enero 27, 2010
Un límite al abuso de poder
La Corte de Apelaciones ha fijado un límite al ejecutivo, estableciendo que los Decretos de Necesidad y Urgencia sólo pueden ser dictados cuando por causas de fuerza mayor, por ejemplo: acciones bélicas o desastres naturales, o cuando la urgencia sea tan grave que no pueda seguirse el trámite ordinario para la sanción de leyes y hagan imposible la pronta resolución de las cámaras legislativas. Condiciones exigidas por la norma constitucional que no se dan en el presente.
Cada vez es más evidente que el actual gobierno quiere avasallar la autoridad legislativa del Congreso, como así también la autoridad judicial de la Suprema Corte y las cortes inferiores, faltándole el respeto que merecen, acusando al Poder Judicial de Partido Judicial y los fallos y resoluciones como "chicanas políticas".
Notas relacionadas:
Un límite al autoritarismo
http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1225949&origen=NLOpi
enero 26, 2010
La Reserva de Chávez
Esta pobre niña no sabe lo que dice. La bajeza el régimen venezolano sorprende dia a dia.
Dictadura Chavista, Socialista y Bolivariana: más represión y censura.
Hugo Chávez igual o peor que Augusto Pinochet o los militares de Argentina. En qué quedan las críticas que los movimientos de izquierda hacían de la censura a la prensa, de la persecución de disidentes. Una gran parte de América Latina ha perdido la democracia que tanto se dice: "recuperamos". Los regímenes políticos de Venezuela en primer lugar, los de Nicaragua, Ecuador, Argentina, Bolivia y Paraguay están degenerando en los mismos vicios que achacan a los militares que gobernaron con mano dura en los años 70 y 80. Lo más grave es que en los países donde hay elecciones con más frecuencia es donde la democracia se ha perdido.
Los pueblos no aprenden de la historia. Los constituyentes decimonónicos temerosos de la democracia en su mayoría tenían motivos válidos para temerle, los estamos viendo ahora mismo en los países antes mencionados. La democracia termina degenerándose en una demagogia o convirtiéndose en una tiranía.
Los constituyentes decimonónicos veían en el poder político una amenaza a la vida, a la libertad y a la propiedad de las personas, por eso dividieron el poder para que nadie lo tenga todo. Sabían que el poder tiende a agigantarse, a rebasar sus límites; para que queden bien delimitados los poderes políticos se instituyeron las constituciones, cuyo fin era limitar el poder de los gobiernos. En Venezuela se ha votado y se ha reformado la Constitución para aumentar el poder político del gobierno y concentrarlo en una sola mano, pero por medio de un voto sobornado; ahora ven las consecuencias. Cómo quitarle los poderes a Hugo Chávez; por medio de las elecciones no le veo salida, donde los electores son esclavos de las dádivas que les da el tirano para sostenerse; la democracia popular nos lleva a la dictadura, vaya paradoja.
enero 25, 2010
El Canalla, la historía de Ernesto "Che" Guevara.
El 10 de diciembre pasado tuve el agrado de asistir a la presentación del libro "El Canalla" por parte de su autor, Nicolás Márquez, en la ciudad de Mendoza.
El libro se refiere a la historia de Ernesto "Che" Guevara. En la presentación del libro, el autor pronunció un discurso muy similar al que se oye en este audio, que pertenece a un reportaje que el periodista José Benegas hizo al autor en FM Identidad.
Desde muy joven, Ernesto Guevara de la Serna forjó un temperamento duro, cruel, temerario y acarreó una extraña propensión al suicidio (tendencia que de alguna manera materializó). Predicó y practicó el odio como factor de lucha (sin tener muy en claro contra qué ni contra quién luchaba). En sus escritos y alocuciones se advierte un notable desprecio por los negros, los indios, los bolivianos, los homosexuales (a quienes confinó en campos de trabajo forzado), los cubanos, sus propias esposas (se casó dos veces) y hasta por los guerrilleros de su propia tropa, a quienes no vacilaba en fusilar ante la menor desavenencia. Combinaba su desprecio por la vida (propia y ajena) con un humor sarcástico y elegante heredado por su educación aristocrática.
Lector voraz, ajedrecista intuitivo, provocador contumaz, comunista tardío y fusilador sistemático (los muertos en su haber se cuentan por centenas) son algunos de los tantísimos rasgos de este popular y a la vez desconocido personaje.
Por su multifacético rol contó con varios apodos: "El Chancho" (dada su enemistad con la higiene personal); "El Carnicero de la Cabaña" (en honor al campo de exterminio "La Cabaña" que él comandó); "El Canalla" (tal como se acostumbra a llamar a los hinchas del club de fútbol "Rosario Central", al que él adhería); y "Che Guevara" (tal como mundialmente se lo conoce).
Promocionando como un inmaculado prócer en la Cuba castrista, el Che contribuyó a instalar en la isla el más prolongado y brutal totalitarismo de la historia contemporánea de las Américas, intentando además llevar adelante infructuosos golpes de estado en el Afríca y Latinoamérica, incluso conspirando contra presidentes democráticos de la Argentina y de Bolivia.
Muchos de los acólitos lo veneran alegando que "el Che murió por un ideal". Argumento efectista aunque falaz, puesto que lo trascendente en Guevara no es que "haya muerto por sus ideas" sino que haya fusilado a mansalva por imponerlas. No murió "en defensa de la paz" ni de "la libertad", sino atentando contra esos valores. Lo esencial en Guevara no es cómo murió, sino cuánto mató (y ordenó matar) cuando vivió y con qué objetivos póstumos llevó adelante tamaña masacre.
Pero ocurre que existe una curiosa tendencia a juzgar a los ídolos de izquierda en función de sus objetivos (supuestamente nobles) y no por sus resultados (comprobadamente desastrosos), que en definitiva son lo único importante.
El presente libro es la biografía que destruye la historieta del Che Guevara "filantrópico y justicieero" para dar paso al Che Guevara real. Con este documentado trabajo, ha muerto el "santo laico" y ha nacido el Canalla.
Nicolás Márquez
Véase en video "El Mito del Che" publicado en este blog anteriormente.
Obama Care, el despilfarro estatal desenfrenado.
Bonita canción de Ray Stevens.La canción es una parodia del Plan de Salud de Obama, que parece encantador pero costará a los contribuyentes 36 trillones de dólares (36 billones para nosotros) en los próximos diez años. Muchos estadounidenses no se han dado cuenta de este costo, pero lo harán cuando tengan que llenar la declaración jurada del IRS (equivalente a Afip). Algunos estadounidenses soñadores se están despertando y viendo la cruda realidad, el plan es insostenible por su elevado costo; tendrían que elevarse los impuestos tanto que la economía de la nación no podría exportar su producción.
Aquí, pongo otro video de Ray Stevens acerca de los Taxes (impuestos)
enero 10, 2010
El sistema de la libertad funciona!
“Para llevar un estado desde el ínfimo grado de barbarie hasta la máxima opulencia se necesita bien poco aparte de paz, impuestos cómodos
y una razonable administración de la justicia;
el resto vendrá por sí solo mediante el curso natural de las cosas”
Adam Smith,
El sistema funciona
El sistema de la libertad es el sistema de organización social que permite satisfacer la mayor cantidad de necesidades materiales. Es un sistema espontáneo, sin planificación central. Marx bien lo bautizó como “anarquía del mercado”. Ciertamente es un sistema ordenado sin un planificador central. La libertad económica implica que cada persona en orden a sus deseos y voluntades puede intentar ejercer cualquier actividad siempre que no lesione derechos de propiedad de terceros.
El hecho que el conocimiento esté disperso, tal como lo demostró F.A Von Hayek, deviene en un sistema de libertades personales. En rigor, la tendencia natural del hombre es a intentar satisfacer, mediante su acción, la mayor cantidad de necesidades posibles. Para ello encara cotidianamente acciones, evaluando en cada una de ellas la ecuación “ingresos menos costos”, emprendiendo aquella acción que entre las alternativas posibles, maximiza su el mejor resultado.
Poco puede hacer el estado o la política pública para cambiar esta realidad. El hombre actúa en este sentido, naturalmente. Sostenía Alberdi que “el estado poco puede hacer para generar riqueza, pero mucho para destruirla”.
Sin embargo, la generación de riqueza no es uniforme. Algunos individuos tienen mas capacidades, mejores habilidades o mas propensión al trabajo y a la creación. En algunos casos también juega la fortuna.
Otros, menos previsores, laboriosos o físicamente mas débiles, son creadores de menor nivel de riqueza. También, a veces la mala fortuna hace lo suyo.
Es un proceso dinámico donde no puede observarse con facilidad los ganadores y perdedores. Solo mediante análisis estáticos en el tiempo, se puede saber quien tiene un ingreso mas elevado que otro. En el tiempo la comparación es necesariamente arbitraria pues el dinamismo y las circunstancias hacen que las fortunas cambien. La movilidad social (ascendente y descendente) explica la dificultades de la comparación.
El problema de la distribución del ingreso surge como el resultado de la contemplación de un observador imparcial. Dicho sujeto (gobernante, legislador, analista, o político) observa una fotografía. Un instante de la sociedad donde hay gente mas rica que otra. Donde hay personas que producen muchas de los bienes que necesitan y otros que no llegan a un mínimo de subsistencia.
El asombro ante tal situación incentiva promover políticas correctivas. Tales medidas, en su base conceptual, consisten en instrumentar mecanismos de transferencias involuntarias desde aquellos que mas tienen hacia aquellos que tienen menos. Así surgen tantas combinaciones de impuestos – subsidios como gestores de política pública haya.
La idea básica es cobrar un impuesto a los que mas tienen para distribuirlo entre los que menos tienen.
Esta noción responde a lo que los teóricos de la política fiscal denominan “función de redistribución de ingresos” por parte del estado.
La redistribución de ingresos es mas funcional a satisfacer los deseos distribucionistas de sus propulsores que a redistribuir efectivamente el ingreso. En otras palabras, los efectos prácticos de la redistribución forzada es nula en términos de lograr un mejor standart de vida de los individuos de ingresos mas bajos. Las experiencias históricas donde el objetivo de redistribución forzada encarada por el Estado es prioritario redundó en las peores distribuciones efectivas del ingreso. (Período distributivo en Argentina , Stalinismo,
Tanto deficiencias en la implementación o “fallos del estado” como la esencia misma de la distribución forzada explican que la distribución del ingreso adquiera niveles aún mas regresivos.
La teoría de la distribución de ingresos supone la implementación de impuestos progresivos sobre los individuos de mas elevados ingresos y la asignación de lo recaudado entre los individuos mas pobres.
Dicho postulado es de muy difícil implementación. En primer lugar porque el financiamiento público no siempre logra ser “progresivo”. El financiamiento del estado se logra a través de cuatro fuentes de financiamiento. Impuestos, endeudamiento, emisión monetaria y venta de activos.
Si parte del financiamiento se produce con “emisión monetaria”; entonces son los pobres quienes a través del impuesto inflacionario financian al gobierno.
La estructura impositiva puede ser progresiva si estuviera basada exclusivamente en el impuesto a las ganancias con alícuotas crecientes respecto del nivel de ingreso y a la vez no consideramos los efectos de dicho impuesto sobre el nivel de inversión. Pero aún en ese caso, es necesario determinar si el gasto público es enteramente dedicado a los pobres. Es decir, si el estado no tiene “manos porosas”, si no hay corrupción, si los bienes públicos están destinados para uso exclusivo de los pobres.
Las experiencias reales de casi todos los países del mundo muestran que el financiamiento público es una combinación de distintos impuestos (algunos progresivos y otros proporcionales), junto a emisión monetaria y endeudamiento que termina elevando las tasas de interés para las empresas pequeñas y medianas y en algunos casos alejando a los mas pobres de los mercados de crédito.
Por definición, cuanto mas grande sea el tamaño del estado, mayor la probabilidad de aplicar impuestos distorsivos o directamente sobre los mas pobres (tarifas, impuestos al trabajo, al consumo, etc). A la vez, a mayor gasto público, mayor probabilidad que los “menos pobres”, se sumen a los beneficios del reparto.
Así, una gestión que pretenda ser distribucionista, deriva en una estructura megalómana donde los cazadores de rentas y privilegios participan de porciones crecientes de la riqueza a distribuir.
La corrupción administrativa , empíricamente un derivado de elevados niveles de gasto público, acentúa lo que estamos diciendo, ni lo explica en su totalidad ni su ausencia inhibe tales afirmaciones.
La creación de riqueza por tanto es el resultado de un proceso natural. Poco puede hacer el estado para producirla y mucho para destruirla.
Mas allá de los fallos y aciertos de la función pública en materia de redistribución del ingreso, lo cierto es que el problema no es cuanto gana el que mas gana en relación al que menos gana.
El problema no es la desigual distribución del ingreso, pues esta es un dato, como vimos, natural, inevitable.
Es impensable la distribución igualitaria salvo en condiciones de extrema miseria. El hombre pre civilización tenía una distribución del ingreso igualitaria. Todos eran miserables.
Si un individuo A gana $ 100 y otro individuo B gana $ 80, y el estado pretende una distribución igualitaria, entonces cobraría un impuesto a A de $ 10 para distribuirlo a B en forma de subsidio.
En el momento 2, ambos individuos ganarían
Allí, los incentivos comienzan una tarea corrosiva. Para el individuo A, no tiene sentido esforzarse por 100 pues su ingreso será 90. Por tanto se esfuerza por 90, mientras que el individuo B no se esforzará por 90 pues de todas maneras ganará noventa gracias al subsidio.
En el momento
La política económica no puede perseguir el objetivo de igualar la distribución del ingreso. El objetivo debe ser que los mas pobres mejoren rápidamente su standart de vida, conforme a los beneficios que reporta su esfuerzo.
El desafío: acelerar los tiempos.
En el siglo XIX el ABUELO esperaba que el nieto esté mejor. En el siglo XX el PADRE esperaba que su HIJO esté mejor. Ambos deseos fueron cumplidos en tiempo y forma por el capitalismo y el liberalismo.
Los sueños de los abuelos del siglo XIX así como los de los padres en el siglo XX fueron cumplidos.
Actualmente, las personas desean estar mejor en su propia generación. No es admisible esperar a los hijos o los nietos. Hay una demanda de beneficios casi inmediatos, o en un plazo lo suficientemente corto. Diez o veinte años son plazos demasiado largos como para que un electorado soporte una reforma económica y social.
Es cuestión de un estudio sociológico investigar las causas de esta demanda de inmediatez. Posiblemente sea la inédita oferta de información. Hoy los pobres saben perfectamente como viven los ricos a través de los medios de comunicación. Por tanto desean ese bienestar. Además, los medios muestran que el acceso a tal nivel de vida no es imposible.
El bajo costo de la información (TV, Radio, internet, medios gráficos, posibilidad de viajes, contactos con viajeros, etc) hace que las demandas sean mas imperiosas.
En el siglo XIX eran pocos los pobres que veían a su Rey. Y sabían que la movilidad social era muy difícil. La revolución industria y el capitalismo del siglo XX popularizó la información y mostró que la movilidad ascendente es posible.
Es como si en un campo de concentración, una puerta se abre. Mientras está férreamente cerrada, la demanda de huir es baja o reprimida. Cuando se abre y permanece abierta durante un tiempo, la demanda de huir, la inquietud por escapar es incontenible.
¿Cuales son las recetas para acelerar el derrame?, ¿cuáles son los mecanismos para hacer que los mas pobres disfruten rápidamente de los beneficios del progreso?
El lineamiento para “acelerar el derrame” es el siguiente
1.. Implementar reformas con credibilidad de largo plazo: La credibilidad no puede provenir sólo del paso del tiempo. Tiempo es lo que escasea. La credibilidad debe fundarse en un fuerte liderazgo político.
2.. Implementar reformas consistentes y decididamente capitalistas: Los caminos intermedios implican desperdicio de tiempo. Ejemplo: la baja de impuestos debe ser en forma de shock, no gradual. Y debe ser en una magnitud decidida desde lo conceptual no solamente teniendo en cuenta “el impacto fiscal”.
3.. Las reformas deben tener consenso primario, pero liderazgo político fuerte: El consenso definitivo se logrará cuando se observen los beneficios de la desregulación, la baja de impuestos, la apertura económica, etc.
4.. Debe tenerse especial consideración con los “perdedores de la reforma”: Debe llevarse a cabo una política activa con el desplazado por cuestiones de reforma económica. No sólo por motivos sociales sino para no generar un sentimiento antireforma.
5.. Proveer los bienes públicos esenciales: el estado no puede tener un rol inexistente sino una fuerte participación en sus funciones específicas. Ellas son, la provisión de bienes públicos como seguridad, justicia, protección a la propiedad, salud y educación en aquellos aspectos que no pueden ser internalizados.
6..Especial énfasis del estado en la atención a los débiles. Dicho énfasis no debe ser monopólico ni exclusivo del estado. Definimos como débil a aquellas personas con habilidades diferentes, reos privados de libertad, niños por nacer, ancianos en condiciones de pobreza, familias indigentes, etc.
Estos seis puntos garantizan la “sustentabilidad” de las reformas. La velocidad es la clave de la sustentabilidad. La velocidad está marcada por tres elementos contenidos en la propuesta. Liderazgo, shock en la implementación, atención a los débiles por parte del estado.
Aunque este último elemento no sea monopólico, la reorientación del gasto hacia los mas vulnerables, permitirá comprar el tiempo que requieren las reformas estructurales.
La política de shock ahorrará el tiempo que requiere el gradualismo. El liderazgo permitirá absorber los costos políticos de implementación, fundamentalmente representados por los cazadores de rentas perjudicados (sindicatos, empresarios cortesanos, etc).
enero 07, 2010
Carta de un ministro canadiense a una pacifista
Una canadiense pacifista escribió a las autoridades de su país quejándose del trato que se da a los "insurgentes presos" (terroristas) detenidos en Afganistán.
Le contesta el ministro de Defensa en los siguientes términos:
Estimada ciudadana comprometida:
Gracias por su carta en la que expresa la preocupación por el trato que damos a los terroristas talibánes y de Al Qaeda en manos de las Fuerzas Armadas Canadienses. Se los transferimos al Gobierno de Afganistán que los mantiene presos en su sistema carcelario. Pero, en atención a las quejas que recibimos de ciudadanos comprometidos como usted, hemos creado un nuevo programa LARK [iniciales en inglés para Responsabilidad Aceptada de los Liberales para con los Asesinos].
De acuerdo con ese programa, hemos decidido seleccionar un terrorista y colocarlo bajo la dependencia de la familia de usted. El próximo lunes tendrá usted en su casa a Alí Mohamed Amé Ben Mahmud (puede llamarlo simplemente Amé). Espero que puedan tratarlo amablemente tal como exigía usted en su carta de protesta. Lo más probable es que necesite usted contratar a algunos ayudantes para esa misión.
Cada semana nuestro departamento le va a hacer una visita de inspección para comprobar que se tienen en cuenta los principios de buen trato que exigía usted en su carta. Debo advertirle que Amé es un psicópata extremadamente violento, pero confiamos en que, con la sensibilidad que usted manifestaba en su carta, logrará superar ese inconveniente.
Seguramente tiene usted razón al describir esos problemas como meras diferencias culturales. Pero insistimos en que su huésped resulta extremadamente eficiente en el combate cuerpo a cuerpo y que puede matar con un lápiz o un cortaúñas. Le rogamos que no le pidan a Amé que demuestre esas habilidades en el grupo de yoga al que usted asiste.
Además, Amé es un experto en fabricar artefactos explosivos con productos caseros; así que tenga bien guardados esos productos a menos que en su opinión esa decisión pueda ofender a Amé.
El terrorista no querrá relacionarse con usted o con sus hijas (excepto sexualmente) puesto que él considera a las mujeres como meros objetos. Ese es un aspecto muy sensible, puesto que se le han observado tendencias violentas respecto a las mujeres que no cumplen con el atuendo prescrito en las costumbres islámicas. Así pues, confío en que a usted no le moleste llevar el burka; de ese modo contribuirá usted a respetar la cultura y las creencias que manifestaba en su carta.
Gracias otra vez por su preocupación. Estamos muy reconocidos a las personas como usted e informaremos a nuestros conciudadanos de su cooperación. Buena suerte y que Dios le bendiga.
Atentamente, Gordon O’Connor, ministro de Defensa.
Agradecimiento a Luis por envíarme esta información
diciembre 26, 2009
El Canal de Tv que fundó un estudiante con una simple cámara digital
James Kotecky es un estudiante de Economía en la Universidad de Nueva York. Tiene 24 años y es el bloguero más famoso de los Estados Unidos. Con una cámara digital hizo númerosos videos que publicó en You Tube y por su fama llamó la atención de los políticos en la pasada campaña presidencial, entrevistando a varios candidatos presidenciales en su dormitorio en la Universidad. Recibió un premio por su dedicación.
James Kotecky nos da una idea acerca de cómo serán las comunicaciones en el futuro. Con una simple cámara web, cualquier individuo puede montar un canal de televisión en su propia casa sin tener necesidad de una licencia o un ente estatal que regule los contenidos de información.
Pueden visitar sus páginas web: www.kotecky.com y www.politico.com
diciembre 15, 2009
Una Verdad Inconveniente
Con la película producida por el Sr Albert Gore con el nombre de este título, ahora parece que la verdad incómoda se viene contra él.
Después del fraude descubierto por hackers de internet por parte de los activistas del Cambio Climático, estos últimos se niegan a responder preguntas a periodistas. Preguntas que podrían ponerlos en una situación muy incómoda o que puedan descubrir más fraudes todavía. Las sospechas previas al escándalo por las cuales se creía que el tema del Cambio Climático era una acción de lobbies en busca de fondos públicos se hace cada vez más evidente.
En este video, un periodista de nombre Phelin McAleer formula preguntas "Inconvenientes" al Profesor Sthephen Schneider de la Universidad de Stanford, acerca de los correos electrónicos que revelaron la falsificación de datos del clima. El periodista es interrumpido dos veces por una asistente del profesor Schneider y luego es retirado por la intervención de un guardia de las Naciones Unidas, que ordenó detener la filmación del hecho.
La preocupación mostrada por los activistas es que el "negocio" de extorsionar empresas y gobiernos se heche a perder. Una vez más se repite la historia con las causas supuestamente nobles que buscan financiación pública y después quedan en una estafa contra los contribuyentes.
diciembre 14, 2009
OBAMA EN PICADA SE COMENTA EN MARIA ELVIRA LIVE
Según dicen los periodistas, el discurso pronunciado por Barak Obama mientras recibía el premio Nobel ha sido "extraordinario".
No he escuchado el discurso, pero en este video lo que opinan otros periodistas acerca de ese disucurso. Entre los invitados la mujer parece más precisa en sus opiniones que el hombre que parec ...e estar dominado por una admiración demasiado grande hacia Obama.
Personalmente no creo que Obama sea un presidente que deje un resultado positivo para los Estados Unidos cuando termine su mandato. Mostrarse bueno, pacifista, negociador, es una señal de debilidad de la nación estadounidense y por ende un triunfo de sus enemigos.Ver más...
diciembre 06, 2009
Ley de Asociación de Ricardo
Si un individuo A es superior en producción de pan que pan que un individuo B, y a su vez el individuo B es superior en la podrucción de ropa que el individuo A, es evidente aquí los beneficios de la "división del trabajo".
Si A por unidad por unidad de tiempo puede producir 6 panes pero 4 ropas, mientras B produce 2 panes pero 8 ropas, trabajando por separado A y B produciran 8 panes y 12 ropas. Pero si deciden realizar la labor para la que son más aptos cada uno produciran en total 12 panes y 16 ropas solo con dividir el trabajo. Aumenta la cantidad de panes y ropas sin aumentar la cantidad de tiempo de trabajo.
Ahora bien la división del trabajo tambien es útil, cuando el individuo A es superior a B, no solo en la producción de panes sino tambien de ropas. Mediante la división del trabajo es útil asignar al individuo más "inútil" la actividad en que es menos deficiente.
Ejemplo: A por unidad de tiempo, produce 12 panes y 20 ropas, B produce 10 panes y 12 ropas. Vemos que B es menos deficiente o tiene menos diferencia con A en la producción de panes. Separadamente producen 22 panes y 32 ropas. Si deciden dividir el trabajo dedicandose a solo A la producción de ropa y B a la de panes produciran 40 ropas y 20 panes. Levemente inferior en panes, pero muy superior en ropas. Podriamos suponer para que terminara de cerrar el ejemplo de que son más necesarias las ropas que los panes y por lo tanto la merma de dos panes es irrelevante.
Pero supongamos que no es así y que esos dos panes son necesarios, pues A podría quitar un poco de tiempo a la producción de ropa y en vez de 40 producir 36 y con ello completar sobradamente los dos panes que faltan. Vemos que dividendo el trabajo con el menos apto también se obtiene una utilidad.
La ley de Ricardo aplicada al comercio internacional, demuestra no solo la inutilidad, sino tambien lo perjudicial que pueden ser las políticas proteccionistas.
noviembre 26, 2009
Activistas del Calentamiento Global admiten que los informes eran falsos
Muchos habrán visto a este hombre José Antonio Maldonado hablando sobre el clima en los noticieros de TVE. Experto en temas de meteorología, José Antonio Maldonado reafirma lo que ya se sospecha desde hace un tiempo: que el tema del Calentamiento Global carece de fundamentación científica, y que los pronósticos a futuro son proyecciones elaboradas con computadoras donde pueden haber infinitas variables no tenidas en cuenta que darían un falso resultado de dichas proyecciones.
Ahora, la cúpula del movimiento por la lucha contra el Calentamiento Global admite que muchos informes son falsos.
La gran solución
Vas a tener relaciones sexuales?
El Gobierno te facilita los preservativos.
¿Ya las tuviste?
El Gobierno te ofrece la píldora del día después.
Has quedado embarazada?...
El Gobierno te garantiza el aborto.
Tuviste un niño?
El Gobierno te regala $ 180 (por cada chico y hasta cinco hijos)
Estás desempleado?
El Gobierno te paga el paro.
Eres vago y no te gusta trabajar?
El Gobierno te concede ALGÚN PLANCITO de subsistencia.
AHORA.... PROBA ESTUDIAR, TRABAJAR, PRODUCIR... A VER QUÉ OCURRE!!!
EL GOBIERNO TE SUBE LOS IMPUESTOS PARA PAGAR TODO LO ANTERIOR
No seamos pelotudos pasémoslo a todos los que de una forma u otra
contribuimos con estos H. D .P. para que sigan fomentando la
vagancia
Enviado por Luis
El Revival de Ayn Rand

Sorprendente artículo publicado en un diario muy populista y de izquierda en Buenos Aires: Declaraciones del Gobernador del Estado de South Carolina, acerca del curso que está tomando la política de su país: Estados Unidos de América.
noviembre 18, 2009
Thomas Szasz, y el crimen psiquiátrico
Thomas Szasz es un médico psiquiatra de origen húngaro que nació en Budapest en 1920, emigró en la adolescencia con su familia a Estados Unidos, huyendo de la persecución nazi. Szasz es un crítico de los fundamentos morales y científicos de la psiquiatría y uno de los referentes de la antipsiquiatría. Desde hace más de cuarenta años Szasz lucha contra las internaciones psiquiátricas. Según él, los enfermos mentales no existen; lo que llamamos "locos" no son otra cosa que individuos cuyos comportamientos nos molestan. Es por eso que se encierra a los locos desde el siglo XVIII, y es por eso que se los trata como a enfermos.
En Libertad fatal Szasz regresa para desvelar el tabú del suicidio. Su postura sobre el tratamiento involuntario es consecuencia de sus raíces conceptuales en el liberalismo clásico y el principio de que cada persona tiene jurisdicción sobre su propio cuerpo y su mente. Szasz es un libertario que cree que la práctica de la medicina y el uso de medicamentos debe ser privado y con consentimiento propio, fuera de la jurisdicción del Estado; es un portavoz de la contracultura y cuestiona tanto a la sociedad occidental capitalista como a los extintos estados socialistas.
Este profesor de psiquiatría —del Health Science Center de la Universidad del Estado de Nueva York, en Syracuse—, se ha destacado por sus trabajos sobre ética y filosofía. De hecho, es uno de los pensadores más radicales en el panorama universitario estadounidense. Si bien no fue el único, fue de los primeros en denunciar la represión de la locura con su cortejo de chalecos de fuerza, electroshocks y embrutecimientos químicos. Michel Foucault emprendió una batalla similar con su obra La historia de la locura en la época clásica, y lo mismo hicieron Ronald Laing y David Cooper en Inglaterra setentista.
Es conocido por sus libros El mito de la enfermedad mental y La fabricación de la locura: un estudio comparativo de la inquisición con el movimiento de salud mental, en los que planteó sus principales argumentos con los que se le asocia. Sin embargo, Szasz no idealiza la locura. Sencillamente opina que la locura no puede ser definida con ningún criterio objetivo. "Para comprender el papel del enfermo mental", dice, "hay que tener en cuenta que estamos ante un fenómeno religioso, y no científico". Según Szasz, en la civilización occidental y cristiana el diagnóstico de locura sucedió a la noción de posesión diabólica. Las brujas, los poseídos, molestaban y por lo tanto, eran eliminados por la Inquisición en nombre de la fe. Hoy los psiquiatras son los nuevos inquisidores, y llevan a cabo una eliminación comparable, sólo que en nombre de la ciencia. En los últimos veinte años Szasz extendió el campo de su cruzada a las drogas. Opina que las diferencias entre el alcohol y la cocaína, o la marihuana y el tabaco, no son químicas sino "ceremoniales". En otras palabras, la cocaína y la marihuana no son deseables o evitables porque son más adictivas o peligrosas que el alcohol o el tabaco, sino porque son más sagradas o profanas, según los casos. En su libro Droga y ritual (1985) y en Nuestro derecho a las drogas (1992), elabora la siguiente teoría: lo que llamamos la "guerra contra el abuso de las drogas" es en realidad una guerra para eliminar el uso de aquellas que desaprobamos, y al mismo tiempo fomentar el consumo de las drogas que aprobamos.
Para Szasz las adicciones son hábitos; los hábitos nos capacitan para hacer algunas cosas y nos incapacitan para hacer otras; por lo tanto, podemos —y en realidad debemos— juzgar las adicciones como buenas o malas de acuerdo con el valor que atribuyamos a lo que nos capacitan o incapacitan para hacer. Para Szasz sólo existe un pecado político: la independencia. Y sólo existe una virtud política: la obediencia. Dicho de otro modo, sólo existe una ofensa contra la autoridad: el autocontrol. Con El segundo pecado y Libertad fatal (el primero publicado en España en 1992 pero nunca distribuido en Argentina, el segundo editado recientemente por Paidós) Szasz extiende ahora el campo de acción de su cruzada al suicidio. Ya en Herejías, de 1983, había "ensayado" una corta serie de premisas que vuelven a encontrarse más desarrolladas en Libertad fatal. "Si una persona no sabe qué hacer con su vida, puede conservarla para uso futuro o decidir que es inútil y desecharla", escribió entonces. "Consideramos razonable desechar un trasto inútil; pero consideramos un síntoma de enfermedad mental desechar una vida inútil", escribe ahora. Lo que Szasz nos dice siempre es que el suicidio es una elección intrínseca a la existencia humana, "nuestra última y definitiva libertad". Ahora bien, se considera que nadie en su sano juicio se quita la vida y que el suicidio es, por lo tanto, un "problema" de salud mental (Szasz insiste mucho en desechar la apelación a un "problema": los nazis tenían un "problema judío", un eufemismo con el que se designaba la persecución y el aniquilamiento; quien ve el suicidio o el uso de drogas como un "problema", lo que hace es excluir la posibilidad de entenderlo). En el transcurso del tiempo, las actitudes sociales ante muchas conductas han cambiado: "lo que anteriormente se juzgaba pecado puede haberse convertido en un crimen, una enfermedad, un estilo de vida, un derecho constitucional o incluso un tratamiento médico".
Szasz recuerda que no hace mucho tiempo se creía que la masturbación, la homosexualidad y otros actos llamados "antinaturales" eran problemas de cuya "solución" se encargaba la medicina, pero con el tiempo hemos podido recuperar esas conductas de manos de los médicos y aceptarlas con comodidad, hablar de ellas y distinguir claramente entre "hechos y juicios de valor, entre descripción y denuncia". En Libertad fatal, el autor se propone contribuir a que aceptemos sin incomodidad el suicidio, que hablemos de él y "distingamos claramente entre describir y condenar (o recomendar) la muerte voluntaria". Para eso es necesario "desmedicalizar y desestigmatizar la muerte voluntaria y aceptarla como un comportamiento que siempre ha formado y siempre formará parte de la condición humana. Querer morir o suicidarse es a veces digno de reproche, otras veces digno de elogio y otras ninguna de las dos cosas, pero nunca es una justificación adecuada para la coerción estatal".
La eutanasia y el suicidio asistido también son desechados por Szasz en virtud de la mediación de la ciencia. Es con este argumento que critica al evolucionista y especialista en ética Peter Singer, un militante de la eutanasia aún en niños discapacitados, que dirige desde hace unos años el Centro para los Valores Humanos, de Princeton. Al delegar la responsabilidad de nuestra propia muerte en los profesionales médicos, "estamos dando un paso gigante hacia la pérdida de nuestros derechos elementales", dice. La muerte, como el control de la natalidad, es una decisión personal. El Estado y los médicos no deben interferir en su control. Ya Albert Camus, en El mito de Sísifo, había sostenido que el suicidio "es el único problema filosófico realmente serio". Szasz es todavía más exacto: el suicidio "es el principal problema político y moral", anterior a aquellos problemas relacionados como el derecho a rechazar un tratamiento o el derecho al suicidio asistido. Materia reservada durante mucho tiempo a la Iglesia y los sacerdotes, ahora tema del Estado y de la medicina, en el futuro el suicidio será una elección individual y no tendremos en cuenta lo que la Constitución o la medicina nos digan. La tesis de Szasz se repite, retroalimentando su rechazo a toda manifestación de poder: hasta que el individuo no tome decisiones sobre el control de su vida y muerte de manera integral, sin la ayuda ni el estorbo del Estado, el ser humano seguirá siendo un esclavo sumiso.
Fuentes:
www.clarin.com
www.wikipedia.com
noviembre 04, 2009
Ud. Lo Vio: El credo chavista ( Chavez - Chavismo )
¡Por favor no! Que no haya nunca más mesías en el mundo. Los mesías han sido una maldición. Ninguno ha servido para nada.
octubre 12, 2009
Ileana Ross Lehtinen: Obama y Hillary Clinton están mal asesorados.
Ileana Ross Lehtinen es diputada por Florida en el Congreso de los Estados Unidos. Ha sido por mucho tiempo miembro del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes y conoce bastante de la realidad latinoamericana.
Estuvo de visita en Honduras y pudo comprobar que el presidente Obama y la Secretaria de Estado, Hillary Clinton están siendo mal asesorados por el embajar estadounidense en Tegucigalpa.
Pero fuera de esto, Ross Lehtinen dice a la audiencia lo que mucha gente supone que es así: porqué se le dice al presidente Micheletti, presidente de facto, si ha sido nombrado en el cargo de acuerdo a las normas constitucionales de su país.
Se discute porqué a Zelaya no se le ha hecho un juicio político para destituirlo, y la razón es que ese instituto no ha sido establecido en la Constitución de Honduras. No solamente la Constitución de Honduras no lo establece, sino que al menos, la constitución de Guatemala tampoco lo establece.
Más absurdo todavía es la advertencia de gobiernos extranjeros de no reconocer al presidente que será electo en la elecciones generales previstas para el 29 de noviembre. No se realmente qué piensan los presidentes extranjeros que amenazana Honduras con este atropello. No reconocerán un gobierno electo, pero si uno que ha cesado en sus funciones, sea por vencimiento de mandato o por destitución; y que además perdió legitimidad de ejercicio al atropellar las instituciones de su país como hizo Manuel Zelaya, convocando un plebiscito que es ilegal; pretender hacerse reelegir cuando la reelección está prohibida.
Además dónde quedan los largos reclamos de intromisión en los asuntos internos de un estado por parte de otro como siempre se ha reclamado de América Latina contra Estados Unidos, si la intromisión grosera de Venezuela, Brasil y Argentina ha sido peor todavía; incluso Estados Unidos está interviniendo pero del lado de la ilegalidad; entonces ahora la intervención de los Estados Unidos es buena.
No es seria la postura de America Latina. Tampoco es seria la actitud del presidente Obama, que dirige el gobierno de un estado que ha sido el bastión de la legalidad por más de 233 años.
Más abajo los videos tomados del Canal 41 de Miami. La duración de los tres videos esde aproximadamente 20 minutos.
Parte 1/3
Parte 2/3
Parte 3/3
agosto 02, 2009
América, de la Libertad al Fascismo
Según el presente video, la Enmienda XVI a la Constitución de los Estados Unidos, por el cual, el Congreso queda facultado para establecer impuestos a los ingresos nunca fue ratificada, por lo tanto todas las actuaciones de ese organismo en esa materia serían nulas.
Se argumenta que la votación de la Enmienda fue fraudulenta, no observando las reglas como el quórum y las mayorías necesarias.
La Constitución de los Estados Unidos establece que las enmiendas a la Constitución serán adoptadas con los votos de las dos terceras partes de los miembros presentes en cada una de las cámaras y no entrarán en vigor si no son ratificadas al menos por las tres cuartas partes de las legislaturas de los diversos Estados.
La Enmienda XVI dice textualmente: "El Congreso tendrá facultades par establecer y recaudar impuestos sobre los ingresos, sea cual fuere la fuente de que provengan, sin prorratearlos entre los diferentes Estados y sin atender a ningún censo o recuento" , modifica radicalmente el texto original del artículo I que dice en su clausula tercera: "Los representantes (diputados) y los impuestos directos se prorratearán entre los distintos Estados que formen parte de esta Unión, de acuerdo con su población respectiva..."
Por las disposiciones del artículo I, Sección 8.5, el Congreso está facultado para acuñar monedas y determinar su valor, pero en ningún caso la Constitución dice que está facultado para crear un banco bajo la jurisdicción del gobierno federal ni establecer el curso forzoso de la moneda.
Agradecimiento a Manuel Guisone por enviar el video visto en este post.
julio 28, 2009
El Comandante Putañero

Los videos vistos más abajo, son anteriores al golpe que terminó con Mel Zelaya como presidente de de Honduras. El texto pegado más abajo, con el título de "El Golpe de las Burlas" fue publicado por el diario La Nación de Buenos Aires y fue escrito por Mario Vargas Llosa.
Jaime Bayly explica con el sentido del humor que lo caracteriza como el (ahora ex) presidente de Honduras fue desviándose de la plataforma del Partido Liberal que lo nominó como candidato presidencial y cómo la influencia de Chávez con el dinero del petróleo robado a su pueblo de Venezuela compra voluntades e incrementa su influencia.
EL GOLPE DE LAS BURLAS
por Mario Vargas Llosa
(Publicado en el diario La Nación de Buenos Aires, el 25 de julio de 2009)
Despertar a un presidente constitucionalmente elegido a punta de bayonetas y enviarlo al exilio sin darle tiempo siquiera a cambiarse el pijama, como hicieron los militares hondureños con Manuel Zelaya, es un acto de barbarie política y resulta justa la enérgica condena que este atropello ha merecido de las Naciones Unidas, la OEA y de la mayoría de las naciones del mundo entero.
Ahora bien, sentado este principio, que la interrupción de la democracia por una acción militar no es justificable en ningún caso, es preciso analizar lo ocurrido más de cerca y con prudencia, porque en este golpe de Estado, como en la famosa "cena de las burlas", nada es lo que parece ser y la frontera entre la verdad y la mentira resulta más escurridiza que una anguila.
Tal vez más que la acción misma del asalto a la residencia del jefe de Estado hondureño haya que reprochar a los militares, y a los jueces que les dieron la orden de hacerlo, que, con semejante atropello, hayan convertido en víctima de la democracia, y poco menos que en héroe de la libertad, a un demagogo irresponsable como Mel Zelaya, quien, en violación flagrante de la Constitución que había jurado respetar, se disponía a llevar a cabo un referéndum para hacerse reelegir, una pretensión que fue condenada por la Corte Suprema y la Fiscalía de la Nación, y por la que el Congreso hondureño había iniciado un proceso para destituirlo como jefe del Estado. Este era un procedimiento legítimo en defensa de la democracia que la acción militar frenó y desnaturalizó, sembrando una confusión de manicomio.
A tal extremo, que nada menos que el comandante Hugo Chávez, el comandante Daniel Ortega, Evo Morales y hasta el mismísimo Raúl Castro aparecieron de pronto liderando la protesta continental en defensa de la ley y de la democracia, exigiendo sanciones contra Honduras y convocando en Nicaragua una reunión de ALBA (Alternativa Bolivariana para las Américas) a la que el despistado José Miguel Insulza, secretario general de la OEA, dio, con su presencia, un aura de legitimidad.
Si el comandante Hugo Chávez, gran desestabilizador de la democracia latinoamericana, ex golpista y megalómano caudillo que ha convertido a Venezuela en una pequeña satrapía personal y aspira a hacer otro tanto con el resto de América latina, se arroga el rol de defensor del Estado de Derecho hondureño, además de un eclipse del sentido común y de la racionalidad, comprobamos una evidencia: que algo debía de andar podrido antes de este golpe en ese pequeño país latinoamericano, convertido hoy en el centro de la atención mundial. Y, en efecto, Honduras estaba a punto de caer, tras de Bolivia, Nicaragua y Ecuador, en la órbita de Hugo Chávez cuando sobrevino la intervención militar. Manuel Zelaya era la última conquista del caudillo venezolano.
Lo había sobornado, al igual que a sus otros vasallos latinoamericanos, vendiéndole el petróleo de su país a precio de ganga y con créditos generosos, y, sobre todo, apoyando sus apetitos reeleccionistas. Ni corto ni perezoso, Zelaya, antiguo destacado figurín de la oligarquía rural hondureña, vinculado en el pasado a matanzas de campesinos, y elegido presidente como candidato del Partido Liberal, de centroderecha, con un programa de apoyo a la inversión extranjera y a la empresa privada y de severa persecución a la delincuencia, de pronto, a media gestión, experimentó una conversión populista y revolucionaria (es decir, chavista), afilió su país a ALBA y comenzó a preparar su eternización en el poder mediante una reforma constitucional, tal como lo han hecho Chávez y sus discípulos, es decir, la hez política de América latina.
Pero, a diferencia de lo ocurrido en países como Ecuador, Bolivia o Nicaragua (o, en el otro extremo del espectro político, la Colombia de Uribe, un mandatario democrático que por desgracia incurrió también en el siniestro deporte de la reelección), donde los mandatarios reeleccionistas contaban con una base popular que apoyaba sus planes, en Honduras la pretensión de Zelaya fue desde el principio masivamente impopular y lo desprestigió en todos los ámbitos del espectro político.
Todas las instituciones rechazaron su intento, la Corte Suprema de Justicia, el Tribunal Electoral, todos los partidos políticos democráticos (empezando por el suyo, el Liberal), la Fiscalía de la Nación y la opinión pública en general. El rechazo no fue sólo al volteretazo ideológico del voluble mandatario. Fue, también, una clarísima toma de posición del grueso de la población hondureña en contra de la perspectiva de convertirse en un país dependiente de Hugo Chávez, es decir, en una pequeña dictadura populista enfeudada al caudillo venezolano.
Este es el contexto en el que hay que juzgar la situación hondureña. No para justificar una acción militar de una gran torpeza, que sólo ha servido para sembrar el descrédito en unas instituciones y un pueblo que habían emprendido una valerosa resistencia contra un intento claramente antidemocrático de un mandatario sin principios, sino, para no incurrir, creyendo actuar en defensa de la democracia, en una operación que termine legitimando los planes inconstitucionales, reeleccionistas y de entrega de Honduras al poder chavista de Manuel Zelaya.
¿Qué se puede hacer para reconstituir la demediada democracia hondureña? Lo ideal, que sería reponer a Zelaya en la presidencia, a condición de que renuncie a sus planes reeleccionistas y garantice que las elecciones de noviembre se lleven a cabo de manera impecable, bajo vigilancia de las Naciones Unidas, parece ahora difícil, por lo envenenada que está la situación, como se vio el 5 de julio, cuando el fracasado intento de retorno a Tegucigalpa del depuesto presidente, que provocó violentos incidentes y varios heridos. Honduras se ha retirado de la Organización de los Estados Americanos, lo que no debe sorprender a nadie, dada la pertinaz inutilidad de esta institución, que tiene, además, la nefasta propiedad de volver también inútiles a sus secretarios generales, incluso a los que, como José Miguel Insulza, parecían más despiertos que los otros, de modo que la OEA mientras menos intervenga ahora tanto mejor. La mediación del presidente de Costa Rica, Oscar Arias, premio Nobel de la Paz, es una buena idea: se trata de un estadista respetado y respetable, buen negociador y auténtico demócrata.
De otro lado, hay que evitar por todos los medios que la tensión existente evolucione hacia el derramamiento de sangre. Chávez ha amenazado con una intervención militar, en la que probablemente haría de peón de brega la Nicaragua del comandante Ortega, a la que el gobierno de facto ha acusado de movilizar tropas hacia la frontera con Honduras. Es cierto que no hay manera de verificar si las noticias, según las cuales esa frontera viene siendo cruzada ya desde antes del golpe por comandos venezolanos y cubanos, que denuncia la prensa de Honduras, son ciertas o meras operaciones publicitarias en defensa del gobierno de Roberto Micheletti; pero, dados los antecedentes y el contexto político de América Central, tampoco pueden ser descartadas. La situación inestable y precaria de Honduras, ahora en la picota de la opinión internacional, es propicia para una acción insurreccional teledirigida desde Caracas.
Tal vez estos riesgos puedan conjurarse con el adelanto de las elecciones presidenciales, ya convocadas para el mes de noviembre. Este proceso debería tener lugar a la brevedad posible, dentro de un par de meses a lo más, algo realizable si la comunidad internacional colabora con la infraestructura electoral, y llevarse a cabo bajo la responsabilidad y vigilancia de las Naciones Unidas, y con observadores internacionales de la Unión Europea y de organizaciones políticas y de derechos humanos como la Fundación Carter, Amnistía Internacional y Americas Watch. No veo otra manera más rápida de reconstruir el Estado de Derecho y poner fin a la anómala situación que vive Honduras por culpa tanto de los militares que asaltaron la presidencia con nocturnidad como de las arteras maniobras de Mel Zelaya y su gurú ideológico, Hugo Chávez.
julio 26, 2009
La Escuela Austriaca y la crisis financiera
El Dr. Óscar Vara, desde el punto de vista de la teoría económica de la Escuela Austriaca, explica las causas que provocaron la actual crisis mundial, situación que no es vista con sorpresa por sus seguidores dadas las predicciones de Ludwig von Mises.
Una producción de New Media / UFM Guatemala, 2009
http://www.newmedia.ufm.edu
julio 24, 2009
julio 21, 2009
El Comunismo según Ayn Rand

Por Gorka Etxebarría
(Artículo integramente extraído de La Ilustración Liberal
Hace setenta años, una completa desconocida publicó una novela sobre la Rusia soviética que llevaba por título Los que vivimos. En un primer momento pasó sin pena ni gloria por los anaqueles de las librerías de EEUU, país al que su autora había emigrado para escapar del infierno soviético; pero después las cosas cambiaron, y mucho: Ayn Rand acabaría siendo uno de los intelectuales más influyentes del siglo XX, y Los que vivimos alcanzaría cifras de venta prodigiosas (se han vendido no menos de dos millones de ejemplares).
Hoy, tantos años después de la caída del Muro de Berlín, y cuando el comunismo sólo sojuzga Corea del Norte y Cuba (y, nominalmente, China), quizá pudiera parecer que la primera novela de Rand carece de relevancia, pero entender lo que supuso el socialismo ayuda a comprender hasta qué punto es perversa esta ideología; no sólo en la práctica, también, y sobre todo, en la teoría.
La joven Kira, protagonista de Los que vivimos, es hija de unos comerciantes a los que el comunismo ha despojado de sus bienes. Poco a poco, y movida por la necesidad, su familia se transforma: las cartillas de racionamiento, la escasez, la penuria, obligan a sus miembros a hacer lo imposible por sobrevivir en un mundo donde la tristeza y la desesperación se propagan como un incendio en un bosque seco. En el prólogo, Rand escribe que escuchó por primera vez el principio comunista de que "el hombre debe vivir para el Estado" cuando contaba doce años, y que comprendió que ahí residía el mal. "Este principio era malo y (...) no podía conducir a nada que no fuera malo".
Ahora como entonces, mucha gente se pregunta por qué hay quienes otorgan a otros el derecho a disponer de sus vidas.
Pero volvamos a la novela. Kira se enamora de un anticomunista ferviente. Ahora bien, la historia de amor se irá complicando, a medida que su pareja, Leo, se muestre incapaz de luchar contra el sistema con el mismo arrojo que ella. Por si esto fuera poco, Kira experimentará una poderosa atracción por un comunista llamado Andrei y sobrado de coraje. A resultas de su amor por Kira, Andrei descubrirá la alegría de vivir y las incoherencias del sistema por el que tanto ha luchado, lo que le llevará a tomar un camino sin retorno.
El desenlace de la novela está dotado de un dramatismo tal, que cuando se llevó al cine, en 1942, cosechó un gran éxito en Italia, con Alida Valli en el papel de Kira y Rossano Brazzi en el de Leo. No obstante, estuvo poco tiempo en cartelera; y es que Mussolini advirtió que, aunque la cinta era anticomunista, su lacerante crítica podía aplicarse a cualquier régimen dictatorial. Ahora bien, a los italianos les dio tiempo a dar la vuelta al título y hablar, paródicamente, de "los que morimos" (noi morti).
"Los que vivimos no es una novela sobre la Rusia soviética, sino sobre el Hombre contra el Estado", proclamó Rand. Y añadió: "Es una historia que trata de la Dictadura, de cualquier dictadura, en cualquier lugar, en cualquier época, sea en la Rusia soviética o en la Alemania nazi".
La principal crítica de Rand a los comunistas era ésta: "Han venido a negar la vida a los que vivimos. Nos han encerrado a todos en una jaula de hierro y después han sellado las puertas". En este sentido, uno de los protagonistas de Los que vivimos afirmará, tras descubrir que el comunismo atenta contra el fin propio del ser humano, vivir para uno mismo: "Quienes no viven así no pueden decir que viven. Contra esto nada se puede hacer. No se puede cambiar, porque el hombre nació así: solo, completo, como un fin en sí mismo. No hay ninguna ley, ningún libro (...) ninguna decisión del Partido que pueda matar en un hombre aquello que es capaz de decir yo".
Si le gustaron Rebelión en la granja y 1984, Los que vivimos no le defraudará. Es una obra apasionante, intensa, que encumbró a Rand como autora de poderosas ideas, que supo plasmar en cada página y en cada título que escribió. Así pues, no lo dude: hágase con esta novela, un canto a la grandeza del individualismo y una acerada denuncia de todas las ideologías que quieren someter al hombre mediante la erradicación de su esencia.
Ayn Rand, Los que vivimos, Grito Sagrado, Buenos Aires, 2007, 438 páginas.


