Pero estos hombres que claman y
ejercen este dominio absoluto e irresponsable sobre nosotros, no se atreven a
ser consistentes, y decir que son nuestros amos, o que les pertenecemos como
propiedad. Ellos dicen que son sólo nuestros servidores, agentes, defensores, y
representantes. Pero esta declaración implica una absurdidad, una
contradicción. Ningún hombre puede ser mi servidor, agente, defensor o representante, y ser, al mismo tiempo, incontrolable
para mí, e irresponsable ante mí por sus actos.
Si yo lo hice incontrolable por mí, e irresponsable
ante mí, ya no es mi servidor, agente, defensor o representante. Si le di poder
absoluto e irresponsable sobre mi propiedad, yo le di mi propiedad. Si le di
poder absoluto e irresponsable sobre mí mismo, lo hice mi amo, y me di a él como esclavo. Y no es
importante si lo llamo amo o esclavo, agente o propietario. La única pregunta
es, ¿qué poder puse en sus manos? ¿Fue un poder absoluto e irresponsable? ¿O un poder limitado y responsable?
Todavía hay otra razón por la que no son ni
nuestros servidores, agentes, defensores, ni representantes. Y esa razón
es, que nosotros no nos hacemos responsables de sus actos. Si un hombre es mi
servidor, agente o defensor, yo necesariamente me hago responsable de todos sus
actos cometidos dentro de los límites del poder que yo le confié. Si le he
confiado, como mi agente, o poder absoluto, o cualquier poder, sobre las
personas o propiedades de otros, de esa manera me hago
necesariamente responsable ante aquellas personas por cualquier daño que él
pudiera ocasionarles, mientras que él actúe dentro de los límites del poder que
le otorgué. Pero ningún individuo que pudiera ser perjudicado en su persona o
propiedad, por actos del Congreso, puede ir a los electores individuales, y
responsabilizarlos por estos actos de sus supuestos agentes o
representantes. Este hecho prueba que estos pretendidos agentes del pueblo, de
todos, son realmente los agentes de nadie.
- Lysander Spooner, "Sin Traición: La
constitución sin autoridad" (1870)
Una genial contribución del periodista estadounidense John Stossel al movimiento para reducir el gasto público y la intromisión del gobierno en la vida privada. Stossel hace una parodia del Estado de la Unión, el discurso anual que el Presidente de los Estados Unidos pronuncia ante el Congreso. Stossel enumera los graves peligros que trae el elevado gasto público; cómo otras naciones cayeron en graves disturbios, como Grecia por ejemplo, cuando la deuda público llegó a un cierto límite. Hace una enumeración de las cosas que un eventual gobierno debería hacer, por ejemplo cerrando el organismo de construcción de viviendas y el cierre de bases militares en el extranjero. Dice: Estados Unidos no puede ser el polícia del mundo. Enumera también el cierre de la DEA, la oficina gubernamental de control y lucha contra el tráfico de drogas, y propone derogar dos leyes por cada ley nueva aprobada.
¿Pensó Ud que con un control de armas o un desarme de la población se acabaría la violencia y los asaltos? En el video que se ve a continuación hay otra opción diferente: la de que todos los habitantes porten armas; vea qué pasaría en ese caso.
¿Se ha preguntado que pasaría con una población desarmada gobernada por terroristas como es Argentina, que tienen en sus manos las armas que Ud, le entregó? Imagine que en lugar del secuestrador fuera el gobierno, con la políci y la Afip y los comensales el pueblo.
¿Podría un gobierno atropellar derechos civiles como lo hace todos los dias grotesca y abusivamente el gobierno argentino, con un pueblo armado? Si todos estuvieran desarmados estaríamos como la camarera, entregando lo que exija el asaltante.
No me importa la desigualdad, porque no soy envidioso. Me importa la
pobreza. PedroSchwartz
Quejarse de que la economía libre favorece a los ricos es como quejarse
de que la libertad de expresión favorece a los elocuentes.
Joseph Sobran.
En realidad, el liberalismo es el único sistema que no ha planteado favoritismo hacia ninguna clase. Dado que los liberales no padecen el odio secular hacia los ricos que caracteriza, en mayor o menor medida, a todas las teorías hijas del marxismo, lo habitual ha sido que se le acuse de favorecerlos, sólo por no tener interés en quitarles lo que han ganado.
La teoría austriaca de economía reniega de impuestos progresivos e impuestos especiales para ricos porque asegura que el capital crea empleo y riqueza, y reducir las fortunas no sólo reducirá el bienestar de quien las posee, sino el de todos, en general. Establece que la libertad de comercio y la eliminación del intervencionismo estatal benefician a todos, pues aquellos que mejor sirven los intereses de los consumidores obtendrán las mejores recompensas.
Además, conviene recordar que, si tan claramente beneficiara el liberalismo a los ricos todos ellos serían liberales. En general, prefieren mantener el status quo a base de proteccionismo por parte del gobierno. Algo muy poco liberal, ciertamente.
El presente video es una narración de El Alegato de Howard Roark, que está en el panel derecho de este blog, y es un fragmente del libro El Manantial, de la escritora y filósofa Ayn Rand.
Además de este video, he alojado en el mismo sitio de la web, otros más referidos a la Libertad y el Individuo. En en el curso del tiempo iré agregando otros que tengo planeado realizar, basados en libros y post anteriormente publicados aquí.
He escrito bastante de Ayn Rand en este blog. Es mi escritora preferida, incluso mi nombre usado aquí “Roark” fue tomado de uno de sus libros. Presento aquí un video realizado por mí acerca de otra de sus obras: Himno. Libro que publicó en 1938.
Gracias a las facilidades que provee Internet, las computadoras, y demás medios de comunicación, podré presentar en video, breves reseñas de libros que he tenido el gusto de leer y que he disfrutado mucho.
Espero que disfruten este video y conozcan acerca de esta grandiosa filósofa y escritora rusa, que escapó de las garras del comunismo soviético en 1926, hacia los Estados Unidos de América, donde se radicó hasta su muerte en 1982. Ayn Rand no regresó nunca más a Rusia, ni volvió a ver a sus parientes.
Juan Castro era un periodista argentino que conducía un programa en Canal 13 de Buenos Aires, quien se suicidó en marzo del año 2004. Con su muerte hubo mucha conmoción en Argentina, pues se trataba de una personalidad muy conocida. El informe policial decía que había sido suicidio, que el referido se había arrojad desde un balcon en su departamento en el barrio de Palermo en Buenos Aires. El oficio judicial fue titulado como «Tentativa de Suicidio», pero después de un tiempo su novio, Luis Pavesio, presentó pruebas al juez que motivaron un cambio en el título del expediente por «Homicidio Culposo», y agregaba más: que el fallecido estaba bajo un tratamiento por adicción a las drogas y el expediente judicial decía después que las causas del fallecimiento era por «Delirio Agitado Fatal». Con estos agregados al expediente judicial se ordenó el procesamiento judicial del psiquiatra que lo atendía.
Pero la verdad de toda esta historia parece ser muy diferente. Según trascendidos, el periodista tenía unos videos donde aparece la actual presidente de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner ingresando a un hotel por horas con un hombre que no es su marido, sino el senador Humberto Alasino, en Paraná, Entre Rios, en el año 1994 con motivo de la Convención Constituyente que se llevaba a cabo en la vecina Provincia de Santa Fe. Castro habría pedido una suma de dinero a los Kirchner a cambio del video.
En al año 2003 cuando los Néstor Kirchner se convierte en presidente de la república, habría usado su poder para ordenar a los servicios secretos del Estado, asesinar a Juan Castro y disfrazar el homicidio en suicidio.
Después de un largo tiempo de falsa moralina que nos indicaba que pagar impuestos está bien, que es lo correcto, y que pintaba al Estado como «el reino de la salvación», mucha gente comienza a darse cuenta de que el Estado no es ni la sombra de lo que le contaron sus padres y le enseñaron en la escuela. Pagar impuestos no está bien cuando el dinero va a parar a manos de gente inescrupulosa que no rinde cuenta del destino de los fondos y que está protegida por ley para que evadir cualquier responsabilidad que la decencia consideraría criminal ni el Estado es el reino de la justicia y la equidad.
Visto que Ernesto Che Guevara es muy admirado en Latinoamérica como héroe de la liberación del pueblo, y en Argentina especialmente es el héroe de los grupos políticos que dicen ser defensores de los Derechos Humanos, les presento a continuación la lista de fusilamientos que hizo y ordenó realizar Ernesto Che Guevara. Incluyo además el primero de los ocho videos de un documental relacionado a la Revolución Cubana
ESTAS SON LAS ACCIONES DEL "PATRIOTA LATINOAMERICANO"
Los asesinatos documentados del Che (hay muchos más sin documentar):
Ejecutados por el Ché en la Sierra Maestra durante la lucha contra Batista (1957-1958 )
1. Aristio - 10-57
2. Manuel Capitán - 1957
3. Juan Chang - 9-57
4. “Bisco” Echevarría Martínez - 8-57
5. Eutimio Guerra - 2-18-57
6. Dionisio Lebrigio - 9-57
7. Juan Lebrigio - 9-57
8. El ” Negro ” Napoles- 2-18-57
9. “Chicho ” Osorio - 1-17-57
10. Un maestro no identificado (“El Maestro”) - 9-57
11-12. Dos hermanos, espías del grupo de Masferrer -9-57
13-14 Dos campesinos no identificados-4-57
Ejecutados u enviados a ejecutar por el Ché durante su breve comando en Santa Clara ( 1-3 de enero de 1959).
1. Ramón Alba - 1-3-59**
2. José Barroso- 1-59
3. Joaquín Casillas Lumpuy - 1-2-59**
4. Félix Cruz - 1-1-59
5. Alejandro García Olayón - 1-31-59**
6. Héctor Mirabal - 1-59
7. J. Mirabal- 1-59
8. Felix Montano - 1-59
9. Cornelio Rojas - 1-7-59**
10. Vilalla - 1-59
11. Domingo Alvarez Martínez 1-4-59**
12. Cano del Prieto -1-7-59**
13. José Fernández Martínez-1-2-59
14. José Grizel Segura-1-7-59** ( Manacas)
15. Arturo Pérez Pérez-1-24-59**
16. Ricardo Rodríguez Pérez-1-11-59**
17. Francisco Rosell -1-11-59
18. Ignacio Rosell Leyva -1-11-59
19. Antonio Ruíz Beltrán -1-11-59
20. Ramón Santos García-1-12-59
21. Pedro SocarrásS-1-12-59**
22. Manuel Valdés – 1-59
23. Tace José Veláquez -12-59**
** Che firmó la pena de muerte antes de partir de Santa Clara.
Ejecuciones documentadas en la prisión Fortaleza de la Cabaña bajo el comando del Ché (3 de enero al 26 de noviembre del 1959).
1. Vilau Abreu - 7-3-59
2. Humberto Aguiar - 1959
3. Garmán Aguirre - 1959
4. Pelayo Alayón - 2-59
5. José Luis Alfaro Sierra - 7-1-59
6. Pedro Alfaro - 7-25-59
7. Mriano Alonso - 7-1-59
8. José Alvaro - 3-1-59
9. Alvaro Anguieira Suárez – 1-4-59
10. Aniella - 1959
11. Mario Ares Polo- 1-2-59
12. José Ramón Bacallao - 12-23-59**
13. Severino Barrios - 12-9-59**
14. Eugenio Bécquer - 9-29-59
15. Francisco Bécquer - 7-2-59
16. Ramón Biscet– 7-5-59
17. Roberto Calzadilla - 1959
18. Eufemio Cano - 4-59
19. Juan Capote Fiallo - 5-1-59
20. Antonio Carralero - 2-4-59
21. Gertrudis Castellanos - 5-7-59
22. José Castaño Quevedo - 3-6-59.
23. Raúl Castaño - 5-30-59
24. Eufemio Chala - 12-16-59**
25. José Chamace - 10-15-59
26. José Chamizo - 3-59
27. Raúl Clausell - 1-28-59
28. Angel Clausell - 1-18-59
29. Demetrio Clausell - 1-2-59
30. José Clausell-1-29-59
31. Eloy Contreras- 1-18-59
32. Alberto Corbo - 12-7-59**
33. Emilio Cruz Pérez - 12-7-59**
34. Orestes Cruz – 1959
35. Adalberto Cuevas – 7-2-59**
36. Cuni - 1959
37. Antonio de Beche - 1-5-59
38. Mateo Delgado-12-4-59
39. Armando Delgado - 1-29-59
40. Ramón Despaigne - 1959
41. José Díaz Cabezas 7-30-59
42. Fidel Díaz Marquina – 4-9-59
43. Antonio Duarte - 7-2-59
44. Ramón Fernández Ojeda - 5-29-59
45. Rudy Fernández - 7-30-59
46. Ferrán Alfonso - 1-12-59
47. Salvador Ferrero - 6-29-59
48. Victor Figueredo - 1-59
49. Eduardo Forte - 3-20-59
50. Ugarde Galán - 1959
51. Rafael García Muñiz - 1-20-59
52. Adalberto García 6-6-59
53. Alberto García - 6-6-59
54. Jacinto García - 9-8-59
55. Evelio Gaspar - 12-4-59**
56. Armada Gil y Diez y Diez Cabezas- 12-4-59**
57. José González Malagón - 7-2-59
58. Evaristo Benerio González - 11-14-59
59. Ezequiel González-59
60. Secundino González - 1959
61. Ricardo Luis Grao – 2-3-59
62. Ricardo José Grau - 7-59
63. Oscar Guerra – 3-9-59
64. Julián Hernádez -2-9-59
65. Francisco Hernández Leyva – 4-15-59
66. Antonio Hernández - 2-14-59
67. Gerardo Hernández - 7-26-59
68. Olegario Hernández - 4-23-59
69. Secundino Hernández - 1-59
70. Rodolfo Hernández Falcón – 1-9-59
71. Raúl Herrera -2-18-59
72. Jesús Insua-7-30-59
73. Enrique Izquierdo- 7-3-- 59
74. Silvino Junco – 11-15-59
75. Enrique La Rosa- 1959
76. Bonifacio Lasaparla- 1959
77. Jesús Lazo Otaño -1959
78. Ariel Lima Lago – 8-1-59- (Menor)
79. René López Vidal -7-3-59
80. Armando Mas – 2-17-59
81. Ornelio Mata- 1-30-59
82. Evelio Mata Rodriguez- 2-8-59
83. Elpidio Mederos -1-9-59
84. José Medina -5-17-59
85. José Mesa 7-23-59
86. Fidel Mesquía Díaz 7-11-59
87. Juan Manuel Milián - 1959
88. Jose Milián Pérez – 4-3-59
89. Francisco Mirabal – 5-29-59
90. Luis Mirabal - 1959
91. Ernesto Morales - 1959
92. Pedro Morejón – 3-59
93. Carlos Muñoz M.D.- 1959
94. César Nicolardes Rojas- 1-7-59
95. Víctor Nicolardes Rojas- 1-7-59
96. José Nuñez – 3-59
97. Viterbo O’Reilly – 2-27-59
98. Félix Oviedo – 7-21-59
99. Manuel Paneque – 8-16-59
100. Pedro Pedroso – 12-1-59**
101. Diego Pérez Cuesta - 1959
102. Juan Pérez Hernández – 5-29-59
103. Diego Pérez Crela - 4-3-59
104. José Pozo – 1-59
105. Emilio Puebla – 4-30-59
106. Alfredo Pupo – 5-29-59
107. Secundino Ramírez – 4-2-59
108. Ramón Ramos - 4-23-59
109. Pablo Ravelo Jr. – 9-15-59
110. Rubén Rey Alberola – 2-27-59
111. Mario Risquelme – 1-29-59
112. Fernando Rivera – 10-8-59
113. Pablo Rivero- 5-59
114. Manuel Rodríguez – 3-1-59
115. Marcos Rodríguez -7-31-59
116. Nemesio Rodríguez – 7-30-59
117. Pablo Rodriguez – 10-1-59
118. Ricardo Rodriguez – 5-29-59
119. Olegario Rodriguez Fernández-4-23-59
120. José Saldara – 11-9-59
121. Pedro Santana – 2-59
122. Sergio Sierra – 1-9-59
123. Juan Silva – 8-59
124. Fausto Silva – 1-29-59
125. Elpidio Soler- 11-8-59
126. Jseús Sosa Blanco – 2-8-59
127. Renato Sosa- 6-28-59
128. Sergio Sosa – 8-20-59
129. Pedro Soto – 3-20-59
130. Oscar Suárez – 4-30-59
131. Rafael Tarrago – 2-18-59
132. Teodoro Tellez Cisneros- 1-3-59
133. Francisco Tellez-1-3-59
134. José Tin- 1-12-59
135. Francisco Travieso -1959
136. Leonrardo Trujillo – 2-27-59
137. Trujillo - 1959
138. Lupe Valdéz Barbosa – 3-22-59
139. Marcelino Valdéz – 7-21-59
140. Antonio Valentín – 3-22-59
141. Manuel Vázquez-3-22-59
142. Sergio Vázquez-5-29-59
143. Verdecia - 1959
144. Dámaso Zayas -7-23-59
145. José Alvarado -4-22-59
146. Leonoardo Baró- 1-12-59
147. Raúl Concepción Lima - 1959
148. Eladio Caro – 1-4-59
149. Carpintor - 1959
150. Carlos Corvo Martíenz - 1959
151. Juan Guillermo Cossío - 1959
152. Corporal Ortega – 7-11-59
153. Juan Manuel Prieto - 1959
154. Antonio Valdéz Mena – 5-11-59
155. Esteban Lastra – 1-59
156. Juan Felipe Cruz Serafín-6-59**
157. Bonifacio Grasso – 7-59
158. Feliciano Almenares – 12-8-59
159. Antonio Blanco Navarro – 12-10-59**
160. Albeto Carola – 6-5-59
161. Evaristo Guerra- 2-8-59
162. Cristobal Martínez – 1-16-59
163. Pedro Rodríguez – 1-10-59
164. Francisco Trujillo- 2-18-59
** El Ché firmó la sentencia de muerte, pero la ejecución se efectuó luego de que dejara su comando
.
El New York Times de la época reportó 15 ejecuciones adicionales, pero se desconocen los nombres de las víctimas.
Esta Información proviene del libro por publicar de Armando Lago, Ph.D. "Cuba: El costo humano de la revolución social"
Parte 1º de 8
Para ver los restantes videos, hagan click sobre la pantalla para que los lleve al portal de You Tube donde están alojados los otros siete videos.
Sobre la cuestión de los desparecidos durante el régimen militar argentino que gobernó el país desde 1976 hasta 1983 se ha hablado mucho. La Comisión Nacional por los Desaparecidos publicó una lista que contenía 30.000 nombres de personas que desaparecieron durante esos años de gobierno militar. La lista es muy cuestionada, pues se ha sospechado que es una consigna política de un grupo político para cobrar millonarias indemnizaciones del Estado. Está comprobado que muchas personas incluidas en esa lista, aparecieron repentinamente después de cobrar la indemnización, tal es el caso de la magistrada de la Suprema Corte, Carmen Argibay, quien está registrada en la lista y cobró su familiar una cifra de 250.000 dólares por su asesinato. Hoy la magistrada, descaradamente lo admite y no tiene ningún reparo en aceptar que ese dinero recibido es en realidad robado. Como Carmen Argibay hay miles de personas. El número 30.000 ha quedado reducido hasta aquí a 7900 casos, otros informes dicen que los números netos son 1377 casos.
Juan Carlos Hidalgo señala como es errónea la idea de que pagando más impuestos se consigue un mejor nivel de vida para la población. Explica en el mismo cómo en el caso de Costa Rica, la creación de nuevos impuestos no significó un aumento de los recursos monetarios del gobierno, sin embargo, éste tuvo un aumento en un periodo en que no se crearon nuevos impuestos, sin que fue por causa de un crecimiento del producto bruto.
Una vez, se creyó que la Tierra era el centro del universo, con los planetas, las estrellas y el Sol orbitando alrededor de ella. A medida que las observaciones mejoraron, extrañas complicaciones comenzaron a estropear este modelo, particularmente la órbita de Marte. Mientras la Tierra gira alrededor del Sol, Marte a veces parece retroceder a medida que lo superamos.
En un fútil intento por resolver este problema, se crearon teorías terriblemente complicadas de círculos dentro de otros círculos, enredando las matemáticas en un creciente caleidoscopio de interminable complejidad. Algunos valientes pensadores -y debían ser valientes en esos días- probaron colocando al Sol en el centro del Sistema Solar. Ah, entonces todo cobró sentido de inmediato.
El loco enredo del Sistema Ptolemaico de círculos dentro de círculos y de ecuaciones sobre más ecuaciones, se evaporó en un instante. Sólo necesitaban de unas pocas ecuaciones para una precisión perfecta.
La misma simplicidad, claridad y precisión les fueron reveladas a los navegantes cuando aceptaron que el mundo era redondo, en vez de plano, y a los físicos, cuando aceptaron el argumento einsteiniano de que la velocidad de la luz es constante.
Los sistemas basados en premisas falsas siempre se tornan cada vez más complicados, mientras se acumulan infinidad de correcciones y ajustes para intentar que parezcan más correctas. Tras algunas generaciones, estos errores acumulados se tornan tan ridículamente complejos que el sistema entero se vuelve insostenible y un tanto embarazoso. Incluso el inexperto capta que debe haber algo fundamentalmente equivocado en todo este lío, y algunas almas valientes sacan un papel en blanco, dejan de lado sus preconceptos, y comienzan de cero, basándose en la razón y la evidencia, y no en los errores acumulados de la historia.
El principio central de todos los sistemas de la moral humana es el Principio de No Agresión. Todos lo aprendemos cuando somos niños: No golpees, no empujes, no lastimes, no robes. Aprendemos que la violencia, la intimidación y las amenazas están mal, son inmorales, y que sólo empeoran cualquier problema que estés intentando resolver. Esa es la regla que se nos enseña cuando somos niños, y es una buena regla: consistente, lógica, empírica. Pero luego, cuando crecemos, si tenemos el coraje de verlo, entendemos que no es así como se maneja la sociedad adulta, en absoluto.
En la sociedad adulta, debes pagarle con dinero a un grupo de hombres y mujeres o ellos llamarán a otros hombres y mujeres con disfraces azules para que vengan y te lo quiten. Y, si tratas de defenderte de este robo, te dispararán. Esta es la realidad de las sociedades con gobiernos. Tu sociedad.
En las sociedades estatistas, el libre intercambio entre adultos libres, que no es del agrado de algunos, puede hacer que te disparen. Si consigues un empleo e intentas evitar el pago de un plan fraudulento de “jubilación”, puedes ser secuestrado y fusilado si te resistes. Si rompes cualquiera de los cientos de miles de reglas inventadas sobre el intercambio y el comercio, eres arrestado. Si no quieres financiar a dictadores extranjeros, eres arrestado. Si no quieres pagar por una guerra nefasta, eres arrestado. Es una historia que nunca acaba.
Cuando éramos niños, nuestras maestras nos decían: “No uses la violencia”, pero si, siendo adultos, no pagamos el salario de una maestra del Estado, somos arrestados. A medida que crecemos, cuanto más miramos alrededor, más nos damos cuenta de que cada “ley” es un arma, y las armas están en todas partes en el mundo adulto, y de que el uso de la violencia para obtener lo que quieres es la base de la sociedad en la que vivimos.
Entonces, ¿en qué quedamos?, ¿la violencia es buena o mala?
Nuestro sistema estatista se ha tornado tan ridículamente complicado porque tiene, como el modelo geocéntrico del sistema solar, un error fundamental en su raíz misma. Este error es la creencia de que la violencia es la mejor forma de resolver problemas sociales complejos; la ilusión de que si se apuntan suficientes armas contra suficientes personas, si se crea suficiente deuda usando a los no-nacidos como garantía, si se secuestran y esclavizan suficientes almas libres, el mundo será cada vez mejor, mejor y mejor. ¿Cómo nos está funcionando?
El código tributario, agresiones en contra del libre intercambio y el consumo personal, la multiplicación interminable de leyes que gobiernan cada aspecto de nuestras vidas, éstos son los círculos dentro de círculos del modelo geocéntrico del Sistema Solar. El único final para esa complejidad cada vez mayor, es el colapso total.
Cuando reconozcas que las crecientes complicaciones revelan errores fundamentales en la raíz de un falso sistema, verás que el Principio de No Agresión necesita ser puesto en el centro de nuestras virtudes, de nuestra moral, de nuestra sociedad como un todo. Como el Sol mismo, necesita estar en el centro de todo lo que hacemos. El Principio de No Agresión no puede “orbitar” alrededor de una jerarquía primitiva y violenta, que de hecho hemos heredado de simios y cavernícolas.
Piensa en ello: una sociedad sin violencia organizada, sin la amenaza de la coerción del Estado, sin secuestros institucionalizados, sin robos, sin encarcelamientos… Sin impuestos, y sin el robo devastador de la moneda fiduciaria estatal (falsificación).
¿Te sientes mareado? Deberías.
Cuando el Sol fue puesto en el centro del Sistema Solar, donde de hecho se encuentra, fue desorientador para todos en esa época. Tal como la relatividad de tiempo y espacio de la física de Einstein fue desorientadora. Tal como la evolución es desorientadora para muchos, y la física cuántica juega con la mente de cualquiera que realmente la capta.
En la fase de las antiguas falsedades, la verdad es a menudo vertiginosa y confusa y ajena y extraña. Cuando ponemos el Principio de No Agresión en donde debe estar: en el centro de la moral y la sociedad, las creencias que sostuvimos por decenas de miles de años súbitamente se evaporan. El antiguo error del Estado moralmente justificado se desintegra en los átomos de maldad que lo componen. La vertiginosa y creciente complejidad de leyes sobre leyes, armas sobre armas, asesinato sobre asesinato, todo este horrendo desastre es develado como intentos desesperados para encubrir el crimen fundamental de la violencia institucional justificada.
El mito del “contrato social” es develado como un arma apuntada al cuello del no-nacido. Las leyes son expuestas como prejuicios bien provistos de armas. Los impuestos se develan como robo, el hacer lobby como soborno, el arresto como secuestro, los gobiernos y los ejércitos como las pandillas criminales más exitosas, y las escuelas como campos de adoctrinamiento, alimentados por la violencia, para niños indefensos y dependientes.
Es desconcertante, es confuso, es aterrador, es vertiginoso, y es… verdad.
La luz solar de la razón, de la moral y la verdad es esencial: debe estar en el centro de todo lo que hacemos, porque en la sociedad, así como en el mundo, el Sol puede estar saliendo o poniéndose, quizás hacia una noche sin otro amanecer.
Que la tenue luz de nuestro mundo moderno sea la de un ocaso o la de un amanecer… eso… depende de ti.
Hay una creciente demanda del público por la instauración en Argentina de un sistema de voto electrónico para terminar con el problema de la “Lista Sábana”, es larguísima lista con nombres de candidatos a cargos públicos, de los cuales el elector no conoce a casi nadie.
Soy exceptivo respecto a este sistema. No imagino como debería elector votar y cómo deberían contarse los votos al final. Si bien la instauración de este sistema soluciona el problema de emitir una clase de boleta para cada partido y todos los vicios que ello acarrea como robo de boletas, falsificación, y un inmenso número de fiscales para controlar los escrutinios, de los cuales los partidos pequeños que no poseen recursos económicos ni gente suficiente para fiscalizar la votación quedan vulnerables frente a los grandes partidos que no tienen ningún pudor en falsificar actas y arreglar las cosas en su propio beneficio.
Cuando se trate de elegir diputados, que es la parte problemática del actual sistema, donde por ejemplo la provincia de Buenos Aires debe elegir 35 diputados en cada turno electoral, y cada partido político debe presentar una boleta propia con una lista de 35 personas, el publico pide votar por un sistema que incluya tachas, es decir que el voto de cada elector debería computarse en dos sentidos: uno, el primero a favor del partido, el cual debería computarse en el cociente repartidor; la tacha que elector hace a un candidato de la lista sería un segundo voto, pero negativo que sólo debería restarle al candidato tachado, pero no al resto y esto debería reordenar la lista partidaria en forma inversa, según los votos negativos o tachas de cada candidato Y, he aquí el meollo del problema, como computar los votos en un sistema electoral tan complejo. Este sistema provocará muchos roces, invita a políticos inescrupulosos a hacer trampas, el robo de boletas sería reemplazado por las tachas. Qué pasaría con los electores que impugnen toda la lista excepto un candidato. El resultado sería que tendríamos una Cámara menos representativa todavía de la que tenemos. Este sistema de votación electrónica para diputados no me parece factible; parece funcionar muy bien en la imaginación de la gente, pero no en la práctica. De hecho, el voto electrónico ningún país europeo lo aplica. Estados Unidos ha aplicado un sistema de voto mecánico, con máquinas construidas en los años 50 y que finalmente fueron retiradas después del problema electoral del año 2000.
El voto electrónico hasta aquí va ganando terrenos en democracias de mala calidad como Venezuela y Brasil. En Venezuela el sistema ha permitido al régimen político espiar a los electores que votan a favor o contra el régimen. Este sistema fácilmente manipulable ha permitido identificar voto con votante, lo cual es un gran peligro en las sociedades gobernadas por gobiernos autoritarios e inescrupulosos como el nuestro o el venezolano. Hugo Chávez lo ha usado contra la gente que votó contra él, hostigando a los electores con ejércitos de inspectores fiscales, en sus empleos, negocios, o con persecuciones judiciales, o imponiéndoles decretos que le han la vida imposible. En Brasil, paradójicamente el sistema funciona mejor entre las comunidades de indios analfabetos de la selva que en los distritos de clase más alta de Rio de Janeiro o San Pablo. Los políticos sin vergüenza han tenido una gran herramienta para manipular a las masas analfabetas.
Supongo que un sistema electoral más sencillo es dividir cada provincia en distritos electorales de igual población (nominalmente) y en cada uno de ellos elegir un diputado por mayoría simple de votos. Por ejemplo la provincia de Buenos Aires puede ser dividida en 35 distritos con dos diputados cada una, renovándolos alternativamente por mitades como lo establece la Constitución; o bien divida en 70 distritos electores con un diputado cada uno y procediendo a renovar en un turno los distritos pares y en el otro turno los impares.
El sistema de distritos uninominales no es extraño. Gran Bretaña lo aplica para la elección de diputados desde 1832; Francia lo aplica para la totalidad de sus diputados nacionales, regionales y locales; Alemania para la mitad de sus diputados nacionales y casi todos los estados alemanes lo aplican también para los miembros de sus legislaturas; en Canadá y los Estados Unidos es el único sistema que se aplicó siempre para cualquier clase de cargo legislativo. En Argentina, la provincia de San Juan, lo aplica para la elección de los miembros de la cámara baja. Este sistema permite que cada diputado se identifique con sus electores y estos con aquél.
En Argentina ese sistema se aplicó a principios del siglo XX pero fue abolido poco tiempo después argumentando que los diputados se sentían perdidos respecto a la representación de su título, una excusa que no es creíble, pues el sistema electoral aplicado en esa época no era favorable al gobierno de entonces que lo eliminó por conveniencia propia. El sistema de distritos uninominales, no obstante tiene un inconveniente, pues la Constitución dice: “considerando a las provincias como distritos electorales de un solo estado…”; esto podría interpretarse como que las provincias no pueden ser divididas en distritos electorales y que sus diputados deberían ser elegidos en globo; pero no parece ser una regla absoluta, pues la Suprema Corte debería analizar este artículo y determinar qué la Constitución quiere decir y sentar jurisprudencia al respecto. Eso no ha sucedido nunca debido a que el sistema ha regido en un breve lapso de la historia argentina.
Otro inconveniente que puede ser motivo de disputa es que es un sistema esencialmente bipartidista y da como resultado una representación que no se corresponde proporcionalmente al número de votos de cada partido. Nada impide que haya tres o más partidos o candidatos, pues este sistema permite que se presenten candidatos independientes, pero el resultado es que el partido que obtuvo el primer lugar resulta con una mayoría de diputados que es proporcionalmente mucho mayor que la resultante de sus votos. El segundo partido obtendría un considerable número de diputados pero en proporción menor al número de sus votos, y los terceros partidos quedarían prácticamente fulminados, no obstantes los que se presenten como independientes podrían ser elegidos por los electores de un distrito individual y con grandes oportunidades de ser electos.
La representación proporcional de las fuerzas políticas en la cámara es un mito, no es verdad que sea necesario obtener una representación exacta de diputados respecto al número de votos. Esa preocupación de la exactitud matemática no existe en ningún que mencione más arriba; lo que se busca es una representación verdadera de elector y elegido que el sistema uninominal permite y el de lista no.
La representación de las provincias en la Cámara y la necesaria regularidad de los Censos
Una cosa que no se discute, es el prorrateo de bancas que cada provincia debe tener en la Cámara de Diputados. La Constitución ordena realizar censos cada diez años y prorratear el número de diputados a elegir cada diez años después de terminado cada censo. Ese mandato constitucional no se respeta. La representación actual se basa en el censo de 1980 que además tiene un sistema de cláusulas de dudosa constitucionalidad que establece por ejemplo; que ninguna provincia podrá elegir después de un censo un número de diputados menor al que tenía en el prorrateo anterior; que cada provincia debe tener como mínimo cinco diputados (cláusula que ha provocado una aberrante distorsión en la representación que debe tener cada diputado respecto de una provincia a otra). La Constitución estableció doble representación: una territorial (Senado) y otra demográfica (Diputados). La actual representación basada en la ley de 1983 ha ignorado esos preceptos constitucionales estableciendo representación territorial en los diputados, que no debería ser. Un diputado por Buenos Aires representa más de 200.000 habitantes; un diputado nacional por Tierra del Fuego apenas 21.000 habitantes. Esto quiere decir que la Cámara de Diputados representa cualquier cosa menos la población de cada provincia.
Una ley debería establecer fechas fijas para la realización de censos, como en los Estados Unidos, que se estableció en 1789 el primer día abril de todos los años terminados en 0. Y un sistema automático de prorrateo de bancas para las provincias conforme a la población y que ese número sea el más exacto posible. La regla matemática D’Hont actualmente aplicable para el prorrateo de bancas entre los partidos también es aplicable para distribuirlo entre las provincias según su población. Deben abolirse todas las cláusulas que dispongan representación territorial en la Cámara de Diputados, porque esta es una función que cumple el Senado.
Desde España, el escritor Horacio Vázquez-Rial nos provee de una palabra develadora que acaba de acuñar: "atrasismo". Se refiere a una potente ideología, infiltrada en los espacios de la izquierda (o llamada izquierda), que en lugar de querer un avance hacia el progreso, impulsa hacia el atraso. Es cierto que ama a los pobres y marginados, pero no los ayuda a superar la miseria. Por el contrario, la miseria de franjas cada vez más grandes es celebrada como una victoria.
Dos analistas de política internacional, Julián Schvindlerman y Pedro Trujillo describen la relación de Hugo Chávez con el régimen iraní y el terrorismo internacional. Hablan también de la política latinoamericana y por qué el populismo prospera en esta región y los peligros de que éste y el terrorismo internacional hagan alianzas.
Hugo Chávez tuvo una difícil entrevista por parte del periodista inglés Sthephen Sackhur, conductor del programa Hard Talk. Una entrevista difícil para uno como divertida para el otro, visto los gestos que el periodista hace para contener la risa.
Hace algunas semanas atrás, un hecho violento sucedió en Medio Oriente como tantas veces; Israel atacó un buque con ayuda y supuesta ayuda humanitaria a palestinos de la zona de la Franja de Gaza. La prensa condenó la medida militar del gobierno israelí, pero José María Aznar en coincidencia con otros sectores menos izquierdistas que la prensa tienen un punto de vista muy diferente: sostiene que este buque era una trampa contra Israel; que el fin era poner en un dilema: recibir una condena internacional o abdicar su derecho a la seguridad y exponerse a un ataque terrorista en su territorio.
En los años 50 y 60 la izquierda europea andaba encandilada con Israel, en donde veían la realización práctica de un socialismo de rostro humano, pero desde que Israel recurrió a las armas para defenderse de sus vecinos, esa izquierda que era y sigue siendo profundamente pacifista, renegó de Israel y pasó a condenarlo por hacer lo que cualquier nación en guerra y atacada haría: defenderse por todos sus medios.
En un mundo ideal, el asalto de los comandos israelíes al Marvi Marmara no se hubiera saldado con nueve muertos y una veintena de heridos. En un mundo ideal, los soldados podrían haber sido recibidos pacíficamente; en un mundo ideal ningún estado, hasta ahora aliado de Israel como Turquía, hubiera patrocinado y orquestado una flotilla cuyo único propósito era crear una situación imposible para Israel: renegar de su política de seguridad y el bloqueo o exponerse a las iras del mundo entero.
En un mundo ideal las acciones militares se conducirían si errores y sin dramáticas consecuencias. Pero como bien sabemos, no vivimos en un mundo ideal, sino en el real. El mundo donde nuestros propios soldados cometen errores en Afganistán, el mundo donde el mismísimo presidente americano, premio Nobel de la paz, tiene que asumir la terrible decisión de acabar con la vida de civiles, algunos niños, si con ello libra al mundo del número tres de Al Qaeda.
La decisión israelí de detener la flotilla turca antes de que llegara a Gaza era tan esperable como la virulenta reacción internacional contra Israel por lo que hizo. Pero nos equivocaríamos y mucho si creyéramos de verdad que el problema es Israel. El problema, en realidad, somos nosotros.
Denunciamos una supuesta “siege mentality” y nos negamos a reconocer que lo que ha vivido el estado israelí en sus 62 años de existencia ha sido una “siege reality”; denunciamos la firmeza o la dureza de las acciones israelíes, pero nos negamos a tener presente que Hizbolá no sólo sigue rearmándose de manera acelerada a pesar de la presencia de tropas de la ONU en el Sur del Líbano, sino que sus líderes continúan con sus proclamas a favor de la destrucción del estado judío o que Hamas, en el sur, no reniega de su objetivo de acabar con la existencia de Israel; nos rasgamos las vestiduras por el supuesto asedio israelí sobre el pueblo palestino, acusando a Israel de haberse convertido en un nuevo sistema de apartheid, olvidándonos de que en el parlamento israelí los partidos árabes tienen representación, al igual que en otras instituciones del Estado; hablamos de ocupación tanto si los israelíes están en Gaza como si no lo están. Y hay que recordar que abandonaron voluntariamente La Franja en 2005; maldecimos el muro que parcialmente separa suelo de Cisjordania de Israel, pero no queremos reconocer que ese muro ha permitido que los israelíes puedan salir a cenar pizza, ir al cine o las discotecas, o enviar a sus hijos al colegio en autobús, sin temer constantemente la inmolación de un terrorista suicida.
En los años 50 y 60 la izquierda europea andaba encandilada con Israel, en donde veían la realización práctica de un socialismo de rostro humano, pero desde que Israel recurrió a las armas para defenderse de sus vecinos, esa izquierda que era y sigue siendo profundamente pacifista, renegó de Israel y pasó a condenarlo por hacer lo que cualquier nación en guerra y atacada haría: defenderse por todos sus medios.
La generación del 68, culturalmente dominante todavía en Europa, se construyó y perduró sobre la negación de nuestra identidad occidental, atlántica y liberal-conservadora. América, la OTAN, los servicios secretos, la policía, la educación tradicional, la religión, el individuo, todo pasó a ser repudiado de tal forma que nuestra cultura, nuestros valores, nuestra civilización se puso en entredicho para pasar a abrazar todo lo que podía negarla. Negarnos.
No hemos avanzado mucho, desgraciadamente. El gran valedor de la Alianza de Civilizaciones, la Turquía de Erdogan, acaba de quitarse el velo, rechazando su componente más occidental y aliándose con el islamismo radical, de Hamas a el Teherán de los ayatolas. Es un paso atrevido porque no puede pasar sin consecuencias. Si alguien quedaba partidario de la adhesión turca a la UE, debería pensárselo ya dos veces. Es más, todos debiéramos pensarnos dos veces si ese comportamiento es el lógico y aceptable para un país formalmente aliado en el seno de la OTAN. Por menos se puso en cuarenta a Portugal tras la revolución de los claveles.
El ejército israelí cometió un grave error imaginando que sus soldados serían recibidos pacíficamente y, por tanto, no tomando las medidas apropiadas para evitar unas muertes que nunca debieran haberse producido. Es de imaginar que sus mandos sabrán extraer las lecciones y consecuencias apropiadas de cara al futuro. Pero el gobierno israelí hizo lo correcto: impedir que los barcos llegaran a Gaza.
Vivimos en un mundo donde la distinción tradicional entre militares regulares y civiles ha dejado de existir, a pesar de que las convenciones internacionales sigan creyendo que dicha distinción es relevante. No lo fue en los Balcanes, no lo ha sido en Irak y no lo es en Afganistán, donde los talibán no visten uniformes ni insignias distintivas y donde las emboscadas, el engaño y la ocultación entre inocentes están a la orden del día. Nuestras tropas si se distinguen, pero los civiles ya no son siempre inocentes.
El objetivo de la flotilla no era la entrega de la mercancía que portaba, sino el enfrentamiento con Israel, porque lo que buscaba es lo que ha conseguido: la condena de Israel. Ero esa condena no sólo es moralmente injusta, porque le niega a Israel la capacidad de actuar como cualquier otra nación, sino que es estratégicamente equivocada. Lo que hay entre nosotros y el islamismo radical es pura y llanamente Israel. Constreñir su libertad es otorgarle una victoria a sus enemigos que, al final, son también nuestros enemigos. Que sea Irán quien anuncie su apoyo a una nueva flotilla nos debería obligar a una seria reflexión. Israel no es el problema, el problema es no reconocer a los verdaderos enemigos de la libertad y la prosperidad, a los enemigos de Occidente.
El Partido de la Libertad Individual fue recientemente creado en España y se apresta a realizar su primer congreso. Juan Pina, explica cuales son los principios libertarios que el partido tendrá. Si no sabe qué es el liberalismo realmente escuche este video, porque el entrevistado lo define con mucha precisión.
-No hay desempleo, pero nadie trabaja.
-Nadie trabaja, pero todos cobran.
-Todos cobran, pero no hay nada que comprar con el dinero.
-Nadie puede comprar nada, pero todos son dueños de todo.
...-Todos son dueños de todo, pero nadie está satisfecho.
-Nadie está satisfecho, pero el 99% de las personas vota por el sistema.
"Los impuestos transforman al ciudadano en súbdito, a la persona libre en esclava y al Estado (nuestro supuesto servidor) en dueño de nuestras vidas y haciendas. Cuanto mayores son los impuestos y más insidiosa la acción recaudatoria, más súbditos y más esclavos somos del Estado" (Arthur O. Fraser, economista y sociólogo ...
"Para mí la democracia es un abuso de la estadística. Y además no creo que tenga ningún valor. ¿Usted cree que para resolver un problema matemático o estético hay que consultar a la mayoría de la gente? Yo diría que no; entonces ¿por qué suponer que la mayoría de la gente entiende de política? La verdad es que no entienden, y se dejan embaucar por una secta de sinvergüenzas, que por lo general son los políticos nacionales. Estos señores que van desparramando su retrato, haciendo promesas, a veces amenazas, sobornando, en suma. Para mí ser político es uno de los oficios más tristes del ser humano. Esto no lo digo contra ningún político en particular. Digo en general, que una persona que trate de hacerse popular a todos parece singularmente no tener vergüenza. El político en sí no me inspira ningún respeto. Como político."
Jorge Luis Borges
"Cuando vean que para producir necesitan obtener la aprobación de quienes no producen nada; cuando vean que el dinero fluye a quienes comercian no en bienes sino en favores; cuando vean que los hombres se hacen más ricos a través de la estafa que del trabajo, y sus leyes no lo protegen de ellos, pero los protegen a ellos de ustedes; cuando vean que la corrupción es recompensada y la honestidad se convierte en un sacrificio personal; sabrán que su sociedad está condenada" (Ayn Rand)
República, el paradigma contaminado
-
La Corte Suprema de Justicia así como está es hoy la piedra fundamental en
la que descansa lo que queda del sistema republicano. Amenazada sin
vergüenza po...
El "período especial" fue del carajo (VII)
-
Los más agónicos de todos los apagones eran los que se producían antes y después de un ciclón: fácilmente podías estar cuatro o cinco días sin luz. Uno de lo...
Intervención en Libia
-
Este sábado comenzaron los ataques sobre Libia. En primer lugar, los
bombardeos vinieron de parte de la Fuerza Aérea francesa, a la que se
sumaron después ...
Mis manos... mi espíritu... mi cielo... mi bosque... esta tierra mía... ¿Qué debo añadir? Estas son las palabras. Esta es la respuesta.
Estoy aquí de pie, en la cumbre de la montaña. Levanto mi cabeza y extiendo mis brazos. He aquí mi cuerpo y mi espíritu, he aquí el fin de la búsqueda. Deseaba conocer el sentido de las cosas. Yo soy el sentido. Deseaba encontrar un permiso para existir. No necesito permiso alguno para existir; ni que me den el visto bueno para vivir. Yo soy el permiso y el visto bueno.
Son mis ojos los que ven, y la mirada de mis ojos confiere belleza a la tierra. Son mis oídos los que oyen, y la audición de mis oídos da su canción al mundo. Es mi mente la que piensa, y el juicio de mi mente es la única linterna que puede hallar la verdad. Es mi voluntad la que elige, y la elección de mi voluntad es el único edicto que debo respetar.
He conocido muchas palabras, algunas resultaron sabias y otras resultaron falsas, pero sólo tres son sagradas: "¡lo deseo así!"
Cualquiera que sea el camino que yo tome, la estrella que me guía está en mi interior; la estrella que me guía y la brújula que señala el camino. Señalan en una única dirección. Señalan hacía mí.
No sé si esta tierra en la que estoy es el corazón del universo o si no es más que una mota de polvo perdida en la eternidad. Ni lo sé ni me importa. Pues sé qué felicidad puedo alcanzar en esta tierra. Y mi felicidad no requiere un propósito más elevado para ser vindicada. Mi felicidad no es el medio para fin alguno. Ella es el fin. Es su propio objetivo. Es su propia razón de ser.
Tampoco soy yo el medio para que otros lleguen a los fines que anhelan conseguir. No soy una herramienta para que me usen. No soy un sirviente de sus necesidades. No soy un vendaje para sus heridas. No soy un cordero a sacrificar en sus altares.
Soy un hombre. Este milagro de mi ser está para que lo posea yo y lo vele yo, y lo guarde yo, y lo use yo, y sea yo quien se arrodille ante él.
No cedo mis tesoros ni los comparto. La fortuna de mi espíritu no está para ser convertida en monedas de cobre y ser esparcida al viento cual limosna para los pobre de espíritu. Yo guardo mis tesoros: mi pensamiento, mi voluntad, mi libertad. Y el mayor de ellos es la libertad.
Nada debo a mis hermanos, ni voy buscando que estén en deuda conmigo. A nadie le pido que viva por mí, ni me ofrezco para vivir por los demás. No anhelo el alma de ningún hombre, ni está mi alma para que la anhelen los demás.
No soy ni amigo ni enemigo de mis hermanos, sino tan sólo lo que cada uno de ellos se merezca. Y para ganarse mi amor, mis hermanos han de hacer más que haber nacido. No otorgo mi amor sin razón alguna, ni al primero que se cruce en mi camino y me lo pida. Honro a los hombres con mi amor. Pero el honor es algo que cada cual ha de ganarse.
Escogeré amigos entre los hombres, pero no esclavos ni amos. Y escogeré sólo a los que me satisfagan, y a ellos les amaré y respetaré, pero no les mandaré ni les obedeceré. Y uniremos nuestras manos cuando queramos, o andaremos solos cuando así nos parezca preferible. Pues en el templo de su espíritu, cada hombre está solo. Que cada hombre guarde su templo intacto e inmaculado. Y entonces, que una sus manos con otros si lo desea, pero sólo más allá de su sagrado umbral.
Pues la palabra "Nosotros" jamás debe pronunciarse, salvo por propia elección y como segundo pensamiento. Esta palabra jamás debe ocupar el primer lugar en el alma del hombre; que sino se convierte en un monstruo, la raíz de todos los males sobre la faz de la tierra, la raíz de la tortura del hombre por parte de los hombres, y de una mentira indecible.
La palabra "nosotros" es como cal que se vierte sobre los hombres, se va depositando y se endurece como una piedra aplastándolo todo bajo su peso. Y lo blanco y lo negro se pierden en su color grisáceo. Es la palabra con la que los depravados roban la virtud a los hombres rectos, con la que los débiles roban el poderío a los fuertes, con la que los necios roban el conocimiento a los sabios.
¿En qué se queda mi alegría si todas las manos, incluso las más inmundas, pueden manosearla? ¿En qué se queda mi sabiduría si hasta los necios pueden mandarme? ¿En qué se queda mi libertad, si todas las criaturas, incluso las más viles e impotentes, son mis amos? ¿En qué se queda mi vida, si he de inclinarme, aceptar y obedecer?
Pero ya no tolero más este credo de corrupción.
He acabado con el monstruo "Nosotros", la palabra de la servidumbre, el saqueo, la miseria, la falsedad y la infamia.
Y ahora veo el rostro del dios, y alzo este dios sobre la tierra, este dios que los hombres han buscado desde que existen, este dios que les dará la alegría, la paz y el orgullo.
Este dios, esta sola palabra: “Yo”.
EL ALEGATO DE HOWARD ROARK
Miles de años atrás, un gran hombre descubrió cómo hacer fuego. Probablemente fue quemado en la misma estaca que había enseñado a encender a sus hermanos. Seguramente se le considero un maldito que había pactado con el demonio. Pero, desde entonces, los hombres tuvieron fuego para calentarse, para cocinar, para iluminar sus cuevas. Les dejó un legado inconcebible para ellos y alejó la oscuridad de la Tierra. Siglos más tarde un gran hombre inventó la rueda. Probablemente fue atormentado en el mismo aparato que había enseñado a construir a sus hermanos. Seguramente se le consideró un trasgresor que se había aventurado por territorios prohibidos. Pero desde entonces los hombres pudieron viajar más allá de cualquier horizonte. Les dejó un legado inconcebible para ellos y abrió los caminos del mundo. Ese gran hombre, el rebelde, está en el primer capítulo de cada leyenda que la humanidad ha registrado desde sus comienzos. Prometeo fue encadenado a una roca y allí devorado por los buitres, porqué robó el fuego a los dioses. Adán fue condenado al sufrimiento porque comió del fruto del árbol del conocimiento. Cualquiera sea la leyenda, en alguna parte en las sombras de su memoria, la humanidad sabe que su gloria comenzó con un gran hombre y que ese héroe pagó por su valentía. A lo largo de los siglos ha habido hombres que han dado pasos en caminos nuevos sin más armas que su propia visión. Sus fines diferían, pero todos ellos tenían esto en común: su paso fue el primero, su camino fue nuevo, su visión fue trascendente y la respuesta recibida fue el odio. Los grandes creadores, pensadores, artistas, científicos, inventores, enfrentaron solos a los hombres de su época. Todo nuevo pensamiento fue rechazado. Toda nueva invención fue rechazada. Toda gran invención fue condenada. El primer motor fue considerado absurdo. El avión imposible. El telar mecánico, un mal. A la anestesia se la juzgó pecaminosa. Sin embargo, los visionarios siguieron adelante. Lucharon, sufrieron y pagaron por su grandeza. Pero vencieron. Ningún creador estuvo impulsado por el deseo de servir a sus hermanos, porque sus hermanos rechazaron siempre el regalo que les ofrecía, ya que ese regalo destruía la rutina perezosa de sus vidas. Su único móvil fue su verdad. Su propia verdad y su propio trabajo para concretarla a su manera: una sinfonía, un libro, una máquina, una filosofía, un aeroplano o un edificio; eso era su meta y su vida. No aquellos que escuchaban, leían, trabajaban, creían, volaban o habitaban lo que él realizaba. La creación, no sus usuarios. La creación, no los beneficios que otros recibían de ella. La creación que daba forma a su verdad. Él sostuvo su verdad por encima de todo y contra todos. Su visión, su fuerza, su valor, provenían de su espíritu. El espíritu de un hombre es, sin embargo, su ego, esa entidad que constituye su conciencia. Pensar, sentir, juzgar, obrar son funciones del ego. Los creadores no son altruistas. Ese es todo el secreto de su poder. Son autosuficientes, auto inspirados, auto generados. Una causa primigenia, una fuente de energía, una fuerza vital, un primer motor original. El creador no atiende a nada ni a nadie. Vive para sí mismo. Y solamente viviendo para sí mismo, el creador ha sido capaz de realizar esas cosas que son la gloria de la humanidad. Tal es la naturaleza de la creación. El hombre no puede sobrevivir, salvo mediante su propia mente. Llega desarmado a la Tierra. Su cerebro es su única arma. Los animales obtienen el alimento por la fuerza. El hombre no tiene garras, ni colmillos, ni cuernos, ni gran fuerza muscular. Debe cultivar su alimento o cazarlo. Para cultivar, necesita un proceso de su pensamiento. Para cazar, necesita armas y para hacer armas necesita de un proceso de pensamiento. Desde la necesidad más simple hasta la más alta abstracción religiosa, desde la rueda hasta el rascacielos, todo lo que somos y todo lo que tenemos procede de un solo atributo del hombre: la función de su mente razonadora. Pero la mente es una propiedad individual. No existe tal cosa como un cerebro colectivo. No hay tal cosa como un pensamiento colectivo. Un acuerdo realizado por un grupo de hombres es sólo una negociación de principios o un promedio de muchos pensamientos individuales. Es una consecuencia secundaria. El acto primordial, el proceso de la razón, debe ser realizado por cada persona. Podemos dividir una comida entre muchos, pero no podemos digerirla con un estómago colectivo. Nadie puede usar sus pulmones para respirar por otro. Nadie puede usar su cerebro para pensar por otro. Todas las funciones del cuerpo y del espíritu son personales. No pueden ser compartidas ni transferidas. Heredamos los productos del pensamiento de otros. Heredamos la rueda. Hicimos un carro. El carro se transformó en automóvil. El automóvil ha llegado a ser un avión. Pero a lo largo del proceso, aquello que recibimos de los demás es el producto final de su pensamiento. La fuerza que lo impulsa es la facultad creativa que toma ese producto como un material, lo usa y origina el siguiente paso. Esta facultad creativa no puede ser dada ni recibida, compartida, ni concedida en préstamo. Pertenece a un ser único y singular. Aquello que se crea es propiedad de su creador. Las personas aprenden una de otra, pero todo aprendizaje es solamente un intercambio de material. Nadie puede darle a otro la capacidad de pensar. Sin embargo, esa capacidad es nuestro único medio de supervivencia. Nada nos es dado en la Tierra. Todo lo que necesitamos debe ser producido. Y aquí el ser humano afronta su alternativa básica, la de que puede sobrevivir en sólo una de dos formas: por el trabajo autónomo de su propia mente, o como un parásito alimentado por las mentes de los demás. El creador es original. El parásito es dependiente. El creador enfrenta la naturaleza a solas. El parásito enfrenta la naturaleza a través de un intermediario. El interés del creador es conquistar la naturaleza. El interés del parásito es conquistar a los hombres. El creador vive para su trabajo. No necesita de otros hombres. Su fin esencial está en sí mismo. El parásito vive de otros. Necesita de los demás. Los demás se convierten en su motivo principal
La necesidad básica del creador es la independencia. La mente que razona no puede trabajar bajo ninguna forma de coerción. No puede ser sometida, sacrificada o subordinada a ninguna consideración, cualquiera sea esta. Exige una independencia total en su función y en su móvil. Para un creador todas las relaciones con los hombres son secundarias. La necesidad básica del parásito es asegurar sus vínculos con los hombres para que lo alimenten. Coloca las relaciones en primer lugar. Declara que el hombre existe para servir a los demás. Predica el altruismo. El altruismo es la doctrina que exige que el hombre viva para los demás y coloque a los otros sobre sí mismo. Pero nadie puede vivir para otro. No puede compartir su espíritu, como no puede compartir su cuerpo. El parásito se vale del altruismo como arma de explotación e invierte los principios morales del género humano. Les enseña a los hombres preceptos para destruir al creativo. Les enseña que la dependencia es una virtud. Quien intenta vivir para los demás es un dependiente. Es un parásito en su motivación y hace parásitos a quienes sirve. La relación no produce más que una mutua corrupción. Es imposible conceptualmente. Lo que más se aproxima a ello en la realidad –el hombre que vive para servir a otros- es el esclavo. Si la esclavitud física es repulsiva, ¿cuánto más repulsivo es el servilismo del espíritu? El esclavo conquistado tiene un vestigio de honor, tiene el mérito de haber resistido y de considerar que su condición es mala. Pero aquel que se esclaviza voluntariamente, en nombre del amor, es la más baja de las criaturas. Degrada la dignidad humana y degrada el concepto de amor. Esta es la esencia del altruismo. A los hombres se les ha enseñado que la virtud más alta no es crear, sino dar. Sin embargo, no se puede dar lo que no ha sido creado. La creación es anterior a la distribución, pues, de lo contrario, no habría nada que distribuir. La necesidad de un creador es previa a la de un beneficiario. No obstante, se nos ha enseñado a admirar al parásito que distribuye como regalos lo que no ha producido. Elogiamos un acto de caridad. Nos encogemos de hombros ante un acto de realización. Se nos ha enseñado que la primera preocupación debe consistir en aliviar el sufrimiento de los demás. Pero el sufrimiento es una enfermedad. Si uno se la encuentra, intenta dar consuelo y asistencia. Hacer de eso el más alto testimonio de virtud es considerar al sufrimiento como lo más importante de la vida. Entonces el hombre debe desear ver sufrir a los demás para poder ser virtuoso. Tal es la naturaleza del altruismo. El creador no tiene interés en la enfermedad, sino en la vida. Sin embargo, la obra de los creadores ha eliminado una enfermedad tras otra, en el cuerpo y en el espíritu humanos, y ha producido más alivio para el sufrimiento que lo que cualquier altruista pueda jamás concebir. Se nos ha enseñado que es una virtud estar de acuerdo con los otros. Mas el creador es alguien que disiente. Se nos ha enseñado que es una virtud nadar con la corriente. Pero el creador nada contra la corriente. Se nos ha enseñado que estar juntos constituye una virtud. Pero el creador está solo. Se nos ha enseñado que el ego es sinónimo de mal y el altruismo el ideal de la virtud. Pero mientras el creador es egoísta e inteligente, el altruista es un imbécil que no piensa, no siente, no juzga, no actúa. Esas son funciones del ego. En esto la reversión de los valores básicos es más mortífera. Toda virtud ha sido pervertida y al hombre no se le ha dejado libertad alguna. Como polos del bien y del mal, se le ofrecieron dos concepciones: altruismo y egoísmo. El altruismo se define como el sacrificio del yo por los otros. El egoísmo, como el sacrificio de los otros por el yo..... Esto ató al hombre irrevocablemente a otros hombres y no le dejó más que una elección de dolor: su propio dolor en aras del bien de los demás, o el dolor de los demás en aras de su propio bien. Cuando se agregó la monstruosa idea de que el hombre debe encontrar felicidad en el sacrificio, la trampa quedó sellada. El hombre se vio forzado a aceptar el masoquismo como su ideal, con el sadismo como alternativa. Este es el fraude más terrible que se ha perpetrado en contra de la humanidad. Este es el sacrificio por el cual la dependencia y el sufrimiento se perpetuaron como los fundamentos de la vida. No se trata de elegir entre el auto sacrificio y dominación, sino entre independencia y dependencia. El código del creador o el código del parásito. Esta es la cuestión básica, cuestión que descansa sobre la opción de la vida o la muerte. El código del creador está construido sobre las necesidades de la mente que razona y que permite al hombre sobrevivir. El código del parásito está construido sobre las necesidades de una mente incapaz de sobrevivir. Todo lo que procede del ego independiente es bueno. Todo lo que procede del parásito dependiente es malo. El verdadero egoísta no es quien sacrifica a los demás. Es el que no tiene necesidad de usar a los demás de ninguna forma. No obra por medio de ellos. No está interesado en ellos en ningún aspecto fundamental. Ni en su objeto, ni es su móvil, ni en su pensamiento, ni en su deseo, ni en la fuente de su energía. El verdadero egoísta no vive para ninguna otra persona y no le pide a nadie que viva para él. Esta es la única forma de fraternidad y de respeto mutuo posible entre los seres humanos. Los grados de capacidad varían, pero el principio básico es siempre el mismo: la medida de la independencia de alguien, su iniciativa y su amor por su trabajo determinan su talento y su valor. La independencia es la regla para evaluar la virtud y el valor humano. Lo que vale es lo que el hombre es y hace de sí mismo, no lo que haya o no haya hecho por los demás. No hay sustitutos para la dignidad personal. No hay más parámetro de la dignidad personal que la independencia. En las relaciones adecuadas no hay sacrificio de nadie hacia nadie. Un arquitecto necesita clientes, pero no subordina su obra a los deseos de ellos. Ellos lo necesitan, pero no le encargan una casa sólo para darle trabajo. Las personas comercian por libre y mutuo consentimiento, y en beneficio mutuo, cuando sus intereses coinciden y ambos desean el intercambio. Si alguno no lo desea, no está obligado a tratar con el otro, entonces ambos siguen buscando. Esta es la única forma posible de relación entre iguales. Cualquier otra es una relación de esclavo y amo, de víctima y verdugo. Ningún trabajo se hace colectivamente por la decisión de una mayoría. Todo trabajo creativo se realiza bajo la guía de un único pensamiento individual. Un arquitecto necesita muchos hombres para levantar un edificio, pero no les pide que sometan a votación su diseño. Trabajan juntos por libre acuerdo y cada uno es libre en su función respectiva. Un arquitecto emplea acero, cristal y cemento que otros han producido. Pero esos materiales siguen siendo sólo acero, cristal y cemento hasta que él los utiliza. Lo que él hace con ellos es su producto y su propiedad como individuo. Esta es la única forma de cooperación entre los hombres. El primer derecho en la Tierra es el derecho al ego. El primer deber del hombre es para consigo mismo. Su ley moral consiste en nunca hacer de los demás su objetivo principal. Su obligación moral es hacer lo que él desee, siempre que su deseo no dependa primordialmente de los demás. Esto incluye las acciones del creador, el pensador y el verdadero trabajador. Pero no incluye las del gángster, el altruista y el dictador. Una persona piensa y trabaja sola. Pero no puede robar, explotar ni gobernar sola. El robo, la explotación y el gobierno presuponen la existencia de víctimas. Implican dependencia. Corresponden a la jurisdicción del parásito. Los que gobiernan no son egoístas. No crean nada. Existen, enteramente, a través de los demás. Su fin está en sus súbditos, en la actividad de esclavizar. Son tan dependientes como el mendigo, el trabajador social o el bandido. La forma de dependencia carece de importancia. Pero se nos ha enseñado a considerar a los parásitos, tiranos, emperadores y dictadores, como los exponentes del egoísmo. Mediante este fraude fuimos obligados a destruir al ego, a nosotros mismos y a los demás. El propósito del fraude fue destruir a los creadores, o someterlos, que es lo mismo. Desde el principio de la historia, los dos antagonistas han estado frente a frente: el creador y el parásito. Cuando el antiguo creador inventó la rueda, el antiguo parásito respondió inventando el altruismo. El creador, negado, combatido, perseguido, explotado, continuó, siguió adelante y guió a toda la humanidad con su energía. El parásito no contribuyó en nada, más allá de los obstáculos. La contienda tiene otro nombre: lo individual contra lo colectivo. El bien común de una colectividad, una raza, una clase, un Estado, ha sido la pretensión y la justificación de toda tiranía que se haya establecido sobre los hombres. Los mayores horrores de la historia han sido cometidos en nombre de móviles altruistas. ¿Acaso alguna vez algún acto de generosidad altruista ha igualado a todas las carnicerías perpetradas por los discípulos del altruismo? ¿El defecto reside en la hipocresía humana, o en la naturaleza del principio? Los carniceros más temibles han sido los más sinceros. Creían en la sociedad perfecta alcanzada mediante la guillotina y el pelotón de fusilamiento. Nadie cuestionó su derecho a asesinar, porque asesinaban con un propósito altruista. Se aceptó que el hombre debe ser sacrificado por otros hombres. Cambian los actores, pero el curso de la tragedia se mantiene idéntico: un humanitario que empieza con declaraciones de amor hacia la humanidad y termina con un mar de sangre. Continúa y continuará mientras los hombres crean que una acción es buena si no es egoísta. Eso permite que el altruista actúe y obliga a su víctima a soportarlo. Los líderes de los movimientos colectivistas no piden nada para sí mismos pero miren los resultados. El único bien que los hombres pueden darse recíprocamente y la única declaración de su correcta relación es: ¡Déjenme en paz!
¿Piensa Ud. que el dinero es la causa de todos los males?
¿Se ha preguntado cual es el origen del dinero? El dinero es solo un instrumento de intercambio que no puede existir a menos que existan bienes y personas capaces de producirlos. Es la forma material del principio según el cual quienes deseen tratar con otros deben hacerlo mediante transacciones, entregando valor por valor. No es un instrumento de los pordioseros, que exigen llorando el producto del trabajo ajeno, ni de los saqueadores que lo arrebatan por la fuerza; el dinero se hace sólo posible gracias a quienes producen. ¿Es eso lo considera malvado? Cuando se acepta dinero en pago del esfuerzo propio, se hace con la condición de que luego uno lo podrá cambiar por el producto del esfuerzo ajeno. No son los pordioseros ni los saqueadores los que dan valor al dinero. Y un océano de lágrimas, ni todos los cañones de la Tierra, podrán transformar los pedazos de papel que lleva en su billetera, en el pan que necesitará mañana para sobrevivir. Esos papeles, que en realidad deberían ser oro, son un pacto de honor; su tenencia da derecho a la energía de la gente que produce. Su billetera es la declaración de su convicción de que, en algún lugar del mundo, hay personas que no quebrantarán ese principio moral que es la raíz del dinero. ¿Eso es lo que considera malvado? ¿Alguna vez se ha preocupado por investigar las raíces de la producción? Observe un generador eléctrico y atrévase a pensar que ha sido creado por la fuerza bruta de seres carentes de inteligencia; intente cultivar una semilla de trigo sin los conocimientos transmitidos por quienes lo hicieron anteriormente; o trate de obtener alimento tan solo con movimientos físicos, y se dará cuenta de que la mente humana es la raíz de todos los bienes producidos y de toda la riqueza que alguna vez haya existido sobre la Tierra. Sin embargo, hay personas que aseguran que el dinero lo consiguen los fuertes a expensas de los débiles. ¿Pero a qué fuerza se refiere? No es la fuerza de las armas ni de los músculos, ya que la riqueza es el producto de la capacidad del hombre para pensar. Entonces, ¿el dinero lo obtiene quien inventa un motor a expensas de quienes no lo inventaron? ¿Lo obtiene el inteligente a expensas del idiota? ¿El capaz a expensas del incompetente? ¿El ambicioso a expensas del holgazán? El dinero debe hacerse, antes de que pueda ser saqueado, y es hecho a través del esfuerzo de las personas honradas, en la medida de la capacidad de cada una; y el honrado es aquel que comprende que no puede consumir más de lo que ha producido. Comerciar utilizando dinero es el código de los hombres de buenas intenciones, porque el dinero se basa en el axioma de que cada uno es dueño de su mente y de su esfuerzo. El dinero no otorga ningún poder para prescribir el valor de un esfuerzo, más allá de la elección voluntaria de quien desea ofrecer el suyo a cambio. El dinero le permite obtener por sus bienes y su trabajo lo que vale para los que lo compran, pero no más que eso. El dinero sólo permite tratos que se hacen en beneficio mutuo, según el libre juicio de ambas partes. El dinero exige el reconocimiento de que se debe trabajar en beneficio, y no en perjuicio, propio; para ganar, y no para perder. El dinero reconoce que el hombre no es una bestia de carga nacida para transportar el fardo de su propia miseria, que debe ofrecer valores y no agravios, que el lazo común entre los seres no es un intercambio de sufrimientos, sino de bienes. El dinero exige vender, pero no debilidad a cambio de estupidez, sino talento a cambio de razón; exige comprar, no lo peor sino lo mejor que pueda conseguir. Y cuando las personas viven basadas en el intercambio, poniendo como árbitro decisivo a la razón en lugar de la fuerza, lo que triunfa es el mejor producto, el trabajo más perfecto, el hombre de mejor juicio y mayor idoneidad. El grado de productividad de cada uno es también el de su recompensa. Éste es el código de existencia, cuya herramienta y símbolo es el dinero. ¿Es esto lo que considera malvado? El dinero es sólo un instrumento que lo llevará adonde quiera, pero no lo reemplazará como conductor; le dará los medios para la satisfacción de sus deseos, pero no le proveerá dichos deseos. El dinero es el azote de quienes intentan revertir la ley de causalidad; de quienes buscan reemplazar la mente apoderándose de los productos de la mente. El dinero no comprará la felicidad para quien no sepa qué desea; no le dará un código de valores a quien haya rehusado adoptarlo, ni proporcionará un propósito a quien haya eludido la elección. El dinero no brindará inteligencia al estúpido, ni coraje al cobarde, ni respeto al incompetente. Quien intenta comprar el cerebro de sus superiores, reemplazando con su dinero su mayor capacidad de juicio, termina convirtiéndose en víctima de sus inferiores. Los hombres inteligentes lo abandonarán, pero los embaucadores y los farsantes irán en manadas hacia él, atraídos por una ley que él desconoce: la de que nadie puede ser menos que su dinero. ¿Es éste el motivo por el que considera malvado al dinero? Sólo quien no la necesita está capacitado para heredar riqueza, o sea aquel que de todos modos haría su propia fortuna sin que importe su punto de partida. Si un heredero está a la altura de su dinero, el dinero le sirve; de lo contrario, lo destruye. Pero cuando usted y quienes comparten sus ideas observan a alguien así, dicen que el dinero lo ha corrompido. ¿Es verdad? ¿O ha sido él quien ha corrompido al dinero? No envidie a un heredero inútil, pues su riqueza no es suya. No le habría ido mejor en caso de obtenerla. No tiene sentido considerar que esa riqueza debería haberse distribuido entre usted y los otros, pues cargar al mundo con cincuenta parásitos en vez de uno no reviviría la virtud muerta de esa fortuna. El dinero es un poder viviente que si es despojado de su raíz, muere; por eso no le servirá a una mente que no esté a su altura. ¿Es éste el motivo por el que se lo considera malvado? El dinero es su medio de supervivencia. El veredicto que pronuncia sobre su fuente de supervivencia es el mismo que pronuncia sobre su vida. Si la fuente es corrupta, está condenando su propia existencia. ¿Ha conseguido el dinero por medio del fraude? ¿Siendo alcahuete de los vicios o de la estupidez humana? ¿Sirviendo a los imbéciles con la esperanza de conseguir más de lo que su capacidad merece? ¿Degradando sus ideales? ¿Realizando una tarea que desprecia para vendérselas a quienes aborrece? En tal caso, su dinero no le proporcionará ni un momento de auténtica felicidad, pues todo lo que compre no será un elogio hacia su persona, sino un reproche; no un triunfo, sino un constante recordatorio de la vergüenza. Entonces gritará que el dinero es malo. ¿Malo porque no sustituye al respeto que se debe a sí mismo? ¿Malo porque no deja disfrutar de su corrupción? ¿Es ésta la causa del odio hacia el dinero? El dinero será un efecto del que las personas somos causa. Es producto de la virtud, pero no lo hará virtuoso ni lo redimirá de sus vicios. El dinero no le dará lo que no se merezca, ni material ni espiritualmente. ¿Es ésa la razón por la que se lo aborrece? ¿O acaso sostiene que el amor al dinero es el origen de todos los males? Amar una cosa es conocerla y respetar su naturaleza; por lo tanto, amar al dinero es conocer y respetar el hecho de que representa lo mejor de cada uno, que es la llave maestra para intercambiar su esfuerzo por el mejor esfuerzo de los demás. La persona que vendería su alma por unos centavos es la que proclama a gritos su odio hacia el dinero; y hay que reconocer que tiene motivos para odiarlo. Pero los amantes del dinero están dispuestos a trabajar por él, y saben que están en condiciones de merecerlo. Quien maldice el dinero, lo ha obtenido de manera deshonrosa, pero quien lo respeta, se lo ha ganado honestamente. Huya de quien le diga que el dinero es malvado, pues esa frase es la señal que anuncia la presencia de un saqueador. En tanto los hombres vivamos en sociedad y necesitemos medios para tratar unos con otros, el único sustituto, en caso de abandonar el dinero, serían las armas. El dinero exige las más elevadas virtudes para conseguirlo o conservarlo. Quienes carecen de valentía, de orgullo o de autoestima, los que no tienen sentido moral de su derecho al dinero y no están dispuestos a defenderlo como si se tratara de su propia vida, esos que parecen pedir perdón por ser ricos, no lo serán por mucho tiempo, pues son un cebo natural para las bandas de saqueadores, que desde hace siglos se agazapan bajo las rocas y salen en cuanto huelen a alguien que ruega ser perdonado por ser rico, y se apresuran a aliviarlo de su culpa, de su dinero y de su vida, tal como lo merece. Entonces verán aparecer los hombres de doble moral: los que se basan en la fuerza, y sin embargo, dependen de quienes viven del comercio para darle valor a su dinero robado. Son los que quieren ser virtuosos gratuitamente, aquellos que en una sociedad moral son los criminales de quienes la ley debería proteger a los demás. Pero cuando una sociedad establece la existencia de criminales por derecho y de saqueadores legales, es decir de personas que utilizan la fuerza para apoderarse de la riqueza de víctimas desarmadas, entonces el dinero se convierte en vengador de su creador. Esos ladrones se sienten seguros al robar a indefensos, luego de haber sancionado una ley para desarmarlos, pero su botín se convierte en un imán para otros saqueadores que también se lo arrebatan de la misma forma como ellos lo hicieron. Entonces el éxito irá, no la más competente en la producción, sino al capaz de la más despiadada brutalidad y crueldad. Cuando la fuerza se convierte en norma, el asesino vence al carterista, y la sociedad desaparece entre ruinas y cadáveres. ¿Quieren saber si ese día se acerca? Observe al dinero, pues es el barómetro de las virtudes de una sociedad. Cuando vea que el comercio se hace, no por consentimientos de las partes, sino por coerción; cuando adviertan que para producir, necesitan obtener autorización de quienes no producen nada; cuando comprueben que el dinero fluye hacia quienes trafican no bienes, sino favores; cuando perciban que muchos se hacen ricos por el soborno y por las influencias más que por el trabajo, y que las leyes no los protegen contra ellos, sino, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra usted; cuando repare en que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en auto sacrificio, entonces podrá afirmar, sin temor a equivocarse, que su sociedad está condenada. El dinero es un medio tan noble que no compite con las armas, ni pacta con la brutalidad. Nunca permitirá sobrevivir a un país basado parcialmente en la propiedad y parcialmente en el robo. Siempre que aparezcan elementos destructores entre los humanos, comienzan destruyendo al dinero, porque éste es la protección del hombre y la base de su existencia moral. Los destructores se apoderan del oro, y entregan a cambio un montón de papel impreso. De esta forma, destruyen todas las normas objetivas del valor y dejan al hombre en las garras de un juez arbitrario. El oro era un valor objetivo, un equivalente a riqueza producida. El papel es una hipoteca sobre riqueza que no existe, respaldada por un arma apuntada al pecho de quienes se espera ha de producirla. El papel es un cheque librado por saqueadores legales sobre una cuenta ajena: sobre la virtud de las víctimas. Espere al día en que ese papel sea rechazado con la leyenda “sin fondos”. Cuando se haya convertido a la maldad en medio de supervivencia, no espere que los hombres sigan siendo buenos, no espere que conserven la moral y pierdan la vida convertidos en forraje de los inmorales, no espere que produzcan cuando la producción sea castigada y el robo recompensado. Entonces, no deberá preguntar “¿Quien está destruyendo al mundo? Porque será usted mismo el que lo estará haciendo. Se encuentra entre los mayores logros de la civilización más productiva y se pregunta porqué todo se derrumba, mientras maldice la fuente que le da la vida: el dinero. Ve al dinero como lo han hecho sus antepasados salvajes. En la historia de la humanidad, el dinero ha sido siempre botín de saqueadores, de un tipo o de otro, cuyos nombres fueron cambiando, pero cuyos métodos fueron siempre los mismos: apoderarse del dinero por la fuerza y mantener cautivos a los productores, degradándolos, difamándolos y despojándolos de su honor. Esa frase acerca de la maldad del dinero, que expresa con meticulosa imprudencia, viene de la época en que la riqueza era producida por el trabajo de los esclavos, esclavos que repetían los movimientos inventados con anterioridad por la mente de alguien y que siguieron ejecutándose sin mejora alguna durante siglos. Mientras la producción fue gobernada por la fuerza y la riqueza se consiguió por usurpación, había poco para conquistar. Sin embargo, a lo largo de los siglos de miseria y de hambre, las personas exaltaron a los saqueadores como aristócratas de la espada, como aristócratas desde la cuna, y más tarde, como aristócratas de la burocracia, despreciando a los productores, como esclavos, comerciantes, vendedores o industriales. Para gloria de la humanidad, existió por primera y única vez en la historia un país del dinero y no es posible dar un mayor tributo a los Estados Unidos de América, porque eso significa un país donde reinan la razón, la justicia, la libertad, la producción y el progreso. Por primera vez, la mente y el dinero de los hombres quedaron libres, dejó de existir la fortuna como botín de conquista y, en lugar de guerreros y esclavos, surgió el verdadero productor de riqueza, el gran trabajador convertido en el tipo más elevado de ser humano: el auto suficiente, el industrial estadounidense. Si se pide que dé algún nombre a la distinción de la cual los estadounidenses pueden estar orgullosos, elegiría porque contiene a todas las demás, la de haber sido el pueblo que acuñó la expresión “ hacer dinero” Ninguna otra lengua o nación había utilizado semejante fórmula, porque los hombres siempre consideraron a la riqueza como una cantidad estática que sólo podía ser arrebatada, mendigada, heredada, distribuida, saqueada o obtenida como favor. Los estadounidenses fueron los primeros o mejor dichos los únicos que comprendieron que la riqueza debe ser creada. La frase hacer dinero contiene la esencia de la moralidad humana. Sin embargo, debido a esas palabras, los estadounidenses fueron denunciados por las culturas podridas de estos continentes de ladrones. Ahora, el credo de los saqueadores los ha llevado a pensar que los más dignos industriales son motivo de vergüenza, que su prosperidad es motivo de culpa, que los industriales más eminentes son unos canallas, que sus magníficas fábricas producto de su trabajo honrado son el fruto del trabajo de esclavos movidos por el látigo, como los que construyeron las pirámides de Egipto. El depravado que se lamenta de no ver la diferencia en su propia piel como ocurrirá a la larga. Hasta que descubra que el dinero es la raíz de todo lo bueno, seguirá encaminándose hacia su propia destrucción. Cuando el dinero deje de ser la herramienta mediante la cual los hombres se relacionan entre sí, los hombres mismos se convertirán en herramientas e otros hombres. Sangre, látigos, armas; o dólares. Debe elegir. No hay otra opción.
Ayn Rand Libro: La Rebelión de Atlas
Quién lo impedirá
¿Piensas que son sólo valores materiales los que te exigen sacrificar?
Nunca llames sacrificio a tus mejores acciones. Si un hombre muere peleando por su libertad, ese no es un sacrificio para quien no está dispuesto a vivir como esclavo; pero sí lo es para el tipo de hombre que está dispuesto a serlo. Si un hombre se niega a vender sus convicciones, esto no es un sacrificio, a menos que sea el tipo de hombre que no las tiene.
El sacrificio es apropiado para quienes no tienen nada que sacrificar, ni valores ni reglas ni juicios. Para una persona de estatura moral, cuyos deseos nacen de valores racionales, el sacrificio es la rendición de lo correcto a lo equivocado, de lo bueno a lo malo.
¿Piensas que son sólo valores materiales los que te exigen sacrificar? ¿Y qué crees que son los valores materiales? La materia carece de valor excepto como medio para satisfacer los deseos humanos. ¿Al servicio de qué se te pide que apliques lo que ha producido tu virtud? Pues al servicio de aquello que tú mismo consideras malo: a un principio que no compartes, a una persona que no respetas, al logro de un propósito opuesto al tuyo¿ de otra forma, tu ofrenda no es un sacrificio.
Somos entidades indivisibles de materia y conciencia. Renuncias a tu conciencia y te transformarás en un bruto. Renuncia a tu cuerpo y te transformarás en una farsa. Renuncia al mundo material y se lo estarás entregando al mal.
¿Sabes lo que te piden? Bríndate a lo que no disfrutas; sirve a lo que no admiras; sométete a lo que consideras malo; rinde el mundo a los valores de otro; niega, rechaza renuncia a tu yo. Tu yo es tu mente: renuncia a ella y te convertirás en un pedazo de carne, listo para ser devorado por cualquier caníbal.
Es tu mente lo que quieren que entregues todos los que te predican el credo del sacrificio, tanto si te prometen otra vida en el paraíso o la panza llena en esta tierra.
Lo cierto es que lo más egoísta que existe es la mente que no reconoce autoridad alguna por encima de sí misma, ni valor mayor que su propio juicio de verdad. Si les preguntas: ¿Qué es el bien? La única respuesta que encontrarás será: "el bien de los demás". El bien es cualquier deseo de los otros, cualquier cosa que creas que ellos desean o cualquier cosa que creas que deberían desear.
El "bien de los demás" es una fórmula mágica que transforma cualquier cosa en oro, que debe ser recitada como garantía de gloria moral y como justificativo de cualquier acción, aunque esta sea terrible. No necesitan pruebas, ni razones ni éxito; no necesitan alcanzar con los hechos el bien de los demás: todo lo que necesitan es decir que el motivo de cualquier cosa que hagan fue el bien de los demás.
Y cuando la racionalidad se rebela, viene la fuerza. Tratan de forzarte a renunciar a tu mente y aceptar la voluntad del otro como sustituto, con un revólver en lugar de un razonamiento, con el terror en lugar de un argumento.
Ya sea un asaltante de caminos que enfrenta a un viajero con el ultimátum: "la bolsa o la vida", o un político que enfrenta a un país con el ultimátum: "la educación de tus hijos o tu vida", el verdadero significado de esa intimidación es: "tu mente o tu vida", pero para el hombre no es posible la una sin la otra.
Si el mal tiene grados, es difícil decir quién es peor: el bruto que asume el derecho de forzar la mente de otros, o los imbéciles que le permiten hacerlo.
"La gente empieza a darse cuenta de que el aparato del gobierno es costoso. Lo que aún no ven es que el peso recae sobre ellos" "La vida, la libertad y la propiedad no existen por razón de leyes hechas por el hombre. Por el contrario, el hecho es que la vida, la libertad y la propiedad existen con anterioridad a aquello que hizo a los hombres hacer leyes por primera vez" "La manera más segura de que se respeten las leyes es haciéndolas respetables"
Frédéric Bastiat
"Hay sólo dos cosas infinitas: el universo y la estupidez humana. Y no estoy tan seguro respecto al universo" Albert Einstein
"Hay una gran diferencia entre tratar a los hombres con igualdad e intentar hacerlos iguales. Mientras lo primero es la condición de una Sociedad Libre, lo segundo implica, como lo describió Tocqueville, “una nueva forma de Servidumbre". "Lo que nuestra generación ha olvidado es que el sistema de propiedad privada es la más importante garantía de la libertad." "Totalitarismo es la nueva palabra que hemos adoptado para describir las inesperadas pero inseparables manifestaciones de lo que en teoría llamamos socialismo." "...nada ha destruido más nuestras garantías constitucionales de libertad individual que el intento de alcanzar el espejismo de la justicia social." "Quizás el que hayamos visto a millones votar por una completa dependencia de un tirano ha hecho que nuestra generación comprenda que poder seleccionar al gobierno no es necesariamente lograr ser libres." "El poder que un multimillonario tiene sobre mí es muchísimo menor que el del más insignificante funcionario…" "…si por democracia se entiende dar vía libre a la ilimitada voluntad de la mayoría, en modo alguno estoy dispuesto a llamarme demócrata." Friedrich A. von Hayek
"La menor minoría que existe es el individuo, aquellos que no defienden los derechos individuales no pueden declararse defensores de las minorías". "Los derechos individuales no están sujetos al voto público; una mayoría no tiene derecho a votar la derogación de los derechos de una minoría. La función política de los derechos es precisamente la de proteger a la minoría de la opresión de la mayoría (y la menor minoría en la Tierra es el individuo)." "No puede existir una cosa, legal o moral, que esté prohibida al individuo y permitida a la muchedumbre." "Si los trabajadores luchan por mayores sueldos, se claman como 'beneficios sociales', si los empresarios luchan por mayores beneficios, esto es condenado como 'avaricia egoista'."
Ayn Rand
"La absolutización del relativismo es el nuevo totalitarismo" "Una confusa ideología de la libertad conduce a un dogmatismo que cada vez se revela más hostil contra la libertad".
Benedicto XVI
"El socialismo, es la filosofía del fracaso, el credo a la ignorancia, y la prédica a la envidia. Su virtud inherente es la distribución igualitaria de la miseria".