
Héctor Recalde por años ha sido el abogado de las confederaciones gremiales, y desde siempre ha hecho lobby en el Congreso Nacional, buscando leyes a favor de los sindicatos y contrarias a los empresarios. Pero las leyes que Recaldo a procurado en favor de los sindicatos, no ha sido siempre a favor de los trabajadores que ellos dicen defender, sino condiciones imposibles de cumplir por parte de las empresas, con el fin de poner a los empresarios entre la espada y la pared, una forma de coacción: nos das lo que pedimos o te denunciamos. Claro que lo que piden no es a favor de los trabajadores sino un soborno para si mismos. A Héctor Recalde y su socio Hugo Moyano no les importan los trabajadores, sino como arma extorsiva para ser usada contra los empresarios.
No se qué parodia están preparando, pero esta denuncia no tiene un vestigio de seriedad. Estas mafias sindicales protegidas por Néstor Kirchner, han trabajado como fuerzas de choque contra quienes han manifestado desacuerdo contra el gobierno. La CTA es usada por el gobierno para amedentrar a sus adversarios, y los líderes sindicales usan a los trabajadores como peones para conseguir sus propositos. Un negocio típico del mundo del hampa.