El lunes 29 de junio, el siguiente después de las elecciones argentinas, el diario Clarín publicó dos tapas diferentes: en una de ellas la impresa, aparece una foto de Néstor Kirchner haciendo una mueca de lamentación por los resultados electorales. En la otra portada, la que se vio en Internet, la foto de Kirchner sufriendo es reemplazada por otra donde se lo ve subiendo a un escenario junto al gobernador Scioli y el Jefe de Gabinete, Sergio Mazza.
Busqué la foto no publicada en Internet y no la hallé, pero pude escanearla y subirla por cuenta propia para que puedan verla.
No se si es el motivo, pero me inclina a pensar que esa foto no fue puesta en Internet para evitar que los internautas se burlen y la reproduzcan.
Vean la diferencia:
Edición impresa
Edición digital
La foto que no se encontraba en la web
julio 01, 2009
Las diferentes tapas de Clarín
junio 27, 2009
La anécdota de David Crockett

Ante la cercanía de elecciones legislativas en Argentina para el Congreso Nacional, como los cuerpos legislativos provinciales y locales, abundan los argumentos moralistas y altruistas de los candidatos. Todos ellos están cargados de buenas intensiones, de ayudar a los pobres, y de hacer un sin número de actos de beneficencia con los fondos públicos e intentando convencer al electorado de la honestidad de sus personas y de la justicia de sus actos.
Pero veamos la historia de un congresista de los Estados Unidos, David Crockett, militar con el grado de Coronel, y héroe de la Batalla del Álamo.
Un argumento decisivo
Por Edward S. Ellis
(Periódicamente, el Congreso norteamericano ha destinado dinero a causas denominadas caritativas. Un testigo presencial cuenta la experiencia de David Crockett frente a este asunto cuando él era miembro del Congreso. Lo que sigue es un estracto de “The Life of Colonel David Crockett”, compilada por Edward S. Ellis, Filadelfia, Porter & Coates, 1884.
David Crockett (1786-1836) fue soldado y político norteamericano, nacido en el estado de Tennessee. A las órdenes de Andrew Jackson luchó en la guerra de los cries (1813-1814) y fue dos veces diputado del estado y otras tantas miembro del Congreso (1827-1831, 1833-1835). Héroe legendario de la epopeya norteamericana, la fabulosa popularidad de que un día gozara se vio acrecentada con su romántica muerte en la batalla del Alamo (6 de marzo de 1836). Ha servido de protagonista a innumerables libros y no pocas películas de cine. En su autobiografía: “A narrative of the David Crockett”, pequeña obra clásica de la literatura norteamericana, describe con estilo llano y ameno su azarosa vida).
CROCKETT era, entonces, el león de Washington. Yo era un gran admirador de su carácter y, como tenía varios amigos que cultivaban con él una relación más estrecha, no tuve dificultad alguna para conocerlo. Me fascinó su personalidad y yo parecí caerle simpático.
Me encontraba en una oportunidad en el vestíbulo de la Sala de Representantes en el momento en que se presentaba un proyecto de ley destinado a asignar una suma de dinero que beneficiaba a la viuda de un distinguido oficial naval. Se habían pronunciado varios hermosos discursos de apoyo; más, pensaba yo, porque ello permitía lucirse a quienes hablaban, que por ser necesario convencer a nadie, ya que, según me parecía, todo el mundo estaba de acuerdo con el proyecto. El presidente de la Sala estaba a punto de someter la cuestión a votación, cuando CROCKETT se puso de pie. Todos esperaban que pronunciara uno de sus discursos característicos a favor del subsidio proyectado. CROCKETT comenzó de esta manera su intervención:
“Señor Presidente: Tengo tanto respeto por la memoria del desaparecido marino y siento tanta simpatía por los sufrimientos de sus familiares, si es que sufren, como cualquiera otro integrante de esta Sala. Pero no podemos permitir que nuestro respeto por los muertos o nuestra simpatía por una parte de los vivos, nos lleven a un acto de injusticia para con el resto de los demás seres vivientes. No discutiré el hecho de que el Congreso puede carecer de facultades para destinar este dinero a un acto de caridad. Todos sus integrantes saben que es así. Como personas individuales, tenemos derecho a dar para obras de caridad todo lo que deseamos, de nuestro propio dinero; pero como miembros del Congreso, no tenemos derecho a destinar de este modo ni un solo dólar de los dineros públicos.
“Se ha dicho con gran elocuencia que se trata de una deuda que tenemos para con el oficial desaparecido. Señor Presidente: el oficial desaparecido vivió muchos años después de finalizada la guerra; estuvo en actividad hasta el día de su muerte y jamás oí decir que el gobierno le adeudara sueldos atrasados. Este gobierno no puede tener otras deudas que no sean por servicios prestados y según un precio estipulado. Si se trata de una deuda, ¿a cuánto asciende? ¿Se ha determinado fehacientemente su monto? Si se trata de una deuda, éste no es el lugar donde deba reclamarse su pago o examinarse si corresponde abonarla. Si se trata de una deuda, debemos más de lo que jamás podríamos pagar, ya que deberíamos una suma igual a las viudas de cada uno de los soldados que combatieron en la Guerra de 1812.
“Una vecina mía es viuda de alguien tan valiente como el que más de entre todos los que jamás llevaron un mosquete a sus espaldas. Murió combatiendo. Su viuda es tan buena, en todo sentido, como esta señora y tan pobre como ella. Se gana su pan diario con su trabajo pero, si yo presentara un proyecto de ley proponiendo beneficiarla con cinco o diez mil dólares, se reirían de mí y mi proyecto no reuniría ni cinco votos dentro de esta Sala. Existen miles de viudas en este país como la que acabo de mencionar, pero jamás oímos hablar de que se tenga una deuda para con ellas.
“Señor, aquí no existe ninguna deuda. El gobierno no le debía nada al oficial fallecido cuando estaba vivo; es imposible que haya contraído esa deuda después de su muerte. No deseo ser grosero, pero debo ser claro. Todos los miembros de esta Sala saben que no se trata de una deuda. A menos que estemos dispuestos a cometer la más burda corrupción, no podemos votar la asignación de este dinero en concepto de pago de una deuda. Y no tenemos la menor autoridad para asignarla como acto de caridad.
“Señor Presidente: he afirmado que en ese sentido, tenemos derecho a dar tanto de nuestro dinero como deseemos. Yo soy el miembro más pobre de esta Sala. No puedo votar a favor de esta ley pero estoy dispuesto a destinar al fin propuesto, una semana de mi sueldo, y si todos los integrantes de la Sala aceptan hacer lo mismo, reuniremos una suma mayor que la propuesta en el proyecto de ley”.
CROCKETT se sentó. Nadie respondió una palabra. El proyecto se sometió a votación y, en lugar de ser aprobado por unanimidad, como seguramente hubiera ocurrido de no mediar sus palabras, recibió unos pocos votos y, naturalmente, la ley no fue sancionada.
Lo mismo que muchos otros jóvenes –y viejos también- que no habían pensado en el asunto, yo deseaba que la ley se aprobara; me sentí afrentado por el resultado de la votación y tomé la determinación de persuadir a mi amigo CROCKETT para que, al día siguiente, pidiera una reconsideración del proyecto.
Compromisos anteriores me impidieron verlo esa noche. A la mañana temprano, me dirigí a su oficina y lo encontré dedicado a la tarea de poner direcciones y franqueo a sus cartas, de las cuales había una gran pila sobre el escritorio. Me dirigí a él de manera casi brusca preguntándole por qué demonios había pronunciado ese discurso causante del fracaso del proyecto. Sin volver la cabeza ni dejar de hacer su trabajo, replicó:
“Como usted ve, estoy muy ocupado ahora; siéntese y cálmese. En pocos minutos habré terminado y entonces le daré todas las explicaciones”.
Continuó en su tarea durante unos diez minutos, y cuando acabó se volvió a mí y me dijo:
“Muy bien, mi amigo; ahora contestaré a su pregunta. Pero ello implica un cuento bastante largo y va a tener que escucharlo”. Escuché lo que me dijo y éste es el cuento:
“Hace varios años me encontraba una tarde parado en los escalones del Capitolio con otros miembros del Congreso y, en ese momento, una enorme luz en Georgetown atrajo nuestra atención. Se trataba de un gran incendio. Saltamos a un carruaje y nos dirigimos al lugar con la mayor velocidad posible. Cuando llegamos, empecé a trabajar y jamás trabajé tan fuerte en mi vida como durante esas horas. Pero, a pesar de todo lo que pudimos hacer, muchas casas se quemaron y muchas familias quedaron sin hogar; sin contar que muchos de ellos perdieron todo excepto la ropa que llevaban puesta. Hacía mucho frío y cuando vi el sufrimiento de tantas mujeres y niños, pensé que algo debía hacerse en su favor, sentimiento que todos los demás parecieron compartir.
“A la mañana siguiente se presentó un proyecto de ley destinando veinte mil dólares a ayudarlos. Postergamos todos los demás asuntos y nos ocupamos de éste con toda la velocidad posible. Dije que todo el mundo pensaba como yo. Pero no era realmente así ya que, si bien todos lamentaban tanto como yo lo que les ocurría a los damnificados, algunos de los miembros del Congreso opinaban que no teníamos derecho a que nuestros sentimientos de simpatía y de caridad debieran ser traducidos en medidas que pagaran otros que no fuéramos nosotros mismos. Se opusieron al proyecto y, cuando fue aprobado, solicitaron que el voto se individualizara. No apareció el número suficiente de legisladores que ratificara su voto, pero muchos de nosotros quisimos que nuestros nombres figuraran a favor de una medida que considerábamos digna de elogio y votamos con ellos por la aprobación de la ley. Individualizados los votos a favor y en contra, mi nombre apareció en los diarios como a favor del proyecto.
“Al iniciarse el verano siguiente fue tiempo de comenzar a pensar en las elecciones, siendo oportuno consultar la opinión de mis amigos del distrito. No tenía oposición allí; pero, como faltaba un tiempo para el acto eleccionario, no sabía qué podría ocurrir y pensé que convenía que mis amigos supieran que no los había olvidado y que el hecho de estar en el Congreso no se me había subido a la cabeza.
“Metí un par de camisas y algo de tabaco en mis alforjas e inicié mi viaje. Después de casi una semana de estar afuera y de encontrar que todo andaba bien, un día, mientras recorría a caballo una parte de mi distrito en la que se me conocía menos que en las demás, vi a un hombre que estaba arando la tierra y se acercaba al camino. Acomodé mi paso de modo que ambos llegáramos al alambrado juntos. Le hablé entonces y me respondió con cortesía pero, según me pareció, con bastante frialdad; y cuando ya se volvía a su tarea, lo detuve con estas palabras:
-“No tenga tanta prisa, mi amigo; me gustaría conversar un rato con usted y que nos conociéramos mejor.
-“Estoy muy ocupado y no tengo mucho tiempo para hablar pero, si es breve, puedo escuchar lo que tenga que decirme – Me contestó.
-“Pues, mi amigo, soy uno de esos seres desgraciados llamados candidatos y ...
-“Sí, ya sé quién es usted: usted es el coronel CROCKETT. Lo he visto antes una vez y voté por usted cuando lo eligieron. Supongo que ahora está haciendo su campaña, pero es mejor que no pierda su tiempo conmigo. No volveré a votar por usted.
“Esta era una afirmación terminante, y le rogué que me dijera lo que pasaba.
-“Pues, coronel, no vale la pena perder el tiempo o las palabras en esto. No creo que pueda tener arreglo, pero usted emitió un voto el invierno pasado que demuestra que carece de capacidad para entender la Constitución o que le falta honestidad y firmeza que guíen sus decisiones. Sea cual fuere el caso, no quiero que usted me represente. No tengo la intención de hacer uso del privilegio que todo votante tiene de hablar con claridad a un candidato, para insultarlo o herirlo. Sólo me propongo expresar que usted entiende la Constitución de modo diferente a como la entiendo yo; y quiero decirle que, a pesar de mi tosquedad, lo creo honesto... Pero no puedo pasar por alto una interpretación constitucional diferente de la mía porque, para que valga algo, la Constitución debe ser sagrada y observada estrictamente en todas sus disposiciones. El hombre que tiene poder y la interpreta mal es más peligroso cuanto más honesto es.
-“Debe haber algún error en lo que usted dice, pues no recuerdo haber votado sobre ninguna cuestión constitucional el invierno pasado.
-“No, coronel, no hay ningún error. Si bien vivo aquí en el bosque y raras veces voy a la ciudad, recibo los diarios de Washington y leo muy atentamente todo lo que ocurre en el Congreso. Mis diarios dicen que, el invierno pasado, usted votó a favor de un proyecto de ley destinando veinte mil dólares a los damnificados de un incendio en Georgetown. ¿Acaso esto no es verdad?
-“Ya lo creo que sí, pero pensaba que ese sería un voto que nadie en el mundo criticaría.
-“Muy bien, coronel: ¿adonde encuentra usted, dentro de la Constitución, la facultad para hacer caridad con los fondos públicos?
“Esto también era terminante, ya que, cuando me puse a pensar en el asunto, me fue imposible recordar nada en la Constitución que lo autorizara. Pensé que me convenía tomar por otro lado y dije:
-“Bueno, mi amigo, debo admitirlo. Tiene razón. Pero seguramente nadie puede quejarse de que un país grande y rico como el nuestro entregue la insignificante suma de veinte mil dólares para aliviar el sufrimiento de mujeres y niños, especialmente si nuestro Tesoro está rebosante. Estoy seguro de que si usted hubiera estado allí habría hecho lo mismo.
-“No me quejo por la cantidad, coronel; lo que me interesa es el principio en juego. En primer lugar, el Tesoro no debería contar más que con lo indispensable para cumplir con sus fines legítimos. Pero eso no tiene nada que ver con el asunto. La facultad para percibir y desembolsar dinero a discreción, es una de la más peligrosas que se le puede confiar a un hombre, especialmente bajo nuestro sistema impositivo que alcanza a todas las personas del país, por pobres que sean (y, cuanto más pobres son, más es lo que pagan en relación con sus medios). Lo que es peor; soportan cargas cuyo monto ignoran, ya que no hay un hombre en los Estados Unidos que pueda adivinar jamás cuánto entrega al gobierno. Así que ya ve, mientras usted contribuye a ayudar a uno, le está sacando algo a miles que están peor que él. Si usted tuviera el derecho de dar algo, la cantidad dependería de su discreción y tendría tanto derecho a dar veinte millones como a dar veinte mil. Si usted tiene derecho a dar a uno, también tiene derecho a dar a todos y, como la Constitución no define la caridad ni estipula sumas, usted es libre de ejercer lo que usted cree y dice creer que es caridad con quien quiera, y dándole la cantidad que le parezca apropiada. Se dará usted cuenta enseguida de que esto puede abrir una enorme puerta para el fraude, la corrupción y el favoritismo, por un lado, y para robar al pueblo, por el otro. No, coronel, el Congreso no tiene derecho a hacer caridad. Sus integrantes individuales pueden dar todo lo que quieran de su propio dinero, pero carecen del derecho para tocar un solo dólar del tesoro público con ese fin. Si en nuestro distrito se hubiera quemado el doble de casas que en Georgetown, ni usted ni ningún otro congresal hubiera pensado en destinar un dólar para ayudarnos. El Congreso tiene alrededor de doscientos cuarenta miembros. Si hubieran demostrado su solidaridad donando una semana de sus sueldos, se hubiera reunido más de 13.000 dólares. En Washington y sus alrededores hay muchos hombres ricos que hubieran podido contribuir 20.000 dólares sin privarse de un solo lujo. Los congresales prefirieron conservar su dinero que, si lo que se dice es verdad, algunos no gastan de manera muy loable; y no hay duda de que los vecinos de Washington los aplaudieron, por haberlos salvado de la necesidad de dar lo suyo, dando, en cambio, lo que no era suyo y no podían dar. El pueblo ha delegado en el Congreso, por medio de la Constitución, facultades para hacer ciertas cosas. Para hacerlas, está autorizado a recaudar dinero y efectuar pagos; pero sólo para hacer esas cosas. Todo lo que vaya más allá, es usurpación y una violación de la Constitución.
“Lo que le he ofrecido –continuó CROCKETT- no es sino un relato imperfecto de lo que el hombre me dijo. Mucho antes de que terminara de hablar, yo estaba convencido de haber procedido mal. Antes de terminar, el campesino me dijo:
-“Así que, coronel, usted violó la Constitución en un punto que considero vital. Se trata de un precedente lleno de peligros para el país, porque, una vez que el Congreso comienza a ampliar sus facultades más allá de los límites constitucionales, ya no hay límite para seguir haciéndolo y el pueblo no se siente seguro. No pongo en duda que usted procedió con honestidad, pero eso no mejora las cosas, excepto en lo que a usted personalmente concierne y, como ve, no puedo votar por usted.
“Me sentí muy mal. Me di cuenta de que, de tener oposición, si este hombre resolvía hablar, otros harían lo mismo y se acababan mis posibilidades en ese distrito. No tenía respuesta para él y, a decir verdad, estaba tan convencido de que tenía razón, que no deseaba responderle. Pero debía darle alguna satisfacción y le dije:
-“Bueno, amigo mío, dio usted en el clavo cuando dijo que no tuve el buen sentido de entender la Constitución. Pensé dejarme guiar por ella y creía haberla estudiado muy bien. En el Congreso he escuchado muchos discursos acerca de sus facultades, pero lo que usted acaba de decir junto a su arado, tiene más sentido común que todos esos lindos discursos. Si hubiera visto las cosas como usted, hubiera metido la cabeza en el fuego antes de haber votado como lo hice; y, si usted me perdona y vuelve a votar por mí espero que me peguen un tiro antes de volver a votar a favor de una ley inconstitucional.
“Riendo, él me contestó:
-“Si, coronel, ya una vez juró usted proceder así; pero le voy a tener confianza nuevamente, con una condición. Usted me dice que está convencido de haber votado mal. El hecho de reconocerlo hará un bien mayor que hacerle perder la elección. Si en su recorrida por el distrito, usted le habla a la gente de este voto y de su convencimiento de que era equivocado, no solamente votaré por usted sino que haré todo lo que pueda para que no tenga oposición y es posible que, en ese sentido, pueda ejercer alguna influencia.
-“Que me peguen un tiro si no lo hago –respondí- y para que usted se convenza de mi seriedad, dentro de ocho o diez días volveré por aquí y, si usted reúne un grupo de gente, les pronunciaré un discurso. Haga un asado y yo pagaré los gastos.
-No, coronel, aquí no somos ricos pero tenemos los recursos suficientes como para preparar una comida y hasta para invitar a quienes no los tienen. La cosecha terminará en pocos días y podremos entonces dedicar un día para eso. Hoy es jueves; lo prepararé todo para el sábado de la semana que viene. Venga a mi casa el viernes e iremos juntos; y le prometo que tendrá un grupo respetable dispuesto a oírlo.
-“Aquí estaré. Pero una cosa más antes de despedirme: quiero saber su nombre.
-“Mi nombres es BUNCE.
-“No será HORACE BUNCE ¿verdad?
-“Así es.
-“Pues, señor BUNCE, si bien jamás lo había visto, aunque usted dice que sí me ha visto a mí, sé muy bien quién es usted. Me alegro de haberlo conocido y me siento muy orgulloso de esperar que llegue a ser mi amigo. Debe permitirme estrecharle la mano antes de irme.
“Nos dimos la mano y me fui.
“Conocer a este hombre fue una de las cosas más afortunadas de mi vida. BUNCE tenía pocos contactos con el público pero era ampliamente conocido por su notable inteligencia y por su insobornable honestidad, así como por tener un corazón desbordante de bondad y benevolencia que se evidenciaba, no sólo en palabras, sino también en actos. Era el oráculo de toda la zona y su fama se había extendido mucho más allá del círculo de sus conocidos más inmediatos. Si bien jamás lo había visto antes, había oído mucho sobre él y, de no producirse este encuentro, es muy probable que yo hubiera tenido oposición y me hubieran derrotado en las elecciones. Una cosa es cierta: ningún hombre podría hoy vencer en ese distrito con un voto de esa clase.
“Llegué a su casa en el momento fijado, después de haber contado nuestra conversación a todos los grupos con los cuales me reuní y a todos los hombres en cuya casa pasé la noche, y me di cuenta de que ello hacía que la gente sintiera por mí un interés y una confianza que jamás me manifestaran antes.
“Si bien me encontraba bastante fatigado cuando llegué a su casa y, en circunstancias ordinarias, me hubiera ido temprano a la cama, me quedé conversando con él hasta la medianoche, hablando de los principios y asuntos del gobierno y saqué de allí un conocimiento más real y verdadero del que recibiera durante toda mi vida anterior.
...
“A la mañana siguiente fuimos al asado y, para mi sorpresa, me encontré con que había alrededor de mil personas reunidas. Conocía muchos que jamás había visto antes y ellos y mi amigo me presentaron aquí y allá hasta que, por lo menos, todos supieron quién era yo.
“A su debido tiempo se les comunicó que yo les dirigiría la palabra. Se reunieron alrededor de una plataforma preparada al efecto y comencé con estas palabras:
-“Conciudadanos: hoy me presento ante ustedes sintiéndome un hombre nuevo. Mis ojos se han abierto literalmente a verdades que la ignorancia o el prejuicio, o ambas cosas, me habían impedido ver antes. Siento que hoy puedo ofrecer a ustedes una mayor capacidad que en el pasado para presentarles buenos servicios. Estoy aquí más con el fin de reconocer mi error, que con el de lograr sus votos. El hecho de que lo reconozca se debe tanto a mí como a ustedes. Que ustedes voten o no por mí es un asunto que sólo ustedes deben resolver.
“Continué hablándoles acerca del incendio y de mi voto a favor del subsidio tal como acabo de relatarlo a usted, añadiendo luego las razones por las cuales me daba cuenta de haber estado equivocado. Terminé expresando:
-“Y ahora, conciudadanos, resta sólo que les diga que la mayor parte del discurso que han seguido con tanto interés, no es sino una repetición de los argumentos con los cuales un vecino de ustedes, el señor BUNCE, me convenció de mi error. Es el mejor discurso que he pronunciado en mi vida, pero el mérito le corresponde a él. Espero que esté satisfecho con su converso y que subirá a esta plataforma para decirlo.
“El señor BUNCE subió al estrado y dijo:
-“Conciudadanos: Me da un gran placer cumplir con el pedido del coronel CROCKETT. Siempre lo he considerado un hombre con una honestidad a toda prueba y estoy convencido de que cumplirá fielmente con lo que hoy nos ha prometido.
“Bajó de la plataforma y de esa multitud se elevó una tal aclamación del nombre de DAVY CROCKETT como jamás he oído antes.
“No soy muy propenso a llorar pero me sentí muy tocado y noté que gruesas gotas rodaban por mis mejillas. Y puedo decirle a usted ahora que el recuerdo de esas pocas palabras en boca de un hombre tal y la aclamación sincera y de corazón que ellas provocaron, tienen mayor valor para mí que todos los honores que he recibido y toda la reputación que he logrado o jamás lograré como miembro del Congreso.
“Pues bien –concluyó CROCKETT- ahora está usted enterado de por qué pronuncié ayer ese discurso. He hecho imprimir varios miles de copias de él y, cuando usted llegó, estaba enviándolas a mis electores.
“Hay algo sobre lo que ahora deseo llamar su atención. Recuerde que propuse donar una semana de sueldo. En esa Sala de Representantes hay muchos hombres ricos; hombres que con toda tranquilidad gastan una semana de sueldo, o una docena de semanas, en ofrecer una cena o un vino si piensan que con ello lograrán algo que les interesa. Algunos de estos mismos hombres pronunciaron hermosos discursos acerca de la enorme deuda de gratitud que el país tiene para con el marino desaparecido –una deuda imposible de pagar con dinero- y de la poca importancia y valor del dinero, especialmente referido a una suma tan pequeña como diez mil dólares en comparación con el honor de la nación. Sin embargo ninguno de ellos respondió a mi propuesta. Para ellos el dinero no vale nada siempre que salga del pueblo. Pero es una gran cosa por la que la mayoría de ellos luchan, y muchos sacrifican el honor, la integridad y la justicia con tal de conseguirlo.
Sitios amigos:
http://www.josebenegas.com/
http://dontiburcio.blogspot.com/
http://theplacetoreturn.wordpress.com/
junio 20, 2009
Mauricio Macrí estuvo en San Juan apoyando los candidatos de Pro

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Mauricio Macri estuvo hoy en San Juan, apoyando a los candidatos a diputados nacionales por esta provincia: Mauricio Ibarra, actual Intendente de Rawson, Adriana Marino de González, actual diputada nacional por San Juan y candidata a la reelección y Wbaldino Acosta, presidente del comité provincial de Pro, y candidato a diputado nacional; también estuvieron en el evento, el senador Roberto Basualdo y el diputado nacional por la Buenos Aires, Esteban Bullrich.
Me enteré de este suceso gracias a Facebook, pues los diarios locales ni los canales de televisión, en su gran mayoría sobornados por el gobierno provincial no dieron información acerca de la visita de Macri a la provincia de San Juan. Por suerte y espero que nunca jamás un gobierno tenga control alguno sobre Internet, pues los medios convencionales de prensa se han convertido en socios y parte del oscuro y corrupto negocio político. Ya no informan más, sino que están a la caza de sobornos, callando, difamando, u ocultando según lo que más les convenga. Para el público, los diarios, televisión y radios han dejado de ser medios de información confiables.
Pero yendo al grano de lo que quiero decir, Macri habló de la realidad política argentina, de la minería que tanto interesa a la comunidad de San Juan, de la cual dio su apoyo, y de asuntos concernientes a la ciudad que administra. De todos los funcionarios ejecutivos locales, Macri es el que mejor dominio de los asuntos públicos tiene según mi parecer; es además como pocos políticos actuales, un hombre cosmopolita, visionario, que conoce el mundo y cómo funciona; no está hundido en la mediocridad ignorante de gran parte de la dirigencia política, atada a viejas tecnologías que no aportan ni pueden aportar soluciones a problemas de la comunidad, tampoco está intoxicado con putrefactas doctrinas moralistas religiosas o políticas.
Durante su alocución habló con claridad, dio ejemplos de los errores cometidos por el gobierno nacional, cómo se descontroló la inflación y la disminución del superávit fiscal; dijo que el gobierno nacional no tiene un modelo, que en realidad nunca tuvo uno, sino que es un suma de improvisaciones; y que la política de revancha y mirar hacia atrás por los hechos sucedidos en años anteriores, que sigue el actual gobierno, no es el camino por el cual la Nación Argentina deba continuar.
Algunos periodistas, locales hicieron preguntas, algunas de ellas tendenciosas y con intensión de desacreditarlo: una periodista local, por ejemplo, le preguntó acerca de las obras que se están realizando con los fondos previsionales que les han quitado a las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones y por los cuales, los diputados prosistas se opusieron a la estatización en las cámaras legislativas: Macri respondió que no tenía confianza en la administración de los fondos previsionales por parte del Estado y menos en manos de funcionarios del actual gobierno; y luego afirmó que tiene serias dudas cuando al momento de jubilarse estén disponibles los fondos previsionales prestados a empresas y gobiernos. Otro periodista de Télam preguntó porqué el superávit fiscal bajó 85% según lo que informan hoy los diarios La Nación y Clarín, y Macri respondió con algunos ejemplos en los cuales el gobierno nacional ha gastado descontroladamente mientras los ingresos fiscales se han contraído por la recesión; dijo que Aerolíneas Argentinas por ejemplo consume 5 millones de pesos diarios del presupuesto, que es la cifra equivalente para construir un centro de saludo comunitario en un barrio de la ciudad de Buenos Aires. Dijo también que tiene 45 “ñoquis” en su jurisdicción que no ha podido despedir porque están protegidos por el gobierno nacional que irrogan gastos al gobierno local por una cifra equivalente a unas obras de pavimentación, alumbrado y agua corriente en la Villa 19, realizadas recientemente y que han mejorado las condiciones de vida de los habitantes del lugar. Hubo más preguntas de mala fe, tales como por ejemplo, que el candidato Mauricio Ibarra dijo que formaría un bloque separado en la cámara, por el cual Macrí negó, cuya pregunta denostaba cierta intención del periodista de crear una fractura en la relación de los dirigentes políticos.
Finalizando, faltan ochos días para las elecciones congresionales, y pese a ser unas elecciones dónde funcionarios ejecutivos no están en juego, que es lo que más entusiasma y moviliza a la población, me parece que se trata de una elección crucial. En estas elecciones debemos elegir un congreso nuevo, con gente dinámica que le de vigor a la Institución y ponga coto al abuso de poder por parte del ejecutivo nacional, también debe suceder lo mismo en los cuerpos legislativos provinciales y municipales. No solamente la democracia está en juego, sino que está en juego la libertad de la gente. Estamos yendo directo a una dictadura. La democracia se ha degenerado continuamente año tras año desde 1983 hasta ahora. Tenemos democracia pero no tenemos república ni instituciones, y eso es lo que debemos conseguir. La tiranía de la mayoría ignorante e insolente ha arrasado con las instituciones creadas por la Constitución, violando derechos de propiedad de los habitantes, creando otros supuestos derechos por los cuales se apropian de lo ajeno sólo por el antojo de la mayoría; se ha prostituido absolutamente la justicia y se han introducido elementos extraños en el Derecho con el sólo hecho de justificar crímenes cometidos en el pasado de manera parcializada e inequitatva; se ha destruido el federalismo y se han violado los derechos de las provincias a recaudar sus impuestos y gobernarse por si mismas por medio de sus instituciones; y se han legalizado actos que en un verdadero Estado de Derecho se considerarían ilegales o nulos. La “democracia” argentina, con el populismo predominante se ha convertido en un sistema que sólo va a traer infelicidad y desgracia para la gente,salvo que pongamos fin a este problema el 28 de junio. El Congreso, como las legislaturas locales son los organismos idóneos para que la gente hable y se entienda, y en el cual se disponga poner las cosas en su lugar, en vez de ser un organismo sumiso, cómplice, encubridor y adulador de un tirano que no tiene escrúpulos, tal cual han funcionado los cuerpos legislativos hasta ahora.
junio 08, 2009
Los hijos desaparecidos de Hebe de Bonafini pueden votar
Parece que los hijos de doña Hebe Pastor de Bonafini pueden votar en las elecciones del 28 de junio, después de treinta y dos años de su desaparición.
Un periodista sanjuanino estuvo comprobando en los registros del Ministerio de Justicia de la Nación, la verificación de los padrones electorales. Insertando los datos de los hijos de Bonafini en el website comprobó que los hijos de esta mujer, denunciados como desaparecidos durante el régimen militar aparecen habilitados para votar, tal como se comprueban en las imágenes que siguen a continuación:

Para ver mejor la imágen haga click sobre ella
Nota del autor del Post, en el blog de orígen:
Si quieren ver como operan la impunidad y los privilegios en Argentina hagan lo siguiente:1º Entren en el sitio web http://www.bcra.gov.ar/ Vean abajo a la derecha: Consulta base de deudores y cheques rechazadosAgregar el CUIL 27031113526 que pertenece a Hebe de Bonafini. ¿Y a que no saben qué aparece? Nada menos que 147 -si, ciento cuarenta y siete!- cheques sin fondo por $ 1.668.270,39...... ¿Cómo es posible que una persona haya firmado desde 2004 hasta 2008 esa cantidad de cheques sin fondos, a pesar de los 5 millones anuales que recibe como 'subsidios no reintegrables' por parte del gobierno? ¿Qué habría pasado si nosotros hubiésemos librado tres o cuatro cheques sin fondos? Estaríamos, por lo menos, inhibidos. Pero esta persona sigue operando con total impunidad, solo porque pertenece a la Fundación Madres de Plaza de Mayo.Y es la misma que pide meter presos a los directivos de las cuatro asociaciones agropecuarias. ¿Tal vez la misma que festeja cada atentado de la ETA , donde mueren personas inocentes? ¿O la que se deleitó -lo dijo públicamente- cuando en la Torres Gemelas murieron 3.000 personas, incluyendo ordenanzas, operarios y bomberos? ¿La que cuando murió Juan Pablo II dijo que esperaba que se cocinara en el infierno? ¿La misma a la que nunca, JAMÁS, un fiscal llamó a declarar, a pesar de que si lo hicieron con Alfredo de Angeli y varios más?


Fuente: http://www.cerromercedario.com/2009/04/los-hijos-de-hebe-de-bonafini-listos.html
mayo 25, 2009
Del Virreinato del Río de la Plata al Virreinato me rio con la plata

Tal vez haya una reacción popular después de las elecciones,cuando la gente vea de que se trata este zafarrancho nuevo de las candidaturas testimoniales.
Escucho conversaciones de la gente en la vía pública y concluyo que no hay noción de ésta acerca de la gravedad del asunto. Veo que la gente cree que “Testimonial” significa poner gente no idónea para el oficio, como estrellas de tv y otros ídolos populares, cuando en realidad se trata de hacer elegir a esas personas, pero poner en los escaños del Congreso a otras.
El pueblo argentino es manso, demasiado tolerante, porque en realidad todo el pueblo tiene el culo sucio como los políticos, pero este abuso de confianza no creo que sea aceptable. Es cuestión de tiempo y de que la gente sepa en que consiste el asunto.
Elisa Carrio (Coalicion Civica) en Hora Clave Canal 26 24-05-09
PARTE 1
PARTE II
Lamento mucho que a los radicales no les guste el sistema de distritos uninominales para elegir diputados, pues es obvio que saldrían perjudicados; pero el actual sistema de listas de candidatos con representación proporcional y cualquier otro sistema de lista está agotado y debe ser reemplazado.
El sistema de voto electrónico no soluciona el problema, y las tachas funcionan mejor en la imaginación que en la realidad. El sistema de distritos uninominales fortalece las instituciones. Es el sistema electoral que se aplica en las democracias más estables y desarrolladas del mundo actualmente; pero es evidente que la estabilidad del sistema de estas democracias es gracias al sistema electoral, y no necesariamente a la madurez cívica de sus ciudadanos. Estados Unidos lo aplica para todos sus representantes en cualquier nivel, también lo aplican Gran Bretaña, Francia, Alemania, Italia parcialmente, y Canadá.
EL PLAN “K” PARA EL 28 DE JUNIO

EL PLAN “K” PARA EL 28 DE JUNIO
Me lo acaban de pasar...)
(MAQUIAVELO QUEDA CHIQUITO AL LADO DE LOS “K”)
Muchos se preguntarán de que trata el Plan “K” para el 28 de Junio, pues bien, les comentaré como viene la cosa. (Esta información salió de las reuniones que lleva a cabo Néstor con sus acólitos)
Como todos sabrán las encuestas no les son favorables a los “K”, por ello “inventaron” las candidaturas virtuales, donde algunos integrantes del elenco kirchnerista se postularan y en el caso de salir electos no asumirán el cargo para el cual fueron elegidos dándole paso a figuras poco conocidas en el ámbito político pero manejables a los intereses de Néstor.
Como esto destapó una serié de presentaciones judiciales como así también las críticas de la ciudadanía, han pergeñado una alternativa que han llamado el Plan “K” (no el Plan “B”, como todos podrían pensar).
Este Plan, propio de Maquiavelo, se iniciaría el mismo día 28 de Junio prácticamente con la información a “boca de urna” ya que para llevarlo a cabo necesitan de información sobre el avance de las elecciones.
El primer paso a llevar a cabo se desarrollará en aquellos distritos electorales donde el puntaje (a boca de urna) les sea desfavorable a los “K”. Es allí donde los intendentes y punteros políticos (Ej. Delia) saldrían en los medios denunciando “FRAUDE ELECTORAL”.
Esta denuncia haría que los grupos de choque piqueteros adictos al gobierno central comenzaran a reagruparse en distintos lugares del país, en particular en la Provincia de Buenos Aires.
El segundo paso lo darían los mas allegados a los “K”, Randaso , Massa, Capitanich, Fernandez y algunos otros, quienes confirmarán que han recibido denuncias de fraude electoral. Esto haría que las huestes kirchneristas comenzaran a desplazarse a los lugares de concentración para marchar posteriormente entre otros lugares, a la Plaza de Mayo reclamando ”Nuevas Elecciones”.
El tercer paso lo daría el propio Néstor, quién saldría hablando en los medios radiales, televisivos y gráficos denunciando en persona el fraude electoral y presentando formalmente dicha denuncia ante el Juzgado Federal (en el mismo juzgado y ante el mismo Juez que habilitó a Cristina para presentarse como Senadora por la Prov. de Bs. As., a Scioli como Gobernador de la misma Prov. y ahora a Néstor Kirchner como Diputado de la Prov. de Bs. As)
Simultáneamente se harán otras presentaciones en otras provincias y juntamente con ello los grupos piqueteros avanzarán sobre la Plaza de Mayo reclamando “Nuevas Elecciones”
Así dadas las cosas, los partidos políticos intervinientes en la contienda electoral saldrán a desmentir pero mientras tanto los jueces (adictos al gobierno) declararán nula la elección fijando una nueva fecha, siendo en éste caso la original, 28 de octubre.
Todos se preguntarán que consiguen con esto:
1º) Tiempo
2º) Reagruparse para las nuevas elecciones conociendo el pensamiento de la ciudadanía
3º) Harán presentaciones penales contra algunas figuras políticas para evitar que se vuelvan a presentar (aquellos que son una amenaza para ellos y que les hayan quitado votos)
4º) Iniciarán una campaña de desprestigio de aquellas figuras de la radio la televisión y medios gráficos que no los han apoyado (Ya comenzaron con Susana Giménez en el Uruguay donde un equipo de la AFIP la está investigando, mientras hay otro en el país que investiga a Tinelli).
5º) Mantendrán activo a los piqueteros en la Capital Federal y Prov. de Bs. As. con movilizaciones, toma de barrios en construcción y otras actividades de distracción hasta las elecciones. La idea es meter miedo a la ciudadanía
mayo 01, 2009
La corrupción política ha llegado a su clímax
Mucha gente aquí en Argentina sabe perfectamente que esta gentuza del sindicalismo, y de la política también, no dicen la verdad; que la solución a los problemas de la comunidad no la pueden dar; que son unos ladrones, estafadores y sinvergüenzas; sin embargo se los sigue eligiendo, son los líderes de la sociedad a pesar de todas las pruebas que indican que no sirven para nada. El peronismo siempre se ha presentado como quien tiene la solución a los problemas de la Nación. Ellos han gobernado este país la mayor parte del tiempo durante siete décadas, sin embargo la pobreza continúa, la corrupción también, y todos los males por los que acusan al capitalismo siguen vigentes, sin embargo la culpa siempre la tiene el otro según ellos.
Los argentinos en su gran mayoría se ahorran el sacrificio de pensar, prefieren repetir los eslóganes elaborados por estos gánsteres que tienen como líderes sociales y políticos. Cualquiera que diga algo verdadero será desacreditado y se le endilgará un mote ofensivo.
Hemos prostituido tanto el lenguaje que las palabras no tienen valor. La mentira se toma como verdad y la verdad como una falsedad y una ofensa. Una palabra no significa lo mismo para un individuo que para otro. Usamos palabras que no existen en el diccionario, y a otras le han cambiado el significado.
Si en Argentina se necesita un acuerdo ampliamente aceptado por la sociedad, que sirva de basamento para un sistema político civilizado, antes debemos procurar restablecer el significado del lenguaje, y llamar a cada cosa por su nombre. La dirigencia es responsable absoluta de este caos en que se encuentra Argentina permanentemente hundida, donde nadie se pone de acuerdo nunca acerca de lo que se desea tener, cómo conseguirlo y el modo en el que toda la gente sea beneficiada, por la sola razón de que no tenemos un lenguaje correctamente hablado.
Y para evitar que este caos siga sucediendo es necesario razonar el voto, tener muy en cuenta a quien debemos elegir para representarnos, acabar de una vez y para siempre con las listas de candidatos y los cónclaves partidarios a espaldas de la comunidad. Los asuntos públicos deben ser discutidos en público, aunque la decisión se delegue a personas conocedoras del problema.
Espero que este clímax de corrupción al que ha llegado la política argentina en este momento, con candidaturas testimoniales, robo de papeletas de votación, persecución por medio del servicio fiscal a los opositores, amenazas a la persona física, violación de la privacidad y de la propiedad privada, etc. termine de una vez por todas. Espero también, que este manoseo insolente al sistema electoral, sea la causa que lleve a su fin el sistema de listas de candidatos y la representación proporcional, y sea reemplazado por un sistema donde el candidato sea elegido en una elección primaria y finalmente en otra votación, el elector escoja una sola persona para un cargo de diputado o senador.
Mientras siga existiendo el sistema de listas, en cualquiera de sus variantes, para la elección de representantes al Congreso Nacional y las legislaturas provinciales, la clase política tendrá la oportunidad de negociar las candidaturas y abrir las posibilidades a un sinnúmero de negocios a expensas de la sociedad. Esta posibilidad que la clase dirigente tanto política como gremial debe desaparecer y la ciudadanía es la única que puede hacerlo.
noviembre 07, 2007
Y ganó el peronismo nomás...
Los votos peronistas emitidos el domingo, no fueron sino una repetición calcada de su promedio histórico. Efectivamente, el fin de semana no se ganó con el "voto transversal", ni un "voto montonero", ni "progresista", ni "ortodoxo", ni ningún rebusque nominal que se le pretenda otorgar.
El del domingo fue un voto peronista en stricto sensu. El mismo voto que optó sin éxito por Italo Luder y la delincuencia sindical en 1983, el mismo que consagró a Carlos Menem en 1989 con el 45% (exactamente el mismo porcentual que acaba de sacar Cristina Kirchner), el mismo voto que en 1999 sufragó por Eduardo Duhalde (que a la sazón bajó al 38% tras diez años de desgaste en el poder) y el mismo que ahora colocó en el Sillón de Rivadavia a la segunda mujer en la historia nacional (pues anteriormente la generosidad peronista puso a "Isabelita" en tamaña investidura).
Este brevísimo repaso nos sirve como referencia, ya que algunos aspirantes a politólogos se pasaron cuatro años alegando que "el kirchnerismo no es peronismo". Si esto es cierto, sería bueno que se lo comuniquen a los millones de peronistas que consagraron al matrimonio gobernante por cuatro años más.
Además, los votantes que consagraron a Cristina como heredera dinástica del régimen, son exactamente los mismos que al unísono condecoraron también al motonauta menemista Daniel Scioli como gobernador de la Provincia Buenos Aires.
¿Qué tiene en común el matrimonio Kirchner con Scioli? Pues comparten la misma clientela electoral.
El mismísimo fundador del peronismo, Juan Perón, supo decir respecto de sus acólitos: "les pongo un caballo y me lo votan". Quien dice un caballo dice una yegua.
Otro dato recurrente y conocido, es que el peronismo pierde en todas las ciudades y ambientes con cierta base educacional (Capital Federal, La Plata, Córdoba, Rosario, Mar del Plata, Bahía Blanca y otros centros urbanos) y en sentido contrario, gana por paliza en los grandes cordones del conurbano bonaerense.
Este dato es interesante, pues la empobrecida e indigente Provincia de Buenos Aires es gobernada ininterrumpidamente por el peronismo desde 1987 (hace ya 20 años). En este caso, se da una situación de "voto masoquista", pues los votantes que sostienen al peronismo bonaerense son precisamente los que más padecen las penurias acaecidas como consecuencia de las pésimas administraciones justicialistas.
En efecto, suelen ser los votantes peronistas, quienes con el sufragio masivo les renuevan a sus verdugos el mandato para que estos prosigan embruteciéndolos y empobreciéndolos.
Como vemos, el peronismo no es un problema ideológico, sino sociológico. ¿Cómo se combate este flagelo?, no con "un peronismo ortodoxo", ni con "un peronismo de Perón", "un peronismo noventista" o la clasificación que se quiera.
Se lo combate con alternativas no peronistas. ¿Como se construye tal alternativa?, eso forma parte de otro análisis que, en la epístola presente (llamada a ser necesariamente corta) no podemos desarrollar obviamente.
Pero estas observaciones precedentes vienen a cuento, puesto que semanas previas al 28 de octubre, algunos compatriotas (aunque bienintencionados), dedicaron esfuerzos a proponer combatir al peronismo gobernante con más peronismo, invitando a sufragar por los hermanos Rodríguez Sáa (otros exponentes del feudalismo, del nepotismo, del autoritarismo, del populismo y del alegre default), fundamentando dicho sufragio en una encuesta manifiestamente "trucha" que dibujaba a dicha familia feudal posicionándola en el segundo lugar en las tendencias (apenas debajo de Cristina Kirchner).
Otro gran derrotado del domingo, indudablemente fue el dirigente municipal Mauricio Macri, quien perdió en tiempo récord más del 80% de los votos que por descarte supo conseguir pocos meses atrás. En efecto, sus insistentes traiciones, especulaciones, indefiniciones y vacilaciones no ideológicas (ya que no tiene ninguna) sino políticas, lo desacreditaron en forma plena.
Lamentamos que dichos desaciertos graves hayan arrastrado también a Ricardo López Murphy (probablemente el más sensato de los competidores), quien ante la falta de apoyo y desplantes ostensibles por parte del macrismo (hasta el legislador macrista Cristian Ritondo recibió la orden de divulgar que votaría por Lavagna), condujeron a López Murphy hacia una catástrofe electoral sin precedentes.
De manera similar, otros especuladores que también quisieron despegarse de López Murphy fueron el primo de Mauricio Macri, Jorge Macri (y dale con el nepotismo) y el socio de José Luís Manzano, el "colorado" Francisco de Narváez (quienes no llevaron a López Murhpy ni en la boleta). Pero sendo dúo bonaerense, también fue sancionado y no obtuvieron siquiera el segundo lugar (a pesar de haber llevado a cabo una campaña electoral costosísima).
Aunque ideológicamente desacertada, por honestidad y valentía, fue Elisa Carrió la que se llevó todos los honores, obteniendo un digno segundo lugar constituyéndose en la principal referente de la oposición de ahora en más.
Mientras el peronismo se ensancha arrasando con todo y con todos, el radicalismo acelera su agonía, Macri prosigue destruyendo a la derecha (o lo que queda de ella), y la alternativa más visible es encarnada por una dirigente de centro-izquierda.
Este escenario objetivo no debería permitirnos ningún optimismo ni generar ningún entusiasmo. Sin embargo, el pueblo argentino, que de comprometido tiene bastante poco, suele reaccionar en función de los vaivenes económicos. Y la anestesia inflacionaria se está acabando. La misma ya cumplió su función: ganar las elecciones. Ahora, cuando el agua llegue al tanque, será una buena oportunidad para "barajar y dar de nuevo", confiando en que una nueva dirigencia tome la antorcha de la prosperidad de la que supo conseguir y disfrutar el país hasta el golpe del 4 de junio de 1943.
* Nicolas Marquez es abogado, autor de los libros "La Otra Parte de la Verdad" y "La Mentira Oficial".
octubre 27, 2007
A horas de una decisión crucial.
Estimados lectores de "Adiós al Estado", primero quisiera agradecer a Howard Roark quien me ha honrado con el privilegio de poder postear en tan excelente blog. El motivo de este post es hacerles llegar mi deseo de que en las elecciones que en horas se celebrarán podamos finalmente librarnos de la lacra que hoy nos gobierna, cuando entremos al cuarto oscuro recordemos que nuestro es el poder de cambiar las cosas, Sarmiento dijo una vez "Tengo el puño lleno de verdades", pues bién, el domingo gritemosle a la mafia que nos gobierna: ¡tenemos los sobres llenos de Libertad!
Martín Benegas
octubre 25, 2007
La elección: acelerar el cambio o que Cristina se haga cargo
El resultado electoral del domingo próximo revelará si la población prefiere cambiar el rumbo de la Argentina o si, en cambio, opta por que la primera dama se hago cargo de la pesada herencia que deja su esposo.
A menos de una semana de las elecciones presidenciales, llama la atención las pocas encuestas que se han publicado. En otras oportunidades, aparecían como hongos en todos los medios. Tal vez el manoseo que se ha hecho de ellas y los gruesos errores del pasado reciente hayan determinado que su demanda sea baja, por la reducida credibilidad que hoy tienen ante la opinión pública. Por supuesto, algunas he visto y la verdad es que las hay de todo tipo. Desde las que dan como ganadora a Cristina Kirchner en la primera vuelta, hasta las que colocan a Alberto Rodríguez Saá en el segundo lugar y a la primera dama bastante lejos del 40%. Lo cierto es que todavía no sabemos cuál va a ser el resultado del domingo que viene, aunque, por lo que dicen todos, parece que la senadora Kirchner ganará en primera vuelta. ¿Para qué disentir con esa opinión generalizada si en una semana nos vamos a enterar de la realidad? Ahora bien, algo que se observa claramente es la capacidad que ha tenido el gobierno de Néstor Kirchner para dividir a la sociedad: están, por un lado, los que van a votar a Cristina Kirchner –si bien debo confesar que todavía no me topé con demasiados de ellos– y, por otro, los que están dispuestos a votar a cualquiera con tal de que la primera dama no se convierta en presidenta. Yo diría que hasta algún liberal podría llegar a festejar que Elisa Carrió gane las elecciones o un anti-peronista podría descorchar una botella de champagne si el vencedor es Rodríguez Saá. En todo caso, las ideas han sido dejadas de lado y el rencor y el resentimiento que ha transmitido permanentemente Néstor Kirchner en estos cuatro años y medio de presidencia han saturado la capacidad de tolerancia de buena parte de la población. La única transversalidad que ha conseguido el presidente es lograr enemigos en todos los sectores sociales e ideológicos de la Argentina. Un mérito que no es menor. No me sorprendería que, si los números no le dan a Cristina para ganar en la primera vuelta, le termine pasando lo mismo que a Carlos Menem en 2003, que habiendo salido primero en la primera vuelta, no podía ganar en la segunda. Sería una verdadera ironía de la vida. Si en su propia provincia los Kirchner no pueden pisar el suelo sin una fuerte custodia de la Gendarmería, es de imaginar lo que puede ocurrir en el resto del país. Por ejemplo, en Entre Ríos, provincia en la que primero cebaron a la gente con el enfrentamiento por las pasteras y ahora dejaron colgados del pincel a los entrerrianos. Justamente, el tema de las pasteras me lleva a recordar que la mentira sistemática ha sido otra de las características de un gobierno que en 2003 entró por la ventana de la Casa Rosada gracias a la visión de estadista de Eduardo Duhalde, el mentor de Kirchner. Y ni qué hablar de los resonantes casos de escándalos de corrupción que durante semanas se fueron sucediendo uno atrás de otro. O del manejo arbitrario del poder y de los fondos públicos. A estas conductas vergonzosas se les suman actitudes también deplorables, como estar permanentemente revolviendo el pasado en forma parcial y arbitraria, esparcir resentimiento en cada discurso, atacar y despreciar a quienes piensan diferente, usar el Estado como si fuera propiedad privada del matrimonio presidencial, mentir y aislar a la Argentina del mundo civilizado llevándonos a los brazos del déspota Chávez. Todo esto puede estar explicando el comportamiento tan atípico de estas elecciones, en las cuales la mayoría de la población deja de lado sus ideales y busca la manera de frenar esta orgía de patoterismo e impunidad en el manejo de la cosa pública. Es como si la gente estuviera pidiendo una bocanada de aire fresco después de tanta polución de insultos y de desprecio por los valores republicanos. Me da la impresión de que cada uno, a su manera, está buscando la forma de recuperar algo de la dignidad del ser argentino y eso explicaría el comportamiento tan atípico del electorado no kirchnerista y que, como decía antes, un anti-peronista pueda festejar que gane un peronista o un liberal si vence Carrió. Es más, hasta hay anti-kirchneristas que, maquiavélicamente, proponen votar a Cristina para que se haga cargo de la herencia que dejará su esposo. Como se puede ver, hay de todo. Y aquí viene el verdadero problema. ¿Qué le espera a la Argentina después del 28 de octubre? Lo que nos espera es la dura realidad de tener que enfrentar la cantidad de problemas que ha venido creando el Gobierno, escondiéndolos detrás de subsidios, barriéndolos debajo de la alfombra o disimulándolos mediante amenazantes llamadas telefónicas. Cuando Kirchner y su esposa hablan de pacto social lo hacen porque están abriendo el paraguas frente a la avalancha de problemas que se avecinan. Inflación, crisis energética, demanda salariales siderales por parte de los dirigentes sindicales, pedidos de los tradicionales sectores prebendarios para que aumente el tipo de cambio nominal, exigencias de créditos baratos, ausencia de inversiones, dificultades para afrontar los vencimientos de la deuda pública el año próximo e inseguridad son sólo algunos de los temas a resolver de un largo listado. Es bastante poco probable que un eventual gobierno de Cristina Kirchner pueda resolver todas estas cuestiones, por la simple razón de que fueron ella y su marido quienes las crearon. Digamos que crearon su propio Frankenstein y, curiosamente, se entregan a sus brazos para ser destruidos. Lamentablemente, en el medio hay millones de argentinos que van a tener que padecer la macabra obra de los Kirchner. Pero, si la Argentina sobrevivió al Rodrigazo, al fin de la tablita cambiaria, al Plan Austral, a la hiperinflación y a la crisis de 2001-2002, ¿por qué no ha de sobrevivir a lo que viene? El único interrogante que queda por develar es si el electorado acelerará el cambio de rumbo el 28 de octubre o le dejará a Cristina la herencia de su propia obra para que se haga cargo.
Autor: Roberto Cachanosky
Fuente: www.economiaparatodos.com.ar
octubre 23, 2007
Sin gana el peronismo se perjudican los peronistas
Falta algo más de una semana para que las elecciones presidenciales se lleven a cabo. Con gravísimo error, muchos opositores al gobierno se pasaron cuatro años y fracción alegando que “este no es un gobierno peronista”.
Actualmente ya no se canta con la insistencia de otrora la “marchita” insolente ni se exhiben en los actos los cartelones con la foto del difunto tirano y la “jefa espiritual de la Nación”.
Pero sendas ausencias ornamentales no implican en modo alguno la desaparición del movimiento peronista, sino un mera mutación formal y protocolar.
La inmensa y compleja estructura peronista (compuesta por la infausta corporación sindical, punteros distritales, matones barriales, dirigentes vitalicios, concejales, intendentes y gobernadores) pervive intacta con la misma metodología, la misma ideología (supuesto que el peronismo tenga una) y con los mismos apellidos.
Hay algo peor todavía: también se conserva indemne el numeroso caudal de votantes peronistas.
Como el voto peronista es mayoría (o primera minoría) en el país (así nos va), por ende será mayoría el voto que irá dirigido a la ex menemista Cristina Kirchner. Para mal de males, el voto opositor irá fragmentado y por ende, la paliza electoral probablemente sea mayúscula.
El peronismo ama a los pobres y amándolos los multiplica. El peronismo vive de la pobreza (no sólo material sino cultural) de sus adherentes. A estos últimos los usa, los adula, los ensalza, los embauca y sin que éstos lo perciban, los denigra. Sea que sus verdugos se presenten bajo la sigla PJ, Frejuli, Frejufe, Frejupo o Frente para la Victoria.
Los especialistas en sondeos de opinión, sin disparidad de criterios marcan que el régimen ganará con el tradicional voto peronista. O sea, las chances de la heredera dinástica crecen en las zonas afectadas por la miseria tanto en los cordones bonaerenses como en el interior del país. En sentido contrario, sus guarismos bajan en los sectores urbanos, y en las clases medias y altas.
Nada le hace perder votos al peronismo. Ni los numerosos escándalos de corrupción, ni los atropellos morales, ni las violaciones institucionales y lo que es más doloroso, ni siquiera le hace perder caudal electoral el hecho de que sus votantes (mayormente de sectores necesitados) jamás mejoren su calidad de vida.
Efectivamente, tal como lo decía H.L. Mencken, el demagogo es “aquel que predica doctrinas que sabe falsas a hombres que sabe que son idiotas”. Mutatis mutandis, el gobernante peronista es aquel que despilfarra dineros que sabe ajenos en nombre de aquellos a quienes se los expropia (y para colmo entre aplausos de foca de las propias víctimas).
Pero hay algo más alarmante todavía. Y es que muchos personajes provenientes de círculos culturalmente más avanzados, vistiendo saco y corbata, defienden al régimen y militan para él a cambio de alcanzar o conservar un puestisto en alguna secretaría, asesoría, dependencia pública, o de cualesquiera que sean las innumerables formas de vivir parasitariamente del Estado, siempre a costa de los contribuyentes obviamente. El clientelismo no sólo compra las voluntades de los necesitados, sino también de los universitarios sin moral ni dignidad.
Como si este mal omnipresente llamado peronismo no bastara para perturbar la salus pópuli, el grueso de la gente no habla de las elecciones. La apatía prevalece. Ninguno de los numerosos y rimbombantes escándalos que pesan sobre el régimen logran despertar la sana reacción cívica. No hay clima electoral, ni en los medios, ni en las calles, ni en los subtes, ni en el bar. Decía Víctor Hugo que “entre un gobernante que hace el mal y un pueblo que lo conciente, hay cierta solidaridad vergonzosa”
¿Llegará Cristina al 40%?, eso es todo. Es el único misterio y el único tema que despierta alguna cuota de curiosidad en los ambientes más politizados. Con acierto, Vicente Massot suele decir que “somos un pueblo manso”.
Pero ante el peligro grave e inminente de que el matrimonio gobernante prosiga practicando sus felonías por cuatro años más, la mansedumbre deja de ser una característica sociológica, y se convierte en un pecado grave.
Hay algo peor que padecer la peste: acostumbrarse a ella.
Podría considerarse, estimado amigo lector, que la presente epístola está cargada de pesimismo. Y quizás sea cierto, pero como decía ese genial escritor Jorge Luís Borges (que fuera perseguido por el peronismo) “un pesimista es un optimista que ve la realidad”.
Todo indica, salvo imponderables, que ganará el peronismo. Y ganando el peronismo, perdemos todos, y dentro de esa pérdida, suelen ser los más perjudicados el grueso de los votantes peronistas.
* Nicolás Márquez es abogado, autor de los libros La Otra Parte de la Verdad y La Mentira Oficial.
Fuente: Nicolas-marquez.com.ar
octubre 09, 2007
La mentira tiene patas cortas
Roberto Cachanosky explica en estos videos los problemas que le esperan al gobierno argentino con la manipulación y falsificación de datos en el Instituto de Estadísticas y Censos, sobre los datos de la economía en general.
Argentina, un país en serio es un chiste de mal gusto. Todos los logros de que se jacta el gobierno son falsos, son puramente falsificación de datos y mala fe para los acreedores de la nación. El falseamiento de datos de inflación, altera todas las demás variables, como indice de pobreza, evolución del producto bruto y deuda pública. Sobre éste último. La manipulación del indice significa un saqueo a los acreedores de la nación, que en su mayoría son los mismos argentinos que ahorran para su vejez. Cada punto quitado deliberadamente del indice de precios significa 421 millones de dólares o 1700 millones de pesos. Por este fraude estadístico cada argentino que aporta para su jubilación ha perdido ya $ 670 en promedio. La manipulación del indice de precios implica también otra cesación de pagos o "deffault", es decir que actualizando las deudas al indice real y no ficticio del Indec, el estado argentino no podrá pagar esas deudas: otra estafa más.
Finalmente en el país en serio del señor Kirchner, se han gastado $49.815 millones de pesos, más de 16.000 millones de dólares, sin rendir cuentas del destino de esos fondos. Finalmente el presidente del país en serio, niega la realidad y se inventa una a su medida que pretende imponer al resto de la población; una negación que puede ser una campaña psicologica como las que sabe hacer muy bien la izquierda o talvez de un trastorno mental propio. ¿Quien sabe?
julio 17, 2007
La carrera de Cristina Kirchner, según Financial Times
El diario londinense Financial Times publicó hoy un artículo acerca de las elecciones presidenciales a realizarse en octubre en Argentina, he hizo un breve ensayo sobre el pasado de las esposas de presidentes peronistas que llegaron al gobierno o tuvieron fuerte influencia política como Eva Perón o Estela Martinez de Perón.
El artículo dice que las mujeres que han llegado a lo alto del poder en el movimiento peronista, que ha dominado la politica argentina por más de seis décadas, tienen el peor récord político posible. La legendaria Eva Perón convertida en un objeto de culto por su caridad ha contribuído también a crear una profunda división en la cultura política del país; mientras la errática y poco idónea Isabelita, hundió al país en una guerra que lo condujo al gobierno militar.
Ahora, encabezando las encuestas para las elecciones de octubre, Cristina Fernández de Kirchner, la esposa del actual presidente peronista Néstor Kirchner, parece ir a convertirse en el próximo lider del país.
La señora Kirchner no sería cómo sus predecesoras. Sus defensores apuntan que ella es una política profesional, comparable con Hillary Clinton en Estados Unidos o Michel Bachelet, actual presidente de Chile; mientras Evita Perón fue una ex actriz, y la infeliz Isabelita un ex bailarina de cabaret. Todo es cierto. Pero, ¿sería ella quien traiga cambios que Argentina necesita?
Ella hereda una economía creciente, mucha recuperación desde la crisis de la deuda y la devaluación del 2001 y 2002. Ayudada por altos precios de los comodities y la alta liquidez de los mercados, Argentina registrará otro gran superávit en sus cuentas este año. Pero las tensiones se han hecho evidentes en las últimas semanas.
El rechazo del gobierno a liberar los precios minoristas de la electricidad, congelados desde el 2002, por ejemplo, ha debilitado las inversiones, y como resultado hay cortes y racionamientos de energía a consumidores comerciales y empresarios. La inflación ha estado incrementándose últimamente. El país también ha estado sufriendo, por otra parte, tensiones por escándalos de corrupción.
Estos sucesos no han hecho pérdidas en argentinos, y los votantes se han vuelto contra Kirchner en una serie de elecciones locales. Las alta aceptación que el presidente ha tenido en las encuestas a caído. La señora Kirchner ha escogido para el intranquilo humor popular el eslogan de campaña: "el cambio recién comienza"
No obstante, si ella gana en octubre, los argentinos pueden esperar más de lo mismo. La señora Kirchner ha estado intimamente involucrada en las políticas adoptadas por su esposo, supervisando cambios en el sistema judicial, por ejemplo, ella ha contribuído a fortalecer el poder ejecutivo. Ella también parece compartir el manejo arbitrario y opaco del gobierno. Como Néstor Kirchner, ella también ha esquivado el contacto con la prensa.
Pero lo que hace Kirchner, típico de la tradición peronista, es que ellos consideran su candidatura como un asunto familiar, en lugar de considerarlo como un asunto de interés público. Los argentinos pueden preguntarse si esto es apropiado para una democracia moderna.
