José Benegas, Pablito, Marian Teves, Luis Alberto, Roark y Deivid cenando juntos en Buenos Aires el 11 de junio de 2008.
Deivid, Roark, Marcelo y Mariana en Buenos Aires el 13 de junio de 2008.
julio 12, 2008
Miembros de este blog reunidos en Buenos Aires
diciembre 14, 2007
El circo socialista venezolano
Si algo tiene la izquierda, es que sabe hacer reír. Como parodia no hay nada mejor en política. Sus argumentos no resisten la lógica, ni siquiera una pregunta medianamente razonable.
Hace dos domingos atrás José Benegas hablaba en su programa de radio, con un funcionario que decía que la gente en la provincia de Entre Rios se desmayaba por el olor que emanaba de la pastera Botnia instalada en la costa uruguaya. La izquierda ha declarado una guerra contra esta pastera, pero el periodista le preguntó si los obreros operarios usaban algún tipo de protección o máscara para respirar, y la respuesta obviamente fue no, por que es lo real. Si la planta no produce gases contaminantes u olores naúseabundos que afecten a sus empleados o a la gente que vive alrededor de la planta, muchos menos puede afectar a la población de Gualeguaychú, en Entre Ríos que está a 45 km de distancia.
La guerra declarada por los ecologístas y la izquierda tiene más prejuicio anticapitalista que preocupación por la ecología. Las acciones de los activistas no es el cuidado del medio ambiente, sino la extorsión contra una empresa multinacional. Aman el dinero sobre todas las cosas.
El hecho de Botnia tiene similitud con los ataques sufridos hace algún tiempo contra la empresa de capital estadounidense McDonald, donde un cliente denunció haber sido intoxicado por comer una hamburguesa en mal estado. En otro caso similar, una mujer denunció a la empresa alimenticia Parmalat, de capital multinacional, por haber encontrado una rata en un tarro de salsa de tomate. El hecho nunca fue probado, no hubo casos similares, pero el daño a la imágen de la empresa fue muy grande. Esta mujer no pagó por el daño causado a la empresa. Su propósito seguramente era extorsionar a la empresa Parmalat.
Es curiosa la coincidencia que: la hamburguesa contaminada, el tarro de salsa con un rata, la discriminación contra un niño en una escuela, o el mal trato recibido por un individuo en cualquier sitio; siempre sea con gente que tiene odio hacia el capitalismo.
Este monigote venezolano, funcionario del gobierno de ese país, declara ante un periodista que el socialismo es la solución para la pobreza en Venezuela. El funcionario despotrica contra el capitalismo, llamandolo salvajismo, sin embargo luce lujosos atuendos propios de una sociedad capitalista. Este no es el socialismo chino de Mao Tse Tung, ni el del dictador ruso Josefh Stalin en donde todos vestían mamelucos. Parece que existe solamente el capitalismo salvaje pero no el socialismo salvaje.
Este video se lo he sustraído a José Benegas de su blog "No me parece".
noviembre 05, 2007
Buscando al Felpudo de Oro 2007
Felipe Sola
Julio Cobos
Rafael Bielsa
María Romilda Servini de Cubria
Alberto Fernández
Marcelo Boneli
Marcelo Tinelli
Grupo Clarín
A dos voces
El Oro y el moro
Daniel Hadad
Aldo Ferrer
Hector Timerman
León Gieco
Roberto Bendini
Chavo Fucks
Felipe Pigna
octubre 13, 2007
Del mito edulcorado a la movida anti Che
Es muy corriente ver hoy en día gente vistiendo una remera con un retrato de Ernesto Che Guevara. Este personaje enemigo acérrimo del capitalismo se han convertido en un producto de él; algo que vende, que aumenta las ganancias. Sin embargo, visto la encuesta realizada por el diario El País y publicada por Clarín de Buenos Aires, parece que el personaje aludido no es tan conocido, mucho menos entre los jóvenes que lucen las remeras con su retrato. Entre quienes conocen algo acerca del personaje pocos de ellos tienen una imagen positiva, según se ve en el cuadro más abajo.
Pero en La Higuera, una localidad de Bolivia, una localidad cercana donde Ernesto "Che" Guevara, asentó su campamento, lo comparan con Jesús y le rinden culto; le rezan pero no produce milagros. La democracia prostituída
En el diario ABC de Paraguay se publicó un artículo que se refiere a la degradación de la democracia y las instituciones en los países latinoamericanos con el resurgimiento de los populismos. El diario le llema "Democracia puta" que no suena muy elegante. Creo que el título desmerece la calidad del artículo, que es muy acertado en su contenido.
En estos días actuales las democracias latinoamericanas pasan por una dura prueba, pues con los mismos mecanismos de competencia electoral libre y plural algunos líderes izquierdistas que ganan elecciones se hacen del poder legítimo y desde el día siguiente de su triunfo comienzan a ejecutar sus proyectos de acabar con el sistema político mediante los cuales accedieron su mando. La eliminación de las normas que limitan el período presidencial es su primera meta a conquistar.
Tienen la intención de eternizarse en el poder y, con ello, reventar la democracia entendida como la rotación permanente de proyectos políticos y de personas. Pretenden excluir para siempre a todo el que no esté adherido a su partido. Construyen dictaduras con fórmulas “democráticas” y, cuando se sienten fuertes y disponen de los medios, inician el segundo plan: la exportación de su “revolución”.
Internamente, su primera víctima son las Fuerzas Armadas, de la cual se excluye a todo militar que no merezca la completa confianza del nuevo único líder. Una purga general despoja a las Fuerzas Armadas de los jefes y oficiales institucionalistas, dejándola a cargo de “los leales”. Después arremete contra el Poder Judicial, realizando las mismas tareas depuratorias para luego, ya con los principales resortes controlados, iniciar el proceso de desmantelamiento de la prensa no alineada y la supresión progresiva de la libertad de expresión.
El resultado final de este procedimiento es la anulación completa, si no la supresión definitiva de toda idea, doctrina, orientación partidaria o movimiento contrario a la ideología oficial de la nueva dictadura. Sucumbe la libertad en todas sus formas tradicionales y lo que resta es un pueblo indefenso sometido a sus nuevas cadenas. Se confía en que el transcurso del tiempo borrará pronto el recuerdo de la democracia anterior y el beneficio del goce de sus libertades y, entonces, un pueblo atontado, obligado a trabajar para sobrevivir y para alimentar al Partido, a reprimir sus dudas, inquietudes y oposiciones, acabará convertido en un dócil rebaño de borregos, como bien recordamos los paraguayos que vivimos la era stronista.
Este es el proceso en marcha que vemos actualmente en el panorama político de Venezuela, Bolivia y Ecuador. En particular y más claramente en la primera, donde Hugo Chávez, con ya una década de gobierno, se apresta a dar el golpe final haciéndose coronar gobernante vitalicio imponiendo en el país una nefasta dictadura de corte marxista al estilo del que triunfara y se impusiera en Rusia en 1917, desconociendo el triste final que esos sangrientos regímenes tuvieron después de seis décadas de explotar y oprimir a sus pueblos, asesinar a sus adversarios y poner en grave riesgo la paz mundial.
Hugo Chávez, un dinosaurio que surgió de las cavernas más oscuras de la historia, está a punto de convertirse en amo y señor definitivo de la suerte de su pueblo y de los cuantiosos recursos económicos de su país, excluyéndose de toda competencia real y suprimiendo todo obstáculo que pueda interponerse entre él y su proyecto de vitaliciado. Tiene, además, el dinero necesario para comprar voluntades y pagar el precio de “lealtades”, dentro y fuera de su país.
Chávez es un dictador, pero UN DICTADOR MUY RICO; dispone hoy del poder absoluto de hacer con el dinero producido por el petróleo lo que se le antoje; ya no tiene encima ninguna contraloría, nadie a quien deba rendir cuentas. Con su gruesa petrobilletera recorre ahora América Latina y financia partidos, movimientos, organizaciones sociales y campañas electorales. Lo que no puede comprar, lo alquila o neutraliza. Al gobierno argentino le compra bonos del tesoro de Kirchner que nadie quiere y así puede exhibir sus sonrisas de complicidad, aplausos y abrazos, pasear libremente por ese país pronunciando encendidos discursos llamando a la “revolución popular” y haciendo otros teatros para exportar su dictadura.
Entre los cuales figura en lugar prioritario su desesperada intención de introducirse en el Mercosur para, una vez dentro de él, agilizar su intervencionismo en la política interna de los países miembros, con los cuales ya no tiene ninguna afinidad, porque mal que bien, en Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay continúan rigiendo principios básicos del estado de derecho, del régimen democrático y de libertades públicas. Chávez va a pagar en efectivo por su ingreso y tiene billetes a patadas. Quiere comprarles a Brasil y Argentina lo más barato posible la legitimidad internacional que su pertenencia del Mercosur cree le va a proporcionar.
La pregunta que continuaremos formulando una y otra vez es ¿para qué sirve el Protocolo de Ushuaia que pretendió establecer un compromiso para todos sus estados miembros de conservar intactas las instituciones democráticas? En este documento Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay declaran que “La plena vigencia de las instituciones democráticas es esencial para el desarrollo de los procesos de integración entre los Estados Partes del presente Protocolo” (Art. 1) y se comprometen formalmente a que “toda ruptura del orden democrático en uno de los Estados Partes del presente Protocolo dará lugar a la aplicación de los procedimientos previstos en los artículos siguientes” (Art. 3).
¿Van a admitir a Venezuela, cuyo dictador por anticipado ya se excluyó de dichas cláusulas? ¿O lo van a admitir primero para luego aplicarle la “Cláusula Democrática”? El absurdo y el ridículo rodean a esta intención de prostituir al Mercosur, pero está en marcha y solamente los parlamentarios brasileños y paraguayos tienen en sus manos la posibilidad de impedir esta vergonzosa deserción de los principios fundamentales declarados en nuestras cartas fundamentales y tratados de integración.
A los gobernantes actuales de nuestros países, que tanto cacarean su apego a la democracia y a las libertades fundamentales, y que ciertamente gracias a ellas alcanzaron el poder, ahora les tiemblan las rodillas y se les afilan los dientes a la vista de la deslumbrante petrobilletera abierta de un rústico dictador inescrupuloso, dispuesto a todo, incluyendo el soborno de los “demócratas”.
Si nuestros presidentes del Mercosur, aun sabiendo cuál es su obligación histórica con la defensa de los principios y valores políticos que iluminan nuestros pueblos, son capaces de venderse o de liarse en una relación adúltera con un dictador megalómano surgido de las catacumbas de un pasado siniestro, tendremos que convenir que nuestras democracias se venden como auténticas putas. No cabe ya una calificación más dura para describirlas.
Este artículo fue publicado en http://nomeparece.wordpress.com
septiembre 25, 2007
Concurso "Mi foto de graduación con Cristina Fernández"
septiembre 09, 2007
EL ATROPELLO A LAS INSTITUCIONES POR EL SR KIRCHNER
José Benegas hablaba de Kirchner y su falta de respeto a las instituciones y sus antecedentes de atropellos al poder judicial cuando ejercía la gobernatura de la provincia de Santa Cruz.
La calidad institucional y un país en serio como decían los eslógans de Néstor Kirchner son palabras vacías de contenido, nada nuevo hay en la política argentina. El deterioro institucional no tiene precedentes. Las reformas políticas para darle más seriedad al sistema político no se ha realizado, sino que se han evitado las reformas democráticas en los partidos políticos y permitido que el caudillismo prevalezca; tampoco se ha hecho nada para democratizar los sindicatos, exigir la renovación de su dirigencia, y rendir cuentas de los fondos que los sindicatos manejan.















