Un trabajador promedio aporta el 53% de sus ingresos a sostener el costo del estado. Un agricultor de Pehuajó aporta el 84% de su ingreso al estado y queda sólo para él el restante 16%. Aún así, el estado argentino tiene un gigantesco déficil, una astronómica deuda pública a pesar de haber declarado en deffault su deuda hace diez años. El gasto público clasificado en los tres departamentos del gobierno son: Ejecutivo 93%, Judicial 6%, Legislativo 1%
julio 07, 2013
Impuestos: lo que el gobierno no te cuenta.
El fracaso del intervencionismo: el granero del mundo se queda sin trigo
julio 23, 2008
Tabaquismo: efectos adversos de la intervención estatal
Marcelo J. Fleischer
Mariana L. Moyano
Podemos afirmar sin exagerar que el tabaco en forma de cigarrillos es una de las drogas más adictivas y mortíferas. Respecto a la primera de dichas cualidades, cabe recordar que la neurofarmacología de la nicotina es extraordinariamente similar a la de la cocaína. Sujetos experimentados a quienes se suministró inyecciones intravenosas de nicotina pensaron en la mayoría de los casos que habían sido inyectados con cocaína o anfetaminas.En el caso del tabaco, la forma cruda de la droga (planta), particularmente si es fumada, resulta incomparablemente más tóxica que su principio activo (nicotina) purificado y administrado en dosis equivalentes. Las principales secuelas adversas para la salud por consumo de tabaco resultan del acto de fumarlo, y se deben a innumerables subproductos de la combustión del llamado alquitrán del tabaco, no a la nicotina en sí misma.
Los esfuerzos dirigidos a desacostumbrar a las personas al tabaco no suelen resultar eficaces a largo plazo, en particular cuando el fumador no está resuelto a padecer las molestias que le supone abandonar el hábito. Las propuestas orientadas a efectuar prevención primaria de los daños asociados al tabaquismo por lo general incluyen campañas publicitarias anti-tabaco, caras y de efectos disuasorios inciertos, o bien obstáculos al consumo, tales como aumento de precios vía presión impositiva, que castiga selectivamente a los más necesitados e incentiva el mercado negro. Las campañas educativas fracasan cuando falta el ejemplo.
Otra forma de lidiar con los males que provoca el tabaquismo consiste en ofrecer al consumidor alternativas viables al cigarrillo, para lo cual aún es necesario incorporar mejoras significativas a las hoy disponibles: hay esperanzas bien fundadas tanto en la vía intranasal como en la estrategia del vapor de nicotina, que se asocian a una curva de niveles nicotínicos en sangre similar a la del cigarrillo, evitando la mayoría de sus perjuicios.El tiempo que demora un dispositivo en conseguir la concentración plasmática máxima de nicotina es un elemento clave a tener en cuenta, puesto que la mayoría de los fumadores parecen aceptar mejor las alternativas al cigarrillo que asemejan sus efectos psicoactivos (en gran medida relacionados con la farmacocinética) y que permiten conservar, al menos en parte, el componente ritual del acto de fumar. Parches y chicles de nicotina no cumplen con esos requisitos. Respecto al componente sensorial del fumar, el sistema de calentar el tabaco sin llegar a quemarlo para extraer la nicotina (vaporización), si bien menos conveniente que otros desde el punto de vista sanitario, conserva, al menos parcialmente, el aroma y sabor que tantos fumadores aprecian.
Para trazar una propuesta sensata, es importante reconocer que ningún esfuerzo gubernamental puede hacer desaparecer el tabaco ni la búsqueda humana de sus cualidades psicoactivas. Si tenemos que convivir con la nicotina, debemos asignar a la ciencia la tarea de eliminar, en lo posible, la toxicidad asociada a su administración. El fumar cigarrillos no es la modalidad definitiva de consumo de nicotina: es tan sólo la menos saludable, la más peligrosa y la que más expone a terceros a sustancias nocivas.
Desde una perspectiva de salud pública, creemos que ninguna estrategia es más provechosa y económica que facilitar la investigación y promoción de medios más seguros y asequibles para el suministro de nicotina, especialmente para los tabaquistas empedernidos. Con el nivel alcanzado por la farmacología y los recursos técnicos disponibles actualmente, no parece justo seguir limitando las opciones del fumador a la abstinencia o el deterioro severo de su salud.
Poner fin a ese dilema, eliminando los obstáculos a la producción y el comercio de nuevos vehículos de nicotina, salvaría millones de vidas todos los años.
abril 28, 2008
El Poder del Mercado
Milton Friedman produjo hacia fines de los años 70 y principios de los 80 esta serie de videos para televisión, llamada "Free to Choice" (Libre para elegir) donde explica cómo la libertad es fundamental para combatir la pobreza. Explica lo absurdo de las regulaciones legales y la intervención del estado en la economía con el propósito de corregir los fallos del mercado. Demuestra finalmente que esos fallos son insignificantes con los costos que acarrean esas intervenciones estatales y cómo el intervencionismo disminuye el rendimiento del mercado, retrasando el crecimiento y en consecuencia impidiento que mucha gente salga de su estado de pobreza. La intervención del estado produce siempre el resultado opuesto al buscado.
Milton Friedman, fue galardonado con el premio Nobel de Economía en el año 1976. Fue asesor del presidente Ronald Reagan, y diseñó casi todo el programa económico de la administración republicana desde 1981 hasta 1989.
enero 21, 2008
La intervención del estado y las prohibiciones legales.
Este post es la continuación de un tema que fue debatido en el blog de José Benegas que recomiendo visitar a quienes les guste leer lo que realmente vale la pena leer. En ese blog se había tratado un tema que siempre provoca una gran polémica como es la legalización del comercio de drogas.
Haré honor al nombre de este blog para manifestar mi oposición absoluta a la intervención del estado en la vida privada de las personas. No admito que el estado haga moralismo, ni intente establecer reglas de conducta sobre los asuntos privados de las personas, ni se entrometa en la intimidad de los individuos cuando no se ponen en juego los intereses de terceros.
No creo en el altruismo para nada. En mi opinión el altruismo como se lo ve hoy es una aberración, es un acto repleto de hipocrecía. El altruismo tiene origen en la Biblia y principalmente en la doctrina cristiana. No es que esté en contra de su doctrina, pero veo que el cristianismo en la actualidad es una monstruosa deformación de la doctrina de Cristo, donde cada uno interpreta sus preceptos a su gusto y conveniencia; y lo considero a Cristo como lo que realmente fue: un hombre y un filósofo. Dios ha creado al hombre a su imagen y semejanza, dicen las escrituras, pero el vulgo ha conseguido invertir la premisa y ha hecho que el hombre cree a Dios a su imagen y semejanza. Ahora la Biblia dice lo que los grupos interesados quieren que diga, y ese Dios aprueba todo para beneficio de sus intereses.
La Biblia es quizá el libro más pro individuo que se haya escrito jamás. Todo su contenido está dirigido a la perfección del individuo como persona, como una individualidad. En ninguna parte de la Biblia se habla de la perfección de la comunidad, ni se usa la palabra “nosotros”.
El altruismo es un acto que tiene sentido cuando el individuo lo practica por su libre decisión. La abstinencia del estado en la ayuda a los pobres y necesitados no implica que los particulares no puedan hacerlo. La decisión de ayudar a un individuo que necesita imperiosamente una ayuda para salir de un problema es una decisión de que debe tomar cada individuo. Pues el individuo es quien tiene derecho a decidir sobre sus actos y sobre sus bienes. Es él quien debe decidir a quien ayudar, como hacerlo y cuando hacerlo; y sobre todo debe ser responsable de los resultados de sus actos. Lo que pretenden los políticos y altruistas particulares que piden la intervención del estado, es hacer beneficencia social con el dinero ajeno pero no con el dinero propio de ellos.
Nunca obtengo una respuesta satisfactoria cuando pregunto a alguien que está preocupado por los pobres o necesitados, porqué no se asocia con otras personas que tengan el mismo interés, a que se unan esfuerzos, aporten dinero o presten sus servicios a favor de los pobres. Es más fácil fingir ser los buenos y humanitarios apelando al estado y su aparato compulsivo para que saquee billeteras ajenas, y prive de los beneficios del trabajo a personas honradas sin ningún pudor, como lo han hecho los piratas y villanos desde tiempos inmemoriales, porque el modo en que se conduce el estado hoy en día no difiere en nada a las bandas de asaltantes que le ponen le apuntan en el pecho reclamando la billetera o la vida.
Este enfermizo amor a la humanidad de los políticos y grupos que pretenden parecer humanitarios no tiene nada que ver con las premisas de las sagradas escrituras. El altruismo, la Justicia Social o como se llame es una farsa, un acto descarado, una inmoralidad absoluta para procurarse un prestigio a bajo costo o para vivir como parásitos de los contribuyentes de impuestos.
Las prohibiciones legales
En el ámbito de las instituciones políticas es muy frecuente que un determinado plan o ley obtenga resultados exactamente opuestos a los fines perseguidos. Por más perfecta que sea una ley, no acabará con el crimen, pero si puede fomentarlo.
La prostitución, es uno de los oficios más viejos, quizás tan viejo como la humanidad. La prostitución ha sido prohibida, perseguida y cobmbatida por todas las religiones y por muchas leyes, sin embargo nada a terminado con su existencia.
La prohibición de portar o tener armas no acaba con las armas, ni con su producción ni comercialización. Los delincuentes necesitan las armas para sus fines y no las entregarán a las autoridades porque son su herramienta de trabajo, y si las pierden conseguirán otras en el mercado clandestino. Lo mismo sucede con la producción, tenencia, comercialización y consumo de drogas. Una prohibición del comercio de esta sustancia empeora las cosas. Una ley de este carácter no conseguirá que la gente consuma drogas, no impedirá que alguien la produzca y tampoco impedirá que se comercialice. La prohibición dejará al prohibicionista fuera de control, y la producción y comercialización quedará en manos de bandas delictivas y usarán seguramente sus ganancias para sobornar a funcionarios y corromper las instituciones políticas. Tenemos un ejemplo a la vista en Colombia, donde los narcotraficantes escondidos en la espesura de la selva siembran la planta, producen la pasta y la comercializan; y tienen al terrorismo y bandas armadas de criminales asociadas para su protección, y el estado colombiano es incapaz de acabar con este crimen.
El caso más demostrativo ha sido en los años 30 cuando el Congreso de los Estados Unidos pretendió hacer moralismo adoptando una enmienda a la Constitución, prohibiendo la producción, comercialización, transportación, y consumo de licores. Las prohibiciones de la enmienda no terminaron con el negocio, sino que se obtuvo un resultado muy adverso; los efectos que surtió la enmienda fueron un fomento en lugar de un coto a ese comercio Los comerciantes de licores, que era gente no muy escrupulosa defendió sus negocios con uñas y dientes. Muchos no dudaron en asociarse con otras bandas de pistoleros y asaltantes para defenderse, y los Estados Unidos vivieron durante la vigencia de la prohibición, una época de delincuencia que no ha tenido precedentes en su historia ni equivalente hoy en día. Cuando la enmienda fue derogada por otra que permitió las actividades que la otra prohibía, el problema del crimen tuvo una mejora notable. Las leyes cuando se dictan en demasía se desvalorizan, y los ciudadanos pierden respeto a la ley que es lo mismo que quitarle valor. Una comunidad solo necesita leyes suficientes para que vivan armoniosamente sus habitantes, pero no más.
septiembre 23, 2007
Suelo libre y vivienda digna
Rodriguez Zapatero, primer ministro de España ha hecho aprobar en las cámaras parlamentarias un proyecto de ley llamada “Ley del Suelo”, por el cual el estado subsidia los alquileres, y se limita el derecho de propiedad de los propietarios quienes tienen dos o más pisos, lo que en Argentina quiere decir casa o departamento.
El problema del encarecimiento de los precios de las viviendas y en consecuencia el precio de los alquileres se debe a una escasa oferta de viviendas. El excesivo intervencionismo del gobierno con innumerables regulaciones ha desalentado la construcción de viviendas por mucho tiempo y en la actualidad el aumento de la demanda por causa del aumento de la población, también porque más gente decide vivir sola y no en casa compartida con familiares, en contraste con la reducción de la oferta por razones citadas más arriba, han contribuido a elevar los precios.
Rodríguez Zapatero como buen socialista no cree en las leyes del mercado. Las soluciones que propone para solucionar este problema es más estatismo a problemas que el estado ha creado. Las leyes del mercado son quienes resolverán el problema. El incremento de los precios en los alquileres y valores de las propiedades inmuebles es el incentivo que tiene los propietarios de poner en alquiler sus propiedades y los constructores a construir nuevas viviendas. El lucro es el incentivo para el crecimiento. Cuando el estado interviene para impedir los incrementos de precios, quita el incentivo para quienes pueden aumentar la oferta.
En libertad Digital TV (www.libertaddigital.tv) se trata este problema titulado como: Suelo libre y vivienda digna.
1ª Parte
2ª Parte
agosto 24, 2007
CUANDO LA ECONOMIA DEJA DE SER INDEPENDIENTE Y PASA A SER DOMINADA POR LA POLITICA
Cuando la economía deja de ser independiente y es dominada por la política, los consumidores pierden sus derechos y el país, el rumbo.
La presentación de un extraño proyecto de ley (Expdte. parlamentario 1897-D-2007, trámite 100-09/08/2007), por iniciativa de la diputada Mercedes Marcó del Pont, de quien se dice que será la probable ministra de economía de la candidata oficialista a la presidencia, tendiente a crear un “Ente Nacional de Promoción y Control Comercial, Industrial, Agropecuario y Agroalimentador” y designado con las horrendas siglas ENPYCCAA, ha puesto al desnudo las claras intenciones de terminar con todo vestigio de libre empresa en el ámbito de la cadena agroalimentaria.
El organismo resultante de este engendro intervencionista es una suma de facultades omnímodas de las disueltas Juntas Reguladoras de granos y de carnes, del deplorable Instituto Argentino de Promoción del Intercambio (IAPI), de la Secretaría de Comercio Interior, de la Dirección de control de precios y de la Comisión Nacional de lucha contra el agio y la especulación, combinadas todas ellas con la absurda e irracional Ley de Abastecimientos de José Ber Gelbard.
Parece extraño que al final de su mandato, el gobierno kirchnerista quisiera implantar un organismo típico de los gobiernos totalitarios.
Pero en la gestión que ahora se termina, existe un hilo conductor compuesto por varias hebras, íntimamente entrelazadas unas con otras.
Algunas de ellas son de naturaleza temperamentalmente coléricas. Las otras tienen un componente sustancialmente oportunista, desprovisto de toda clase de principios, salvo la mezquindad.
Las hebras temperamentales que han sido desplegadas en estos cuatro años son: el resentimiento por supuestos agravios, la agresión a enemigos imaginarios, la falsedad expresada con desparpajo, el desprecio por los buenos modales y el intento de imponer una subordinación servil.
Las hebras tácticas de este mismo hilo conductor, tienen una sustancia diferente y consisten en: el autismo en la gestión de gobierno, la improvisación del día a día y el obsesivo condicionamiento de las decisiones a la próxima contienda electoral.
El resultado de este entramado ha sido la instauración de una economía domesticada por la política. Pero entendiendo por política no a la definición aristotélica de “gobierno de la ciudad para el bien común”, sino la versión canyengue de “modus operandi para trepar y acumular poder en una sola mano”.
Economía dependiente o sometida
Cuando la economía no es independiente de la política, sino que está subordinada a ella, queda encerrada dentro de límites mentales y operativos muy estrechos, condicionados por un afán confiscatorio de índole fiscal.
En este caso, y a pesar de declamarse buenas intenciones, se erige un Estado-gigante, un cuerpo sin alma como el ogro filantrópico de Octavio Paz, caracterizado porque inevitablemente trae aparejado un sistema de recaudación confiscatoria.
El afán de concentrar poder equivale, casi algebraicamente, al propósito de apropiarse de toda renta excedente que aparezca en la sociedad.
La fiscalidad expoliadora de un estatismo asfixiante y fastidioso, no sólo obstaculiza el progreso económico ya que dificulta la acumulación de nuevos capitales en manos privadas, sino que provoca una tendencia hacia el inmovilismo, favoreciendo el desarrollo de hábitos prebendarios y corporativistas, propios de una economía servil.
En cambio, la esencia del mercado consiste en que se libera de ese predominio político y no respeta los intereses creados de los amigos del poder, presionando constantemente a empresarios y capitalistas para que ajusten su conducta a la cambiante estructura que la sociedad presenta.
Mientras tanto, en la economía dominada por la política, aquellos que se acercan al poder pueden disfrutar pacífica y cómodamente de los bienes que les legaron sus antecesores o de la riqueza acumulada por las prebendas. Por eso la economía politizada mantiene el statu-quo y se adormece en los brazos de la rutina.
Por otro lado, cuando la economía es independiente de la política, los empresarios no pueden dejar de pensar en servir a los consumidores de la mejor manera posible. Si no lo hacen, su privilegiada posición se tambalea y pueden ser relevados por una fila de recién llegados que le disputarán su posición de poder y lo destronarán.
Es intranscendente que los políticos digan que el mecanismo recaudatorio de una economía subordinada a la política, tiende a conseguir: a) una acumulación de capital en manos de empresarios-compinches, b) que se pretenda lograr la nivelación de la riqueza de los ciudadanos, o c) que meramente se persiga el propósito de recaudar mayores ingresos para el erario público con el fin de construir el socialismo siglo XXI.
Lo único que importa es que las consecuencias de este intervencionismo confiscatorio terminan siendo fatales para el destino del país.
Principalmente porque perjudica a las personas comunes como ahorristas, inversores o consumidores, al impedir a los empresarios más eficientes y laboriosos que amplíen sus operaciones en la medida que atiendan mejor los requerimientos de sus propios clientes ofreciéndoles productos de mayor calidad a precios razonables, dentro de una competencia abierta.
En la economía politizada que se ha ido conformando durante estos cuatro años del gobierno de Néstor Kirchner, no son los consumidores quienes deciden, sino los jerarcas del gobierno. Cuando se les ocurre, impiden las importaciones de productos que la población desea, para proteger a los empresarios cortesanos de la competencia internacional.
Tanto los políticos como esos empresarios prebendarios procuran impedir que la acumulación de riqueza se distribuya entre todas las capas sociales: obreros, empleados, trabajadores independiente, profesionales, pequeños comerciantes e industriales medianos.
Precisamente esa distribución de la propiedad privada es la que confiere a las personas una indudable independencia económica convirtiéndoles en seres libres, permitiéndoles disentir con el poder hegemónico y oponerse a los tiranos, porque tienen capacidad de resistencia.
No hay terceras posiciones que valgan. Sin acumulación privada de capitales en muchas manos no existe sociedad libre sino una sociedad de siervos.
junio 26, 2007
El engaño del etanol
El etanol es el nuevo evangelio estatista, la solución a todos los problemas políticos, económicos y ecológicos de la humanidad. Los presidentes George Bush y Lula da Silva decidieron a finales de marzo cooperar en el campo de los biocombustibles junto a la Unión Europea y Japón. El etanol impulsará el desarrollo de los países pobres, asegura Lula, mientras Bush celebra su aportación a la independencia energética. Se equivocan. Las promesas del alcohol como combustible son mentiras. El etanol no es el "elixir mágico", sino un combustible caro, antieconómico y nocivo para el medio ambiente, que consume más energía de la que produce y no permitirá a Estados Unidos alcanzar la independencia energética.
En la actualidad, entre el 45% y el 55% del costo del etanol en EEUU es cubierto por subsidios estatales. El coste de producción del alcohol de maíz es más del doble que el de la gasolina. La mezcla E10 (10% etanol y 90% gasolina) que exigen algunos estados, supuestamente por ser menos contaminante, es sustancialmente más cara que la gasolina no mezclada con etanol. Si se eliminaran los subsidios y las obligaciones legales de consumirlo en Estados Unidos y la UE, la producción de biocombustibles se derrumbaría.
En Brasil el costo del etanol es menor debido a que en su producción se utiliza caña de azúcar, con un rendimiento ocho veces mayor que el maíz. Pero a pesar de eso, y de sus 30 años de experiencia y tecnología, Brasil no produciría alcohol como combustible si no existieran subsidios y leyes que exigen un porcentaje mínimo de mezcla, sin tener en cuenta al coste final. Son los consumidores quienes lo pagan en el surtidor. Pero aún si su producción fuera rentable, el daño social no sería menor, pues crecería la superficie cultivada de caña de azúcar en perjuicio de otros cultivos y habría una deforestación masiva. El crecimiento de la agricultura para combustibles a expensas de la agricultura para alimentos aumenta el precio de los segundos.
Lo de la independencia energética resulta especialmente absurdo. En Estados Unidos no se podría reemplazar el consumo de gasolina por etanol aunque se emplearan todas las tierras del país para cultivar maíz destinado a producir alcohol. Se estima que, para el 2030, el etanol podría reemplazar, como mucho, un 6% del consumo de la gasolina. Pero aún si se pudiera reemplazar todo el consumo de petróleo con biocombustibles, la autosuficiencia no implica seguridad energética. Esta sólo se logra adquiriendo el combustible en los grandes mercados internacionales.
El etanol es ineficiente, tiene la mitad del poder calorífico del diesel y los vehículos consumen más etanol por kilómetro. Las subvenciones europeas y estadounidenses para promover su producción derrochan cantidades ingentes de dinero, como sucede con las otorgadas a los fabricantes de vehículos Flex Fuel, que en la práctica usan gasolina. Pero semejante derroche, que para los países ricos no es muy importante, a menudo se convierte en una tragedia para los países pobres.
El etanol no es un combustible "ecológico" ni "renovable". El etanol aumenta la contaminación del aire y menos de un 26% de su contenido energético es renovable. El resto de la energía necesaria para producir etanol debe suministrarse de otras fuentes. El etanol reduce la emisión de gases invernadero un 12% y la mezcla E10 en un 5%. Otros procesos obtienen la misma reducción a una décima parte del coste. El etanol resulta en extremo antieconómico como medio para controlar la emisión de gases de efecto invernadero.
La alianza Bush-Lula también es un engaño. Brasil desea exportar etanol a los mercados protegidos de Estados Unidos, la Unión Europea y Japón. Pero éstos no tienen intención de eliminar el proteccionismo en el etanol, incluyendo los créditos impositivos y los elevados aranceles. No les preocupa atropellar del libre comercio. Lo que pretende Bush es librar a los países de América Central y el Caribe del dominio de Chávez, que les subsidia el petróleo que consumen. Brasil proveerá la tecnología para la producción de etanol y Estados Unidos abrirá sus mercados al alcohol producido en estos países. ¿Qué beneficios obtendrá Brasil?
El etanol será una solución sólo cuando su producción sea rentable, sin subvenciones ni imposiciones estatales. Mientras tanto, será un peso muerto para el progreso.
Fuente: AIPE
Porfirio Cristaldo Ayala es corresponsal de la agencia AIPE en Paraguay y presidente del Foro Libertario.


