemas a los que se afrontaba la abrumaban, y se dirigió al público denunciando presiones y amenazas de un supuesto fantasma que busca entorpecer su gestión: “No me van a torcer el brazo porque sea mujer” dijo. Ahora en el discurso desde Plaza de Mayo dijo: Nunca un gobierno elegido por el pueblo sufrió tantos ataques. ¿Qué ataques sufre el gobierno? Que los productores del campo defiendan el producto de su trabajo lo considera un ataque?, ¡por favor!, si los atacados son los productores rurales y toda la gente productiva de Argentina. Esta gente es la atacada por el gobierno que manotea los bolsillos ajenos para alimentar todos los delincuentes, vagos y parásitos que sostienen al gobierno. El gobierno argentino está tan desvirtuado, tan alejado de los principios constitucionales para lo que fue creado, que no parece estar ni cerca de promover la justicia, el orden y el progreso como lo deseaban los constituyentes sino que se parece a una pandilla callejera de asaltantes. Han abdicado la constitución, el congreso, el poder judicial y hecho trizas la división de poderes y comprado con sobornos a la prensa. Han perdido toda la vergüenza, no tienen la menor idea de los principios que justifican la existencia del estado, esos principios están en la Constitución Nacional que ellos han jurado cumplir, dan la impresión que no han leído nunca ese documento.

El discurso pronunciado hoy en Plaza de Mayo ha sido para demostrar fortaleza, de querer mostrarse como un gobierno que tiene un apoyo masivo de la población, sin embargo las frases y los gestos demuestran debilidad política y falta de respuestas a los cuestionamientos y soluciones a los problemas.

Los tres últimos discursos de Cristina Kirchner para suavizar la belicosidad del primer discurso, no han contribuido a calmar los ánimos. La gente ha perdido la fe, se han roto las confianzas entre los electores que creyeron en ella y el gobierno, en lugar de reparar ese daño los ha agravado, y a la vista está que los discursos no producen efectos tal cual lo muestran estas encuestas del diario La Nación:


URL de origen: http://comunidad.lanacion.com.ar/encuestas/encuestagracias.asp?dominioorigen=1&encuesta_id=3279


Es hora de que el gobierno aprenda de que están para crear condiciones favorables para vivir en paz y en progreso, no para proteger y fomentar el robo, la delincuencia, o hacer de Argentina una tierra donde sea imposible vivir en paz.

2 comentarios:

Roberto Chavero dijo...

Muy bueno el blog, a veces está bueno saber que uno no está solo.

Feliz aniversario y que siga muchos más.

Roark dijo...

Muchas gracias Roberto. No eres el único que se siente solo. A menudo me siento un marciano en la tierra.