mayo 01, 2009

Por qué tanta publicidad por la fiebre porcina.



¿Por qué tanta discusión acerca de la epidemia de México? ¿Habrá alguna intencionalidad política en magnificar el hecho?

El número de infectados no ha llegado a ser ni al 1% de la epidemia de cólera de 1994y a menos de 0.01% de la gripe aviar de hace pocos años, que dejó más de un millón de muertos y se trataba de un virus más agresivo. El problema parece ser tan grande como la publicidad que se le dé y no por la carencia de soluciones para resolver un problema.

Desconfío de todo este show publicitario. Desconfío mucho más de las precauciones o soluciones que puedan dar a la comunidad los estados, sus gobiernos y quienes están preocupados por el asunto. Creo que este asunto viene bien para desviar la atención de los problemas económicos en el mundo que los gobiernos han creado y no saben resolver.

La actual epidemia recién tiene 312 casos de infección comprobados, 166 de los cuales han fallecido. La gran epidemia de fiebre porcina del año 1918 dejó 50 millones de muertes, de estos 1 millón en España. La epidemia de cólera de los años 90 dejó más de 300.000 víctimas en el continente. La peste negra aniquiló un tercio de la población europea, peste que después se supo era la peste llamada Bubónica. El cerdo fue considerado un animal inmundo por el Antiguo Testamento porque causaba pestes que aniquilaban poblaciones enteras, esa peste después fue conocida como Triquinosis. Pero ahora es diferente, existen conocimientos acerca de las plagas, también existen medios aunque resulten escasos y sobre todo la información que viaja a velocidades muy grandes respecto de aquellas épocas.

En Argentina que hay epidemias por partida doble, la de dengue y ahora la de fiebre porcina, el tema ha dominado por completo los medios de prensa y el lenguaje corriente de la población en la calle.

En los años 90, cuando hubo una epidemia de cólera en Latinoamérica, que produjo muchas muertes e infecciones a otros tantos de miles de personas, el tema dominó el debate por un tiempo. Se acusó del mal a la pobreza, la explotación del hombre por el hombre y otras acusaciones que hemos escuchado hasta el hartazgo. En Argentina hubo en esa época dos epidemias, una de ellas era el cólera y la otra la del dengue. Se acusó al gobierno de entonces de Carlos Menem de haber sido el responsable de que suceda dicha calamidad, la epidemia de dengue; sin embargo ahora que le sucede al gobierno de Kirchner y careciendo de un argumento convincente para acusar a alguien deciden negar la realidad, tratando de minimizar los hechos, ocultando información, falsificando estadísticas, enviando falsos informes a la prensa.

La epidemia de fiebre porcina le ha venido de parabienes al gobierno argentino para quitar de los medios de prensa la otra epidemia, la de dengue, de los medios de prensa, que lo tenía amenazado y lo ponía en peligro de una derrota electoral. La epidemia de dengue compromete al gobierno mucho más que la de fiebre porcina, porque las causas principales de la fiebre de dengue son como consecuencia de no haber hecho nada al respecto para prevenir que la epidemia rebrote una vez más. Se trata de una plaga endémica, pero controlable con fumigación y desinfección periódica.

Es una cuestión de negligencia política nada más. Al gobierno lo tiene absorbido desde el primer día hasta el último el asunto electoral y de como salvarse de los juicios que se le entablarán de sus delitos cometidos durante su ejercicio.

Así pues, creo que mis motivos para desconfiar de publicidad de los hechos por mi parte son suficientes.

1 comentario:

un ermitaño sociable dijo...

No me cabe la menor duda de que es una tapadera para "dejar atrás" la crisis económica en la que nos metieron y no saben/quieren solucionar.
Será que cada día que pasa veo como cada profesía conspiranóica se va haciendo menos conspiracionista, menos paranóica y mucho más real.
¡Por Dios! ¡Si hasta responden a patrones tan simples de identificar!
Sin embargo es increíble que la mayoría no se de cuenta de cómo funciona todo esto, y la mayoría de los que se dan cuenta no saben qué hacer o están resignados a que debe ser así y será así porque no hay nada que hacer.
Creo que desenmascarar estas farsas, es una forma fundamental de mantenernos alertas.