septiembre 23, 2007

Chávez podría sufrir su primera gran derrota

Durante los ocho años que lleva gobernando, Hugo Chávez se ha jactado de ganarle a la oposición todas las batallas que ha librado: dominar la Asamblea Constituyente, aprobar una nueva Constitución, controlar todos los poderes públicos, derrotar el paro cívico, superar la crisis del 11 de abril de 2002 -un día de marcha gloriosa contertido en masacre-. Y tres últimos eventos con la abierta colaboración de unas autoridades electorales parcializadas: triunfar en el referendo revocatorio, obtener el 100% de los escaños parlamentarios -sus opositores se abstuvieron-, y “ganar” las pasadas elecciones presidenciales. Sin embargo, la reforma constitucional que propone Chávez podría cambiar la racha del teniente coronel, propinándole su primera gran derrota política. Esto se debe, no tanto a la pericia de los líderes de oposición, que han demostrado su ineficacia, sino a la fractura interna del oficialismo.

Por Diario de América

Chávez cometió el error de presentar una reforma que sólo lo beneficia a él, al otorgarle el poder total, mientras que hasta sus más leales colaboradores quedan fuera. Esto se evidencia en la reelección indefinida, que se aplica solamente al Presidente, pero no a los gobernadores y alcaldes. De ahora en adelante, los gobernantes regionales que sean elegidos por voto popular, por muy chavistas que sean, estarán subordinados a unos vicepresidentes nombrados a dedo por Chávez. La rebelión del chavismo frente a la reforma se manifiesta en la actitud del partido Podemos, perteneciente a la alianza oficialista, cuyos dirigentes han pronunciado encendidos discursos criticando la "dedocracia" que Chávez quiere imponer. Los líderes de los otros partidos igualmente oficialistas, como el MVR, el PPT y el Partido Comunista, no se han opuesto públicamente a la reforma, pero tampoco han criticado a Podemos o lo han hecho tímidamente. La procesión va por dentro. Las censuras del alto gobierno a los parlamentarios más emblemáticos del chavismo, como Francisco Ameliach, Iris Valera y Luis Tascón, el autor de la escandalosa lista Tascón, manejada por el régimen de Hugo Chávez para someter a la discriminación a más de tres millones quinientos mil personas que en los eventos refrendarios votaron en contra de la continuación en su gestión presidencial, evidencian el mismo sentimiento de asombro e inconformidad frente a la mezquindad reflejada por Chávez en su reforma. Pero en ese país bizarro que se llama Venezuela, la reforma parece asegurada por la errática actitud de la oposición, que no termina de presentar una estrategia unitaria. Los partidos Un Nuevo Tiempo y Primero Justicia, considerados colaboracionistas por muchos analistas, están llamando a votar en el referéndum consultivo sobre la reforma, a pesar de las numerosas evidencias de un sistema electoral fraudulento. Acción Democrática llama a la abstención, aunque esa actitud le entregó al chavismo el 100 % de los escaños parlamentarios. Y finalmente, los dirigentes de la sociedad civil, como el abogado Hermann Escarrá, proponen una insurgencia popular generalizada, amparada en el Artículo 350 de la Constitución; sin embargo, no explica cómo llevarla a cabo. Hasta ahora, la única propuesta concreta para llevar a cabo la rebelión constitucional proviene de un "outsider", autor del libro 350. Se trata de Alejandro Peña Esclusa, hombre más conocido en el exterior que en su país, porque ha sido excluido por los medios de comunicación venezolanos. Según Peña Esclusa, la oposición debe promover una "acción simultánea y generalizada, conformada por miles de focos de protesta, repartidos en todos los municipios de Venezuela, el mismo día y a la misma hora, sin duración determinada". ¿Aprovecharán los venezolanos la fractura interna del oficialismo para propinar su primera gran derrota a Chávez?
En cuanto al papel que se le acaba de conferir al gobernante de Venezuela como mediador ante las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), no se muestra halagador el desenlace. Según las declaraciones del canciller colombiano Fernando Araujo, ex rehén de las FARC, retenido seis años por la guerrilla hasta que logró escapar el 31 de diciembre de 2006, al decir este lunes que ya le comenzaron a “tomar el pelo”, ¿será otro golpe pero esta vez internacional el que se le avecina?
Hasta puede que el sarao, la fiesta de glorificación de su pretendido sentido humanitario, se le quede frío. Valga la oportunidad de destacar, que muchos coinciden en apreciar que no es precisamente sentido humanitario lo que prevalece en Hugo Chávez. Su ambición desde hace muchos años ha sido la de poner a tambalear la democracia en Colombia con sus aliados guerrilleros y partidos disfrazados de demócratas con el llamado Polo Democrático, la segunda fuerza política de esa nación. Para tomar el poder, derrocar al Presidente Alvaro Uribe Vélez, de los mandatarios más respetables de la región. Así, implantar el castro comunismo y erigirse dueño del continente.
Pues según dice el titular de relaciones exteriores desde Bruselas, para una agencia internacional, con motivo de realizar una gira por Europa, "No creo que esta mediación tenga ningún resultado positivo, porque las FARC no tienen interés en ningún tipo de acuerdo con nadie". Tras recordar que el grupo terrorista colombiano se ha burlado de anteriores mediadores, se indica que estos hombres no tienen “fibra íntima” a la cual tocar para buscar un acuerdo humanitario.
Por su parte, Chávez asegura sobre una carta recibida por el jefe de la guerrilla de las FARC, Manuel Marulanda, mejor conocido como “Tiro Fijo”, que estaría dispuesto a atravesar la selva colombiana de ser necesario para reunirse con él. Ante esto, descartada la veracidad de la existencia de esta misiva, el “show mediático” que ha pretendido montar el mandatario venezolano (según hemos podido conocer por una entrevista realizada por el ex ministro del Interior de Colombia, Fernando Londoño Hoyos, para su programa La Hora de la Verdad, en Bogotá, a una periodista en Venezuela), pudiera extenderse a las “pailas del infierno”.
Tal es el lugar donde se atribuye encontrarse el asesino guerrillero compartiendo con todos los criminales que tantas víctimas han causado al país colombiano y a la humanidad. Las pailas del infierno, ese lugar donde Hugo Chávez podría también ir a parar, cuando la providencia lo disponga, eso, de existir la justicia divina, ya que la terrenal pareciera estar en sus manos.

Fuente.: Diario de América http://diariodeamerica.com/front_nota_detalle.php?id_noticia=2054

1 comentario:

Anónimo dijo...

Igual que Kirchner, Morales y tantos otros que quieren eternizarse en el robo al Estado, Chávez va a caer por su propio peso, sus propias ambiciones desmedidas y despóticas, y por seguir alabando esos mitos muertos que son el Comunismo, la Revolución Bolivariana, Fidel Castro, el Peronismo y el ALBA.

El problema no es su caída, porque ya está firmada, sino cuándo va a pasar eso que todo un continente espera y necesita... ¿cuando muera Castro y muera su "Revolución" de 50 años?, me parece una posible fecha bisagra.