octubre 09, 2007

La mentira tiene patas cortas

Roberto Cachanosky explica en estos videos los problemas que le esperan al gobierno argentino con la manipulación y falsificación de datos en el Instituto de Estadísticas y Censos, sobre los datos de la economía en general.
Argentina, un país en serio es un chiste de mal gusto. Todos los logros de que se jacta el gobierno son falsos, son puramente falsificación de datos y mala fe para los acreedores de la nación. El falseamiento de datos de inflación, altera todas las demás variables, como indice de pobreza, evolución del producto bruto y deuda pública. Sobre éste último. La manipulación del indice significa un saqueo a los acreedores de la nación, que en su mayoría son los mismos argentinos que ahorran para su vejez. Cada punto quitado deliberadamente del indice de precios significa 421 millones de dólares o 1700 millones de pesos. Por este fraude estadístico cada argentino que aporta para su jubilación ha perdido ya $ 670 en promedio. La manipulación del indice de precios implica también otra cesación de pagos o "deffault", es decir que actualizando las deudas al indice real y no ficticio del Indec, el estado argentino no podrá pagar esas deudas: otra estafa más.
Finalmente en el país en serio del señor Kirchner, se han gastado $49.815 millones de pesos, más de 16.000 millones de dólares, sin rendir cuentas del destino de esos fondos. Finalmente el presidente del país en serio, niega la realidad y se inventa una a su medida que pretende imponer al resto de la población; una negación que puede ser una campaña psicologica como las que sabe hacer muy bien la izquierda o talvez de un trastorno mental propio. ¿Quien sabe?



octubre 07, 2007

Qué es Occidente, por Julián Marías

Este es un video que produjo Julián Marías, filósofo español muy reconocido, dirigido para el público argentino. El video bastante largo, dura más de 1 hora y 43 minutos, y está dividido en cinco segmentos. Es una obra publicada en el sitio de Alberto Aguilar, quien también conduce "Sin Fronteras", junto a Armando Ribas.

Este trabajo de Julián Marías es muy educativo, claro y completo. Habla de Occidente, que es la cultura occidental y hacia donde va. Lo compara con otras culturas y destaca las superioridad de la cultura occidental, producto de otras culturas antiguas, como la romana, la griega y la judeo-cristiana.

El mensaje de Julián Marías está dirigido para el público argentino, el video tiene algunos años ya, pero no ha perdido actualidad. Los segmentos tercero y cuarto, son los que más se adecuan a la realidad.

1ª Parte: La realidad de Occidente. Geografía o Historia



2ª Parte: Occidente como creación. Las invenciones



3ª Parte: Occidente como eficacia



4ª Parte: Occidente. Respeto de la libertad



5ª Parte: Occidente o la vida despierta



Los cinco videos juntos



Fuente: http://www.aguilarsolucion.com/

octubre 05, 2007

SIN FRONTERAS EDICIÓN 03.10.07

Aquí el programa Sin Fronteras conducido por Armando Ribas y Alberto Aguilar. Con ellos como invitado está Ricardo López Göttig quien nos habla de los fundadores de la República Argentina y la Constitución de 1853.

Armando Ribas en la presentación del programa habla de la inflación, de la intromisión indebida e ilegal del secretarios de precios Guillermo Moreno en el mercado bancario, como consecuencia de los aumentos de las tasas de interés.



Fuente: www.aguilarsolucion.com

octubre 03, 2007

Cristina en el país de las maravillas


Cristina Fernández de Kirchner pasea por el mundo tratando de seducirlo. Es fascinante viajar con los gastos pagados con el bolsillo ajeno. Recorrió Europa y los Estados Unidos, y en cada una de sus visitas dijo que Argentina ofrece perspectivas maravillosas para las inversiones, pero no mencionó ninguna. Todo lo que mostró Cristina Fernández era retrospectiva, todo de los cuatro años anteriores pero no habló de los cuatro años próximos. La técnica seductora puede darle resultados en Argentina, pero no en el exterior.

Cristina Fernández de Kirchner en la Universidad de Columbia.






Hugo Chávez amenaza a colegios privados.


El tirano venezolano amenaza a los colegios privados de Venezuela con cerrarlos si no se someten al sistema de educación bolivariano por él instaurado. El sistema de educación está orientado a educar los niños en en el socialismo, y está generando mucha resistencia entre vastos sectores de la comunidad venezolana. El nuevo sistema educativo estaría siendo asesorado por maestros cubanos, aunque Chávez lo niega. Esto se suma a otro proyecto de gobierno que pretende quitarle la patria potestad de los padres con sus hijos y transferírsela al estado.







De acuerdo a lo dicho en estos videos y principalmente en el último, el propósito del plan bolivariano es destruir los viejos procesos de enseñanza centrados en el conocimiento. Es decir el plan considera a la inteligencia y el conocimiento individual como un rezago del capitalismo. El conocimiento no será más un bien personal sino que es de propiedad del estado, pero ¿si el nuevo sistema educativo no está basado en el conocimiento, en qué puede basarse?, ¿es el adoctrinamiento político el objetivo del plan?, o ¿consiste en embrutecer una generación, para que no piense por sí misma, para dominarla y usarla en beneficio político del tirano?. Este plan también está acorde con otro por el cual el régimen pretende quitarle la patria potestad a los padres de los niños para transferírsela al estado, desde los tres años hasta los dieciocho, en donde los niños sólo verán a sus padres los fines de semana y los restantes días estarán internados en colegios pupilos donde serán educados en el socialismo del siglo XXI. Por último y consistentemente con los propósitos del plan se han eliminado las calificaciones en las escuelas; ningún alumno puede repetir, todos pasan.

Falsa constitución socialista


Autor Domingo Fontiveros

La constitución socialista que se quiere aprobar en la Venezuela de Hugo Chávez liquida a la democracia basada en el voto, que es la única posible. La sigue llamando democracia, pero cualquier democracia que no esté basada en el voto no es democracia.

Al fin, el régimen de Hugo Chávez ha comenzado a mostrar el “bojote” de lo que entiende por socialismo. No hay nada que sorprenda a quienes hemos escrito sobre el tema. La novedad consiste en hacer explícitos los puntos centrales del proyecto de dominación que Chávez ha llamado en forma manipuladora reforma constitucional. El proyecto es la implantación de una democracia socialista (art. 158), una economía socialista (art. 112) y un estado socialista (art. 318), que no caben en la constitución vigente.

Soberanía sin elecciones. La democracia socialista ha quedado definida en forma concreta y terrible al expresar que la soberanía, depositada en el pueblo, se ejerce a través del poder popular, el cual no nace del sufragio ni de elección alguna. Este es uno de los meollos antidemocráticos del proyecto. Si no hay elecciones para el ejercicio de la soberanía, no puede haber democracia real. En la expresión "democracia socialista" evidentemente sobra la palabra democracia, y lo que queda como residuo es el innombrado comunismo. En el contexto de esta concepción, la reelección indefinida del presidente se convierte en carta blanca para una potestad vitalicia sin apelación al voto popular.

Economía sin libertad. La economía socialista está a su vez fundamentada en la eliminación de los principios de libertad de trabajo y de empresa, y de uno de los atributos esenciales de la propiedad privada que es la capacidad de disposición, sin la cual no se puede vender, hipotecar o heredar. Tampoco el alquiler cabe cuando queda limitada al uso y consumo, y la propiedad sobre las cosechas queda evidentemente en entredicho, así como el ingreso por intereses, y hasta el proceso de acumulación de capital o inversión. Incluso queda por carambola eliminado el mercado como mecanismo para la transacción libre de derechos de propiedad.

Programáticamente, además, se dan los lineamientos para la construcción de "empresas" socialistas en un marco que adelanta la progresiva ocupación previa y expropiación o compra de las empresas privadas, y de expansión de empresas propiedad directa o indirecta del Estado.

El gobierno real pasa a ser un nuevo gobierno paralelo. El estado socialista está definido a lo largo del entramado de casi todos los 33 artículos. Allí se descubren al menos cinco dimensiones. Una es el gobierno paralelo y centralizado conformado en lo geográfico por territorios, provincias, distritos y ciudades federales, engalanadas con regiones especiales militares, dirigidos por autoridades civiles y militares designadas desde la presidencia. Otra es que la Administración pública queda subordinada como instrumento del poder a los gobernantes y no al servicio de los ciudadanos, y en paralelo se monta la administración "informal" de las misiones, dirigidas y financiadas, seguro con preferencia, desde la cúpula del poder. Una tercera es la definición ideológica de la fuerza armada y su comando directo por el presidente, a nivel de cuerpos, componentes y unidades, y en toda la escalera de promociones. Otra es la capacidad para celebrar tratados internacionales y ser ratificados por parte del jefe de estado, sin pasar por el poder legislativo. Una quinta es el dominio directo sobre las reservas internacionales y la moneda nacional.

La constitución socialista que se quiere aprobar en la Venezuela de Hugo Chávez liquida a la democracia basada en el voto, que es la única posible. La sigue llamando democracia, pero cualquier democracia que no esté basada en el voto no es democracia. Sella la sentencia de muerte del aparato productivo privado, basado en la eficiencia y la competitividad, y lo sustituye por un aparato productivo burocrático que no va a tener ni eficiencia ni competencia (la cual está prácticamente prohibida), lo que significará menos producción (escasez en otras palabras) y precios más altos en los mercados alternos (los que aparecen por efecto de la escasez). Aunque lo llama un nuevo modelo productivo, es un viejo modelo, a la cubana, y altamente improductivo.

Sin libertad no hay Constitución. Sin democracia tampoco. Ni siquiera una Constituyente puede liquidar la libertad y la democracia, ni la propiedad privada como derecho humano ni las elecciones como esencia del ejercicio de la soberanía popular.

Fuente: Diario de América
http://diariodeamerica.com

Radiografía del régimen de Chávez y su contagio


La razón de que a este personaje llamado Hugo Chávez se le ignore o se le perdone a nivel internacional, está en sintonía con el antiamericanismo mundial para el que Bush es como el diablo, pero al que estos tiparracos sólo generan gracia y simpatía como el anciano Castro.

Autor: Juan Antonio Alonso

No hay día que el pupilo más aventajado de Castro no nos ofrezca una dosis de cómo implantar una dictadura poco a poco. Sin embargo, los medios de comunicación sólo han puesto el grito en el cielo cuando se ha tocado a sus colegas de allende el Océano como cuando se cargó a RCTV.
Pero poco más ha alertado a la opinión mundial que no esté interesada en otra cosa que las guerras de los americanos. Ejemplo de ello es la escasez de alimentos básicos que empieza a notar la población, promovida por esas medidas populistas-socialistas de regular los precios: primera consecuencia de economía básica, escasez de productos. Segunda consecuencia: el denigrante racionamiento. Pero poco se dice de esto, y es que a la hora de molestar a los americanos todo vale, aunque sea por medio de personajes que a nadie le gustaría tener cerca.

La lista de fechorías es interminable: compra de armamento a Rusia al por mayor; patrocinador de los terroristas más poderosos de América Latina con infraestructura suficiente como la que Hezbolá tiene en Líbano, las FARC; amigo de lo peor del mundo, como Irán o Bielorrusia; provocaciones a terceros países, lo que nos da una idea del sentido de Estado de este personaje y el sentido que da a la diplomacia; nacionalizaciones, expropiaciones, y colectivizaciones; artimañas para perpetuarse en el poder; clientelismo y corrupción; persecución de la oposición y creación de pistoleros callejeros en sucias labores (como las SA nazis), y un largo etcétera.
La razón de que a este personaje se le ignore o se le perdone, está en sintonía con el antiamericanismo mundial para el que Bush es como el diablo, pero al que estos tiparracos sólo generan gracia y simpatía como el anciano Castro.

La dictadura de Kim Jong Il dentro de poco estará cerca de contar con más acompañantes en la labor liberticida sin despreciar al indigenista Evo Morales.

Día sí y otro también, las bravuconadas de Chávez hacia Estados Unidos se han convertido en la tónica diaria, pues nada mejor para una dictadura que disponer de un chivo expiatorio al que culpar de todas las desgracias. Lástima que América Latina todavía no haya aprendido que las recetas del socialismo son nocivas y liberticidas por completo, como nos muestra el excelente libro “Manual del perfecto idiota latinoamericano”. Muestra de ello es la preocupante corriente populista-socialista que ha llevado a Evo Morales en Bolivia, Correa en Ecuador, el sandinista Daniel Ortega en Nicaragua, a generar una especie de renacimiento del socialismo de corte nacionalista con ingentes cantidades de eso que se llama populismo, que no es otra cosa que una dictadura plebiscitaria donde se vota, pero que no tiene ningún resorte de Derecho. Una tiranía de la mayoría que no porque venga salida de las urnas es menos perjudicial, como fue aquel experimento y germen del socialismo que fue la Revolución Francesa.

Es conveniente aclarar que más allá de la retórica marxista, éstos no son países marxistas pues el componente nacional está muy presente. Precisamente eso eran los fascismos, regímenes socialistas con economía centralizada y planificada en parte, pero con un fuerte componente nacional y de culto al líder, haciendo del Estado la religión oficial.Sin embargo, como en todo hay grados, y los regímenes fascistas de Italia y Alemania diferían bastante. En el primero estaríamos hablando de autoritarismo mientras que en el segundo de totalitarismo. Venezuela ya ha alcanzado el primero, que a nadie le quepa la más mínima duda, por sus medidas económicas de nacionalizar (¡hasta los supermercados!), persecución a la clase opositora, amenazas a sus vecinos más o menos cercanos como Colombia, Honduras, y México. Utilización del parlamento en su provecho, etc. El segundo grado se confirmará el día que no quede iniciativa privada alguna, y en el que la presión del Estado sobre el individuo sea máxima. El marxismo propugnaba la extensión del socialismo, pero más allá de la verborrea de estos nuevos caudillos, el socialismo se está extendiendo por América Latina por parcelas, pero sin más ánimo de unión que no sea la de hacer fuerza y piña todos juntos. Ejemplo de ello es la compartida retórica castrista sobre el “imperialismo yanqui”, excusa perfecta para rearmarse so capa de una supuesta invasión estadounidense que hace las delicias de los antiamericanos.Otro de esos síntomas que nos alertan sobre la situación de Venezuela en relación con lo que han sido las dictaduras de todo tipo, sobre todo las socialistas-totalitarias, es la utilización de la economía como un juego de suma cero, algo que está dado y que hay que repartir. Ningún país desarrollado habla en términos de redistribución de la riqueza más allá de épocas electorales, pero cuidando mucho el vocabulario y camuflando esa “redistribución”, con el Estado del bienestar, nocivo pero no letal.

La doctrina de suma cero como guía de cualquier clase de socialismo, de 0 mantequilla y 100 de cañones cobra plena vigencia en Venezuela, y es que ya se sabe que el arma principal del socialismo es el hambre. Ellos entienden la economía como algo redistributivo, pero inclinando todo de un lado de la balanza y sin hacer nada para paliar la pobreza que han creado, y haciendo todo por rearmarse frente a los ciudadanos indefensos y, evidentemente, desarmados.

La mezcla entre socialismo, nacionalismo y populismo parece ser la receta perfecta para el resurgir del socialismo, que puede presentarse de muy diversas formas pero con idénticos resultados. La etiqueta “comunista”, más allá de diferencias nimias ideológicas, cayó en desuso con la disolución soviética y sólo queda Marx como arma dialéctica que gusta mucho al imperante comunismo cultural.

Ninguna dictadura socialista se ha quedado sólo en un golpe de autoridad. El totalitarismo es una vuelta de tuerca más, un mayor grado de coerción del Estado que ahoga por completo al individuo.

La España de Franco era una dictadura autoritaria corporativa-nacional-catolicista. Bastante única en su género pues no era puramente fascista al no tener divinizado al Estado, y que hizo de la religión católica la guía moral de los españoles. Y que por lo tanto el culto al caudillo no era excesivamente fuerte, y la eliminación de la religión –signos de identidad del fascismo- no sólo no fue consumada sino que se convirtió en seña de identidad. Pero la propiedad privada estaba más o menos asegurada, mientras que los regímenes populistas emergentes iberoamericanos parecen ir en la vía de la eliminación de la sacrosanta institución garante de la libertad del ser humano.

Las perniciosas nacionalizaciones, sólo son la punta del iceberg. Las colectivizaciones son su confirmación, y las expropiaciones son el método para ello. Y todas ellas tienen sus desastrosas consecuencias económicas: las primeras destacan por la ineptitud clientelista-burocrática como el caso de Petróleos de Venezuela (PDVSA) y que tanto aquí como en el caso de la dictadura indigenista-primitivista de Morales con respecto al gas, han eliminado la iniciativa privada de la explotación eficiente de los recursos naturales de los que son ricos y cuyo fin sólo puede ser su exportación; empresas expertas que no “explotan” a nadie ni a nada, y que pueden ayudarlos a salir de la pobreza al integrar toda la iniciativa privada tanto nacional como extranjera en un sistema de intercambios libres con oportunidades de empleo y riqueza para todos.

La colectivización es el camino más corto hacia la pobreza, y la prueba inequívoca del socialismo en mayúsculas. Y el método para ello, las expropiaciones indicativas de la eliminación de la seguridad jurídica, y de la consecuente aniquilación de la libertad humana. El indigenismo de Morales reivindica igualmente la tierra y sus recursos, que sin empresas que los exploten efectivamente no les servirán para nada.

Chávez ha sido un ejemplo de hacerse con el poder de una forma u otra: primero con un fallido golpe de Estado y después con las urnas donde mantenía un discurso diametralmente opuesto al actual. Es por ello que quizás Chávez no sea un megalómano, sino un amante del poder absoluto y perpetuo como nos han indicado las medidas que desde que llegó ha ido implantando y que la más actual, es la reforma constitucional que le permitirá ser re-elegido cuantas veces quiera. Esa re-elección vitalicia cuenta, además de con un sinfín de resortes que el poder le otorga, con el discurso populista-socialista del que América Latina no se ha librado, atribuyendo al capitalismo y a su cabeza más visible, Los Estados Unidos, la culpa de todos los males.

En otras cosas Chávez no es nuevo, como los largos discursos aprendidos del maestro Castro, y de la utilización del terrorismo que el Tiranosaurio de La Habana es un verdadero experto. Ejemplo de ello es la preocupante ubicación de células de Al Qaeda en territorio Venezolano como apunta Humberto Fontova, amén de otras noticias preocupantes que apuntan en la misma dirección.

Para rematar nada mejor que el resurgimiento de un movimiento que carece de sentido una vez terminada la guerra fría, el NOAL o No Alineados, y que sólo sirve de aparato propagandístico más que efectivo, donde Venezuela, Bolivia, Irán, Bielorrusia y regímenes parecidos despotrican contra su gran obsesión y pretexto para perpetuarse en el poder. Y es que parece que cuanto más pobres son los países, más se dejan llevar por las recetas populistas-socialistas contrarias a la prosperidad.

Pero el irresponsable y dudoso movimiento pacifista mundial, léase antiamericano, hace el coro a estos matones y dictadores en potencia; lo que Kruschev acertadamente denominó los “tontos útiles”. Porque si algo tiene el régimen chavista es la incongruencia ideológica: mandar a los trabajadores dedicar parte de la jornada laboral a aprender sobre Marx, a la vez que admirador de Bolívar no deja de ser un contrasentido, que en la Historia también se expresó en lo que esa parte de la izquierda mundial tanto aborrece producto de una hábil maniobra de Stalin: el régimen nazi. Pues para sorpresa de muchos Hitler había leído con agrado al judío Marx que renegó de su condición religiosa-cultural. La mezcla de todo ello es el nacional-socialismo que es lo mismo que está pasando con las dictaduras emergentes de América Latina. Pero no es el único ejemplo de adoctrinamiento pseudo-marxista: recientemente un becario denunció que sus clases de medicina eran un “verdadero lavado de cerebro comunista”.

Los pasos afianzadores del nuevo régimen dictatorial se van consumando con medidas como la de expulsar de Venezuela a aquél que ose hablar mal del régimen. ¡Imagínense la cantidad de expulsiones que tendría que llevar a cabo EE.UU. por todo el que arremetiera contra su presidente, tanto natural como foráneo. Y es que muchas veces las formas dicen bastante de la proyección e idea que los líderes tienen de su país. Chávez no deja de insultar, mientras que Bush advierte el peligro venezolano con serenidad, alejado de cuestiones personales, pero sensible a lo que acontezca con los actores estatales. En esas está Chávez cuando hace referencia sin tacto ni diplomacia alguna con asuntos como Las Malvinas sin dejar de pronunciar ese vocablo imprescindible para ellos que es “imperialismo” a imitación del más puro estilo castrista, como cuando llamó al cardenal hondureño “payaso imperialista”.

Veremos la evolución de éste y otros regímenes cercenadores de libertad en tanto que sigan estos camuflados tiranos mientras la ola antiamericana mundial les aplaude sin preocuparse verdaderamente de lo que significan las drásticas medidas que se están implantando en parte del continente americano.
Fuente: Diario de Amércia http://diariodeamerica.com

Los errores del liberalismo según Armando Ribas

octubre 02, 2007

Los mensajes de Juan Bautista Alberdi

Mensaje Nº 1



Mensaje Nº 2



Mensaje Nº 3



Mensaje Nº 4



Fuente: http://elrelativismomoral.blogspot.com

Alan Greenspan y el mito del auténtico creyente

Fuente: Naomi Klein * www.naomiklein.com
Foto: Reuters

El alto estudiante de posgrado, de visita en Estados Unidos procedente de Suecia, no quedaba satisfecho con cualquier ocurrencia. Quería respuestas. “No puede ser que sólo los motive la avaricia y el poder. Algo mayor debe motivarlos. ¿Qué?”
No menosprecies al poder y la avaricia, intento sugerir, han construido imperios. Pero él quería más.

“¿Qué tal la creencia de que están construyendo un mejor mundo?”

Desde que comenzó la gira promocional de mi libro The Shock Doctrine, he tenido algunos intercambios como éste, que giran en torno a la misma pregunta básica: cuando los dirigentes políticos de la derecha recalcitrante y sus consejeros aplican una brutal terapia de shock económica, ¿honestamente creen que el efecto del goteo creará sociedades equitativas o deliberadamente crean las condiciones para otra frenética comilona empresarial? En otras palabras, en las pasadas tres décadas, ¿el mundo se ha transformado a causa de una noble ideología o por una vil avaricia?

Para tener una respuesta definitiva necesitaríamos leer las mentes de hombres como Dick Cheney y Paul Bremen, así que prefiero eludirlo. La ideología en cuestión sostiene que el interés personal es el motor que lleva a la sociedad a sus máximas alturas. ¿Acaso no es compatible con esta filosofía ir tras el interés propio (y aquel de los donantes en las campañas)? Esa es la belleza: no tienen que elegir. Desafortunadamente esto pocas veces satisface a los estudiantes de posgrado, en busca de un significado más profundo. Afortunadamente, ahora tengo una salida de emergencia: citar a Alan Greenspan.

Su autobiografía La edad de la turbulencia fue publicitada como misterio resuelto: el hombre que se mordió la lengua durante 18 años mientras encabezó la Reserva Federal, finalmente le iba a decir al mundo lo que realmente creía. Y Greenspan cumplió, usó su libro y la publicidad que lo rodea como una plataforma para su ideología de “republicano libertario”, regañó a George W. Bush por abandonar la cruzada por un gobierno pequeño y reveló que se volvió un creador de políticas porque pensó que podría promover su ideología radical más eficazmente “desde dentro, que como un panfletista crítico” desde la marginalidad. Sin embargo, lo más interesante acerca de la historia de Greenspan es lo que revela acerca del ambicioso papel de las ideas en la cruzada del libre mercado. Debido a que Greenspan probablemente sea el más poderoso ideólogo del libre mercado vivo en el mundo, es significativo que su compromiso con la ideología parece ser bastante débil y superficial: semeja menos una entusiasta creencia y más una conveniente historia de portada.

Mucho del debate alrededor del legado de Greenspan ha girado en torno al tema de la hipocresía de un hombre pregonando laissez faire pero que en repetidas ocasiones intervino en el mercado para salvar a los jugadores más ricos. La economía que legó Greenspan difícilmente concuerda con la definición de un mercado libertario, pero se parece mucho a otro fenómeno descrito en su libro: “Cuando los líderes gubernamentales rutinariamente buscan a individuos o negocios del sector privado, y, a cambio de apoyo político, les otorgan favores, se dice que la sociedad está sujeta al ‘capitalismo de compadrazgo’”. Se refería a Indonesia bajo Suharto, pero me acordé de Irak bajo Halliburton. Actualmente, Greenspan previene al mundo que el capitalismo está ante un peligroso e inminente contragolpe. Aparentemente, esto no tiene nada que ver con las políticas de negligente desregulación que fueron su marca. Ni tiene nada que ver con los salarios estancados debido al libre comercio y los debilitados sindicatos, ni con las pensiones perdidas a Enron o el estallido de la burbuja de las empresas puntocom, o los hogares confiscados durante la crisis de las hipotecas de riesgo. Según Greenspan, la rampante desigualdad es ocasionada por las preparatorias chafas (que no tiene nada que ver con la guerra que libra su ideología contra el sector público). Recientemente debatí con Greenspan en Democracy now! y me quedé atónita de que este hombre que predica la doctrina de la responsabilidad personal se rehúsa a asumir alguna.

Sin embargo, las contradicciones ideológicas sólo son revelantes si Greenspan de verdad es creyente fiel. No estoy convencida. Greenspan escribe que cuando era estudiante no le interesaban las grandes ideas. A diferencia de sus compañeros, que estaban sumergidos en el keynesianismo y su promesa de crear un mundo mejor, Greenspan simplemente era bueno para las matemáticas. Comenzó haciendo investigación para empresas trasnacionales; ganaba bien, pero Greenspan no aspiraba a ofrecer una contribución social más elevada.

Luego descubrió a Ayn Rand. “Lo que ella hizo… fue hacerme pensar por qué el capitalismo no sólo es eficiente y práctico, sino también moral”, dijo en 1974.

Las ideas de Rand acerca de la “utopía de la avaricia” permitió que Greenspan siguiera haciendo lo que estaba haciendo pero le infundió a su servicio empresarial un poderoso y nuevo sentido de misión: hacer dinero no sólo lo beneficiaba a él, beneficiaba a la sociedad en general. Claro, la otra cara de la moneda es la cruel indiferencia hacia aquellos que se quedan atrás. “No desviarse de los propósitos y la racionalidad llevan a la alegría y la satisfacción”, escribió Greenspan como ferviente converso nuevo. “Los parásitos que persistentemente evitan tener un propósito y la racionalidad mueren como deberían”. ¿Esta mentalidad fue la que lo ayudó tanto mientras apoyó la terapia de shock en Rusia (72 millones de personas empobrecidas) y en Asia Oriental tras la crisis económica de 1997 (24 millones orilladas al desempleo)?

Rand ha jugado este papel de facilitador de avaricia para incontables disciplinas. Según The New York Times, su novela, Atlas Shrugged, que termina con el héroe trazando un símbolo de dólar en el aire, como una bendición, es “uno de los libros de negocios más influyentes”.

Debido a Rand simplemente espesó a Adam Smith, su influencia sobre hombres como Greenspan sugiere una interesante posibilidad. Quizá la verdadero propósito de toda la literatura de la teoría del goteo es liberar a los empresarios para que busquen su más estrecha ventaja mientras afirman tener motivaciones altruistas globales: se trata no tanto de una filosofía económica como de una elaborada razón de ser que se aplica retroactivamente.

Greenspan nos enseña que, después de todo, el goteo no es una ideología. Es más como el amigo al que llamamos después de un bochornoso exceso para que nos diga “no te aflijas: lo vales”.

* La autora escribió No Logo y su más reciente libro es The shock doctrine: the rise of disaster capitalism

Esta columna fue publicaba en The Nation
Traducción: Tania Molina Ramírez