enero 25, 2010

El Canalla, la historía de Ernesto "Che" Guevara.



El 10 de diciembre pasado tuve el agrado de asistir a la presentación del libro "El Canalla" por parte de su autor, Nicolás Márquez, en la ciudad de Mendoza.

El libro se refiere a la historia de Ernesto "Che" Guevara. En la presentación del libro, el autor pronunció un discurso muy similar al que se oye en este audio, que pertenece a un reportaje que el periodista José Benegas hizo al autor en FM Identidad.






Nota del Autor

Desde muy joven, Ernesto Guevara de la Serna forjó un temperamento duro, cruel, temerario y acarreó una extraña propensión al suicidio (tendencia que de alguna manera materializó). Predicó y practicó el odio como factor de lucha (sin tener muy en claro contra qué ni contra quién luchaba). En sus escritos y alocuciones se advierte un notable desprecio por los negros, los indios, los bolivianos, los homosexuales (a quienes confinó en campos de trabajo forzado), los cubanos, sus propias esposas (se casó dos veces) y hasta por los guerrilleros de su propia tropa, a quienes no vacilaba en fusilar ante la menor desavenencia. Combinaba su desprecio por la vida (propia y ajena) con un humor sarcástico y elegante heredado por su educación aristocrática.

Lector voraz, ajedrecista intuitivo, provocador contumaz, comunista tardío y fusilador sistemático (los muertos en su haber se cuentan por centenas) son algunos de los tantísimos rasgos de este popular y a la vez desconocido personaje.

Por su multifacético rol contó con varios apodos: "El Chancho" (dada su enemistad con la higiene personal); "El Carnicero de la Cabaña" (en honor al campo de exterminio "La Cabaña" que él comandó); "El Canalla" (tal como se acostumbra a llamar a los hinchas del club de fútbol "Rosario Central", al que él adhería); y "Che Guevara" (tal como mundialmente se lo conoce).

Promocionando como un inmaculado prócer en la Cuba castrista, el Che contribuyó a instalar en la isla el más prolongado y brutal totalitarismo de la historia contemporánea de las Américas, intentando además llevar adelante infructuosos golpes de estado en el Afríca y Latinoamérica, incluso conspirando contra presidentes democráticos de la Argentina y de Bolivia.

Muchos de los acólitos lo veneran alegando que "el Che murió por un ideal". Argumento efectista aunque falaz, puesto que lo trascendente en Guevara no es que "haya muerto por sus ideas" sino que haya fusilado a mansalva por imponerlas. No murió "en defensa de la paz" ni de "la libertad", sino atentando contra esos valores. Lo esencial en Guevara no es cómo murió, sino cuánto mató (y ordenó matar) cuando vivió y con qué objetivos póstumos llevó adelante tamaña masacre.

Pero ocurre que existe una curiosa tendencia a juzgar a los ídolos de izquierda en función de sus objetivos (supuestamente nobles) y no por sus resultados (comprobadamente desastrosos), que en definitiva son lo único importante.

El presente libro es la biografía que destruye la historieta del Che Guevara "filantrópico y justicieero" para dar paso al Che Guevara real. Con este documentado trabajo, ha muerto el "santo laico" y ha nacido el Canalla.

Nicolás Márquez


Véase en video "El Mito del Che" publicado en este blog anteriormente.

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