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octubre 23, 2008

El Estafador Serial Estafa Otra Vez



El gobierno argentino haciendo gala de lo que ha hecho desde hace ocho décadas está planeando una estafa más, la estafa más grande quizá de la historia argentina y el perjudicado será esta vez el propio pueblo argentino. A lo largo de la historia, los quebrantos del tesoro público se han repetido cada diez años, pero en los últimos años con la voracidad fiscal creciente y descontrolada los ciclos se han hecho más cortos y las estafas más frecuentes. El estado nacional argentino tal como existe en la actualidad no sirve para nada. Se ha convertido en un estafador serial, contra sus ciudadanos y contra el mundo entero; se ha convertido en un monstruo corruptor protector de vagos, delincuentes, y un verdadero peligro para la libertad y seguridad de los ciudadanos. Entre una banda de criminales y el estado argentino no existe diferencia hoy en día. Todo vestigio de legalidad e institucionalidad ha desaparecido, no existe división de poderes; y el ejecutivo tiene sometidos sobornados y amenazados al legislativo y judicial, considerándolos dependencias bajo su poder. Cualquier barrabasada o capricho del gobierno y sus secuaces se convierte en ley. El derecho y las instituciones son hoy en día un juguete al cual el gobierno lo manipula como quiera. Por todo esto, considero que el estado argentino debería desaparecer como estado nacional, merece la pena de muerte como entidad política para evitar que la pudrición que emana de él, se expanda perjudicando a más gente, dentro y fuera de Argentina. Y las restantes naciones del mundo deberían dejar de considerarla una comunidad organizada, completamente fuera de la ley, expulsarla de todos los organismos internacionales y no reconocerle soberanía alguna. La ley 24.241 de creación de las Administradoras de Fondos de Jubilaciones aprobada en el año 1994, fue consecuencia del desastre económico de 1989-90, cuando el estado argentino no podía con las innumerables obligaciones que debía atender. Las AFJP fueron creadas con el fin de crear un mercado de capitales de origen nacional que no existía en aquella época y que independizara al país del capital extranjero. Era además una fuente de capital de bajo costo, para las empresas y sus planes de inversión, pues la ley 24.241 establecía que los fondos de los afiliados eran un fideicomiso inembargable cuyos fondos debían ser invertidos en títulos, acciones o depósitos a interés a plazo fijo, que produzcan un renta que aumentare el fondo de capitalización de cada afiliado con la acumulación de las rentas obtenidas. Pero la incontenible corrupción parasitaria e improductiva que ha cooptado las instituciones políticas, siempre hambrienta de dinero para pagar su improductiva vida, ha decidido echarle mano a los fondos para costear sus deudas, por segunda vez y esta de manera total y definitiva. De acuerdo a la ley, y lo que el público entendió en los primeros días, porque trabajé en una AFJP, recibí capacitación acerca de la materia y conozco el procedimiento establecido por la ley de creación de estas administradoras, era que el aporte con el que se engrosaba el fondo era propiedad privada de los mismos afiliados al sistema de capitalización, por lo tanto, la estatización de los fondos es ilegal e inconstitucional por tratarse de una confiscación de bienes prohibida por la Constitución Nacional. Para esto, la ley establecía que el fondo fiduciario administrado por la AFJP, formaba un patrimonio independiente de ella. El estado, por su parte recibía por otro lado la Contribución Patronal, cuyo producto iba a las arcas del Sistema de Reparto, y por el cual el afiliado a la AFJP tenía derecho a percibir su Prestación Básica Universal PBU, cuando cumpliese los requisitos legales para jubilarse común a cualquier ciudadanos: 65 años de edad y 30 años de aportes. De modo, que el afiliado a la AFJP recibiría en su jubilación la PBU pagada por el estado y la cuota parte correspondiente al fondo acumulado en la AFJP. Es absolutamente falso que el sistema de capitalización haya sido un fracaso. El valor de las cuotas partes ha bajado por el cese de pagos de la deuda pública decretada en el año 2002, cuyos títulos de deuda fueron adquiridos por las administradoras de fondos de jubilaciones por mandamiento legal, y después de adquirir esos bonos el estado argentino decretó el cese de pago de deuda pública y el precio de los bonos quedó reducido a nada. La estafa entonces no fue cometida por las administradoras sin por el estado argentino. Los argumentos expuestos por sindicatos partidarios del estado prebendario y paternalista, y todos los defensores del sistema de reparto, son falsos cuando quieren hacer creer a la población, de que el sistema es un fracaso en Chile donde sabemos que no es así, mientras defienden el sistema estatal en Europa y Estados Unidos, que está produciendo déficit incontrolables que pondrán a los estados nacionales en bancarrota en poco tiempo más. El argumento del gobierno de que desea proteger los derechos de los futuros jubilados no son creíbles para nada, tratándose de un estafador serial, con abundantes antecedentes de estafas y fraudes legales. El objeto de la estatización no es proteger derechos de jubilados sino como dije, pagar el clientelismo corrupto y parasitario que es el cáncer del pueblo argentino y también del mundo.



Aquí vemos en el video mostrado en este post, donde el ex presidente Juan D. Perón dice que los sistemas estatales de jubilaciones son malos sistemas, y dice más, que los préstamos forzados que el estado hizo anteriormente contra fondos mutuales fueron una “estafa” ordenada por ley. Los peronistas defensores del estado se sorprenderán que su líder pensara en esta materia como un liberal para su segura decepción.

abril 22, 2007

El retorno al sistema de reparto

Hace algunos dias fue sancionada una ley y puesta en vigor, que permite el regreso al sistema de reparto de quienes estaban afiliados a una administradora de fondos de jubilaciones y pensiones (AFJP). El retorno de muchos afiliados de estas administradoras a las cajas del Estado traerá compliacaciones financieras al gobierno e incrementará la deuda del mismo a largo plazo. Estas complicaciones aparecerán cuando se ha esfumado la bonanza económica que goza el actual gobierno argentino, no por sus meritos, sino por un golpe de suerte, como los altos precios de los comodities que produce y exporta la economía argentina, y por el empuje que da el crecimiento económico en todo el mundo. Este crecimiento argentino puede verse disminuido a corto plazo cuando las ventajas comparativas de los precios de los comodities se esfume y produzca una eventual receción económica que disminuya los ingresos fiscales. Cuando esto suceda el Estado se verá en grandes dificultades para afrontar las nuevas erogaciones que le acarreará el sistema de jubilaciones, engrosado por el retorno de los nuevos afiliados y la eventual disminución de ingresos.
En la República de Chile, las AFP (Administradoras de Fondos de Pensiones), fue creado hacia prinicipios de los años 80, y el sistema desde su creación no ha cesado de crecer y desarrollarse. Ha acumulado grandes cantidades de capital financiero producto del ahorro, que han permitido una creación de capital autenticamente nacional,también ha permitido una disminución de los tipos de interés que ha hecho posible y rentables muchos proyectos de inversión, y dado a la economía de Chile un crecimiento sostenido durante casi un cuarto de siglo, sin haber afrontado una receción económica grave, ni indices de desempleo elevado. Ha permitido que el Estado Chileno, no dependa del capital financiero internacional y mantenga una deuda pública baja por el activo sector privado económico de Chile.
El sistema de reparto en Argentina, tiene un vicio en su estructura. Está basado en saqueo compulsivo del producto de la gente productiva. El Estado saca por la fuerza el producto de la gente que produce honestamente y lo distribuye como le viene en gana entre los afiliados. No deja alternativa para quienes no deseen ingresar al sistema. El dinero cae en manos de gente inescrupulosa y corrupta que distribuye o manipula a su conveniencia esos fondos. Es inconcebible que haya gente pueda creer que el Estado es seguro, cuando ha sido el estafador más grande que ha habido en la historia argentina. Ha estafado a los ciudadanos repetidas veces en la historia, cada diez años más o menos ha saqueado las cuentas bancarias y emitido deuda que ahora se niega a reconocer. Ha estafado también a ciudadanos de otros paises como Italia que ingenuamente creyero en el país coomprando títulos de deuda, y cuyos ahorros estaban destinado para afrontar su vejez. Quienes se pasan al sistema de reparto se preguntan que sucedería si una AFJP quebrara, creen que sus ahorros se perderían por una quiebra, pero ignoran que los fondos que administra una AFJP son fideicomisos, sus fondos son inembargables y no forman parte del patrimonio de la administradora; la quiebra de una AFJP,no afecta el patrimonio de los afiliados, sencillamente se pasa la administración del fondo a otra AFJP. Ignoran incluso, producto de la incultura del pueblo argentino el significado del término "fideicomiso", que es tan común en los economías capitalistas.
En la sanción de la mencionada ley, ha predominado la nostalgia,la estupidez, y la inescrupulosidad de los políticos de hacerse de fondos con el propósito de hacer a la gente dependiente de ellos y manipularla con fines políticos. Las consecuencias económicas y financieras de esta ley, son un negro futuro para los actuales contribuyentes que verán amenzada su jubilación en el largo plazo, pese a haber aportado una parte considerable de sus ingresos durante años y décadas. La amenaza es para la gente joven, que tiene varios años de vida laboral. El estado argentino no podrá seguir estafando cuantas veces desee a sus ciudadanos o al mundo. Llegará un momento en que los ingresos se le acabarán.